Diagnóstico

Si tu médico sospecha que puedes tener un trastorno de la glándula hipófisis, puede pedir varias pruebas para controlar los niveles de distintas hormonas en tu cuerpo. Tu médico también podría querer controlar si padeces insuficiencia hipofisaria si tuviste una lesión reciente en la cabeza o recibiste tratamiento con radiación, los cuales podrían haberte expuesto al riesgo de daños a la hipófisis.

Estas son algunas de las pruebas que tu médico puede pedirte:

  • Análisis de sangre. Pueden ayudar a detectar deficiencias hormonales como resultado de la insuficiencia hipofisaria. Por ejemplo, los análisis de sangre pueden identificar niveles bajos de hormonas tiroideas, suprarrenales o sexuales y puede determinar si estos niveles están relacionados con la producción insuficiente de la hormona hipofisaria.
  • Pruebas dinámicas o de estimulación. Es posible que tu médico te sugiera ir a una clínica endocrinológica especializada para realizar estas pruebas, mediante las cuales se controla la secreción de hormonas del cuerpo después de haber tomado ciertos medicamentos que estimulan la producción de hormonas.
  • Estudios por imágenes del cerebro. La resonancia magnética (RM) de tu cerebro puede detectar un tumor hipofisario u otras anomalías estructurales.
  • Pruebas de la vista. Estas pruebas pueden determinar si el crecimiento de un tumor hipofisario ha afectado tu vista o tu campo visual.

Tratamiento

El tratamiento eficaz de la causa oculta de la insuficiencia hipofisaria puede conducir a una recuperación completa o parcial de la producción normal de hormonas hipofisarias de tu cuerpo. El tratamiento con las hormonas apropiadas suele ser el primer paso. Estos medicamentos se consideran un "reemplazo" más que un tratamiento, porque las dosis se determinan en función de las cantidades de hormona que tu cuerpo fabricaría normalmente si no existiera un problema con la hipófisis. Es posible que el tratamiento sea de por vida.

Es posible que el tratamiento de los tumores hipofisarios requiera de una cirugía para extraer el crecimiento. En algunos casos, los médicos también recomiendan tratamiento con radiación.

Entre los medicamentos de reemplazo hormonal se encuentran los siguientes:

  • Corticoesteroides. Estos fármacos, como la hidrocortisona o la prednisona, reemplazan a las hormonas suprarrenales que no se producen debido a una deficiencia de adrenocorticotropina (ACTH). Se toman por vía oral.
  • Levotiroxina (Levoxyl, Synthroid, entre otros). Este medicamento reemplaza los niveles deficientes de hormona tiroidea causados por la producción baja o deficiente de tirotropina (TSH).
  • Hormonas sexuales. Estas son la testosterona en los hombres y el estrógeno, o una combinación de estrógeno y progesterona, en las mujeres. La testosterona se administra a través de la piel mediante un parche, un gel o una inyección. El tratamiento de reemplazo de hormonas femeninas puede administrarse con pastillas, geles o parches.
  • Hormona de crecimiento. La hormona de crecimiento, también conocida como somatropina, se administra mediante una inyección debajo de la piel. Esta hormona promueve el crecimiento y permite que los niños alcancen una altura normal. Los adultos con deficiencia de la hormona de crecimiento también pueden beneficiarse del reemplazo de la hormona de crecimiento, pero no crecerán más.

Si padeces infertilidad, la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH) (ambas gonadotropinas) pueden administrarse mediante una inyección para estimular la ovulación en las mujeres y la producción de esperma en los hombres.

Control y ajuste

Un médico especializado en trastornos endocrinos (endocrinólogo) puede controlar los niveles de estas hormonas en tu sangre para estar seguro de que recibes cantidades adecuadas pero no excesivas.

Tu médico te recomendará que ajustes la dosis de corticoesteroides si te enfermas gravemente o si experimentas un estrés físico mayor. Durante este tiempo, tu cuerpo producirá una cantidad adicional de la hormona cortisol. El mismo tipo de ajuste de la dosis puede ser necesario si te resfrías, tienes diarrea o vómitos o te realizan procedimientos quirúrgicos u odontológicos. También puede ser necesario un ajuste de la dosis durante el embarazo o debido a cambios abruptos de peso. Es posible que debas realizarte exploraciones por resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) de manera regular para controlar el tumor hipofisario u otras enfermedades que causen la insuficiencia hipofisaria.

En caso de emergencia

Usa un brazalete o colgante de alerta médica y lleva una tarjeta especial que les haga saber a los demás (en situaciones de emergencia, por ejemplo) que consumes corticoides y otros medicamentos.

Cómo prepararte para la consulta

Probablemente, lo primero que harás será consultar a tu médico de cabecera o a un médico clínico. Sin embargo, en algunos casos, es probable que cuando llames para pedir una consulta, te deriven inmediatamente a un endocrinólogo.

A continuación, te presentamos información que te ayudará a prepararte para la consulta.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Al momento de programar la consulta, asegúrate de preguntar si necesitas hacer algo con anticipación para prepararte para las pruebas de diagnóstico comunes.
  • Anota los síntomas y cambios que experimentes, aun si parecen no estar relacionados entre ellos.
  • Anota información personal importante, incluso de cualquier cambio reciente en tu vida o una diferencia notable en tu capacidad para soportar el estrés.
  • Realiza una lista de tu información médica importante, incluso de los procedimientos quirúrgicos recientes, los nombres de los medicamentos que consumes y cualquier otro trastorno o enfermedad por los que hayas recibido tratamiento. Tu médico también querrá saber acerca de cualquier lesión reciente en tu cabeza.
  • Solicita a un familiar o un amigo que te acompañe, de ser posible. La persona que te acompañe podría ayudarte a recordar la información que te dé el médico.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

Es conveniente que elabores una lista de preguntas antes de la consulta, para que puedas aprovechar al máximo el tiempo con tu médico. Para la insuficiencia hipofisaria, estas son algunas preguntas que puedes hacerle a tu médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas o mi trastorno?
  • Además de la causa más probable ¿cuáles son las otras posibles causas de mis síntomas o mi trastorno?
  • ¿Qué pruebas necesito?
  • ¿Mi trastorno es temporal o crónico?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
  • ¿Durante cuánto tiempo tendré que tomar medicamentos?
  • ¿Cómo controlará si mi tratamiento funciona?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo manejarlos de la mejor manera?
  • ¿Existen restricciones que tengo que seguir?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que está recetando?
  • ¿Existen folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer las preguntas que desees durante la consulta.

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga algunas preguntas, tales como:

  • ¿Cuáles son tus síntomas y cuándo los notaste por primera vez?
  • ¿Los síntomas han cambiado con el tiempo?
  • ¿Has notado cambios en tu visión?
  • ¿Tienes dolores de cabeza intensos?
  • ¿Ha cambiado tu apariencia, incluidos tu peso o la cantidad de vello corporal?
  • ¿Has perdido el interés en el sexo? ¿Ha cambiado tu ciclo menstrual?
  • ¿Estás recibiendo tratamiento o recibiste tratamiento recientemente para otros trastornos o enfermedades?
  • ¿Has tenido un bebé recientemente?
  • ¿Has tenido alguna cirugía de cabeza o neurocirugía recientemente?
  • ¿Hay algún miembro de tu familia con diagnóstico de trastornos de la glándula hipófisis u hormonales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?