Diagnóstico

Si el médico cree que sufres de isquemia intestinal, es posible que debas someterte a distintas pruebas de diagnóstico, en función de tus signos y síntomas, como las siguientes:

  • Análisis de sangre. Aunque no existen marcadores sanguíneos específicos que indican la isquemia intestinal, hay algunos resultados de los análisis de sangre que pueden indicar la presencia de la isquemia intestinal. Un ejemplo de tales resultados es el aumento del recuento de glóbulos blancos.
  • Estudios de diagnóstico por imágenes. Los estudios de diagnóstico por imágenes pueden ayudar a tu médico a observar los órganos internos y descartar otras causas para los signos y síntomas. Entre los estudios de diagnóstico por imágenes pueden incluirse las radiografías, ecografías, TC e IRM.
  • Sonda para examinar el interior del sistema digestivo. Esta técnica consiste en insertar un tubo flexible iluminado, con una cámara en el extremo, dentro de tu boca o recto para observar tu sistema digestivo por dentro. Cuando se inserta en la boca (endoscopía), la sonda examina la parte superior del intestino delgado. Cuando se introduce en el recto, la sonda examina alrededor de los últimos 60 cm (2 ft) del colon (sigmoidoscopía) o el colon completo (colonoscopía).
  • Uso de colorantes para rastrear la circulación sanguínea en las arterias. Durante este análisis (angiografía), se introduceun tubo delgado y largo (catéter) dentro de una arteria de la ingle o el brazo, y luego pasa por la arteria hasta la aorta. En el catéter, se inyecta un colorante que fluye directamente hacia las arterias intestinales. A medida que el colorante se mueve por las arterias, se observan las áreas estrechadas o las obstrucciones con imágenes radiográficas. Una angiografía permite al médico tratar la obstrucción de las arterias al inyectar medicamentos o utilizar instrumentos especiales para ensanchar la arteria.
  • Operación exploratoria. En algunos casos, es posible que necesites una operación exploratoria para encontrar tejido dañado y extirparlo. Al abrir el abdomen es posible realizar el diagnóstico y el tratamiento en un solo procedimiento.

Tratamiento

El tratamiento para la isquemia intestinal consiste en el restablecimiento del suministro de sangre en el sistema digestivo. Las opciones varían según la causa y la gravedad de tu enfermedad.

Isquemia de colon

El médico puede recomendar antibióticos para tratar o prevenir infecciones. También es importante el tratamiento de cualquier enfermedad médica de base, como insuficiencia cardíaca congestiva o latidos irregulares. De manera similar, necesitarás detener el consumo de medicamentos que constriñan tus vasos sanguíneos, como medicamentos para la migraña, medicamentos hormonales o algunos medicamentos para el corazón. A veces, la isquemia de colon se cura sola.

Si tu colon se ha dañado, es posible que necesites una cirugía para quitar el tejido muerto. Si no, puedes necesitar una cirugía para desviar el flujo sanguíneo del bloqueo en una de las arterias intestinales.

Isquemia arterial mesentérica aguda

Es posible que se necesite de una cirugía para extirpar un coágulo de sangre, desviar el flujo sanguíneo de un bloqueo en la arteria o reparar o remover una sección dañada del intestino. El tratamiento también incluye antibióticos y medicamentos para prevenir la formación de coágulos, disolverlos o dilatar los vasos sanguíneos.

Si se realiza una angiografía para diagnosticar el problema, es posible que al mismo tiempo se extirpe un coágulo de sangre o se abra una arteria estrechada mediante una angioplastia. La angioplastia consiste en usar un globo inflado al final de catéter para comprimir los depósitos grasos y estirar la arteria, y de esa manera crear un paso más amplio para que fluya la sangre. También es posible que se coloque un tubo metálico con forma de resorte (stent) en tu arteria para mantenerla abierta.

Isquemia arterial mesentérica crónica

El tratamiento implica restablecer el flujo sanguíneo al intestino. El cirujano puede desviar las arterias bloqueadas o ensanchar las arterias estenosadas mediante angioplastia o con la colocación de un stent en la arteria.

Isquemia debido a trombosis venosa mesentérica

Si tus intestinos no muestran signos de daño, es probable que necesites tomar medicamentos anticoagulantes de tres a seis meses. Los anticoagulantes ayudan a prevenir la formación de coágulos.

Si los análisis muestran que padeces un trastorno de coagulación, es posible que debas tomar anticoagulantes por el resto de tu vida. Si algunas partes de tu intestino muestran signos de daño, podrías necesitar cirugía para extirpar las partes dañadas.

Preparación para la consulta

Si tienes dolores abdominales intensos que no te permiten estar sentado, dirígete a la sala de emergencias. Es posible que te deriven a un examen inmediato para diagnosticar y tratar tu enfermedad, posiblemente con cirugía.

Si el dolor abdominal es moderado y predecible (por ejemplo, siempre comienza luego de comer), solicita un turno con el médico. Al solicitar la consulta, es posible que te deriven a un especialista, como un gastroenterólogo o un cirujano vascular.

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para la consulta.

Lo que puedes hacer

  • Pregunta sobre las restricciones previas a la consulta. Al programar la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación, como cuidarte con las comidas. Es probable que tu médico te pida que no comas pasada la medianoche anterior al día de tu consulta.
  • Anota los síntomas que tengas, incluso aquellos que no parezcan relacionados con el motivo de la consulta.
  • Anota otros trastornos médicos, como coágulos de sangre, u otros procedimientos a los que te hayas sometido.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes. Si tomas anticonceptivos, anota los nombres de las drogas.
  • Solicita a un familiar o un amigo que te acompañe. La persona que te acompañe puede ayudarte a recordar lo que dice el médico.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

Con respecto a la isquemia intestinal, algunas de las preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi enfermedad?
  • ¿Piensa que mi afección es temporal o será a largo plazo?
  • ¿Qué análisis necesito?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles? ¿Qué me recomienda?
  • Si necesito cirugía, ¿cómo será mi recuperación? ¿Cuánto tiempo permaneceré en el hospital?
  • ¿Qué cambios necesitaré efectuar en mi dieta y mi estilo de vida después de la cirugía?
  • ¿Qué clase de atención de seguimiento y tratamientos voy a necesitar?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me receta?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en formular todas las preguntas que se te ocurran durante la consulta.

Qué esperar de tu médico

El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaron tus síntomas?
  • ¿Tus síntomas se mantuvieron o empeoraron?
  • ¿Tus síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿En cuánto tiempo después de comer aparecen tus síntomas?
  • ¿Toleras las comidas pequeñas mejor que las comidas abundantes?
  • ¿Toleras los líquidos mejor que los sólidos?
  • ¿Hay algo que mejore tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar tus síntomas?
  • ¿Fumas o solías fumar? ¿Cuánto?
  • ¿Has bajado de peso?