Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Escrito por personal de Mayo Clinic

Control de la ira

Parte del tratamiento puede consistir en lo siguiente:

  • Olvidar comportamientos problemáticos. Afrontar bien la ira es un comportamiento que se aprende. Practica las técnicas que aprendiste en terapia para reconocer qué te impulsa a reaccionar mal y poder responder de una manera que te favorezca en lugar de perjudicarte.
  • Desarrollar un plan. Desarrolla un plan de acción con tu médico para cuando sientas que estás enfadándote. Por ejemplo, si crees que podrías perder el control, intenta alejarte de la situación. Ve a caminar o llama a un amigo de confianza para calmarte.
  • Evita el consumo de alcohol y otras sustancias recreativas. Esas sustancias pueden aumentar la agresividad y el riesgo de tener arrebatos explosivos.

Si tu ser querido no busca ayuda

Desafortunadamente, muchas personas que padecen trastorno explosivo intermitente no buscan tratamiento. Si tienes una relación con una persona que padece el trastorno explosivo intermitente, toma medidas para protegerte y proteger a tus hijos. El maltrato no es tu culpa. Nadie merece ser maltratado.

Crea un plan de escape para mantenerte alejado de la violencia doméstica

Si ves que la situación empeora y sospechas que tu ser querido puede estar a punto de sufrir un episodio explosivo, intenta alejarte del lugar de manera segura con tus hijos. De todos modos, puede ser peligroso dejar a alguien con un temperamento explosivo.

Considera tomar estas medidas antes de que ocurra una emergencia:

  • Comunícate con una línea directa de violencia doméstica o un refugio para mujeres en busca de ayuda, cuando el agresor no está en casa o desde la casa de un amigo.
  • Guarda bajo llave o esconde todas las armas. No le des al agresor la llave ni la combinación del cerrojo.
  • Empaca un bolso de emergencia con artículos que necesitarás cuando te vayas, como ropa, llaves, documentación personal, medicamentos y dinero. Escóndelo o deja el bolso en lo de un amigo o vecino de confianza.
  • Cuéntale a tu vecino o amigo de confianza acerca de la violencia, de modo que sepa a quién pedir ayuda si está preocupado.
  • Ten pensado adónde irás y cómo llegarás si te sientes amenazado, incluso si debes irte en la mitad de la noche. Es recomendable practicar cómo irte de tu casa de manera segura.
  • Inventa una palabra clave o señal visual que signifique que necesitas a la policía e infórmasela a tus amigos, familiares e hijos.

Obtén ayuda para protegerte contra la violencia doméstica

Estos recursos pueden ser útiles:

  • Policía. En caso de emergencia, llama al 911 o al número local de emergencias, o a las autoridades locales de cumplimiento de la ley.
  • Tu médico o la sala de urgencias. Si estás lesionado, los médicos y el personal de enfermería pueden tratar y documentar tus lesiones e informarte qué recursos pueden ser útiles para tu seguridad.
  • La Línea directa nacional de violencia doméstica: 1-800-799-SAFE (1-800-799-7233). Esta línea directa puede utilizarse para la intervención en crisis y derivaciones a recursos, como refugios para mujeres, asesoramiento psicológico y grupos de apoyo.
  • Un refugio para mujeres o centro de crisis. Los refugios y los centros de crisis brindan refugio de urgencia las 24 horas, así como también asesoramiento en asuntos legales y servicios de defensa y asistencia.
  • Un centro de asesoramiento psicológico o salud mental. Muchas comunidades ofrecen asesoramiento psicológico y grupos de apoyo para personas involucradas en relaciones abusivas.
  • Un juzgado local. El juzgado local puede ayudarte a obtener una orden de restricción que obliga legalmente al agresor a mantenerse alejado de ti o, de lo contrario, lo arrestarán. Los abogados locales pueden guiarte a través del proceso. También puedes presentar denuncias de agresión u otras denuncias cuando corresponda.
Aug. 25, 2015