Las grasas trans aumentan el colesterol "malo" y reducen el "bueno". Obtén más información sobre las grasas trans y cómo evitarlas.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Las grasas trans se consideran el peor tipo de grasa que se puede comer. A diferencia de otras grasas alimentarias, las grasas trans, también llamadas ácidos grasos trans, aumentan el colesterol "malo" y también reducen el colesterol "bueno".

Una dieta cargada de grasas trans aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte de los adultos. Cuantas más grasas trans consumas, mayor será tu riesgo de padecer enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.

Las grasas trans son tan poco saludables que la Administración de Alimentos y Medicamentos ha prohibido recientemente a los fabricantes de alimentos que añadan la principal fuente de grasas trans artificiales a los alimentos y bebidas.

La FDA espera que esta medida prevenga miles de ataques cardíacos y muertes cada año. Pero hasta que la regulación surta efecto, algunos productos con grasas trans añadidas pueden seguir estando disponibles.

A continuación se presenta información sobre las grasas trans y cómo evitarlas.

La mayoría de las grasas trans se forman a través de un proceso industrial que añade hidrógeno al aceite vegetal, lo que hace que el aceite se vuelva sólido a temperatura ambiente.

Es menos probable que se eche a perder este aceite parcialmente hidrogenado, por lo que los alimentos elaborados con él tienen una mayor vida útil. Algunos restaurantes utilizan aceite vegetal parcialmente hidrogenado en sus freidoras, porque no tiene que cambiarse tan a menudo como otros aceites.

Algunos productos cárnicos y lácteos tienen una pequeña cantidad de grasas trans naturales. No está claro si esta grasa trans natural aporta algún beneficio o daño.

La forma manufacturada de la grasa trans, conocida como aceite parcialmente hidrogenado, puede encontrarse en una variedad de productos alimenticios, incluidos:

  • Productos horneados, como pasteles, galletas y tartas
  • Shortening
  • Palomitas de maíz para microondas
  • Pizza congelada
  • Masa refrigerada, como galletas y panecillos
  • Frituras, incluidas las papas fritas, rosquillas y pollo frito
  • Crema para café sin lácteos
  • Margarina en barra

Los médicos se preocupan por las grasas trans añadidas porque aumentan el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2. Las grasas trans también tienen un efecto perjudicial en los niveles de colesterol.

Hay dos tipos principales de colesterol:

  • Lipoproteína de baja densidad. El colesterol LDL, o "malo", puede acumularse en las paredes de las arterias, con lo cual estas se endurecen y se estrechan.
  • Lipoproteína de alta densidad. El colesterol HDL, o "bueno", recoge el exceso de colesterol y lo lleva de nuevo al hígado.

Las grasas trans aumentan el colesterol LDL y disminuyen el colesterol HDL.

Si los depósitos de grasa dentro de las arterias se desgarran o rompen, se puede formar un coágulo sanguíneo que bloquee el flujo de sangre a una parte del corazón o a una parte del cerebro, lo que puede causar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, respectivamente.

En los Estados Unidos, si un alimento tiene menos de 0,5 gramos de grasas trans en una porción, en la etiqueta del alimento puede leerse 0 gramos de grasas trans.

Los productos fabricados antes de la prohibición de la FDA de grasas trans artificiales pueden estar todavía a la venta, así que comprueba si la lista de ingredientes de un alimento dice aceite vegetal parcialmente hidrogenado. Si es así, significa que el alimento contiene algo de grasas trans, aunque la cantidad sea inferior a 0,5 gramos.

Esta grasa trans oculta puede acumularse rápidamente, especialmente si se comen varias porciones de varios alimentos que contengan menos de 0,5 gramos por porción.

La grasa trans, en particular la variedad manufacturada que se encuentra en el aceite vegetal parcialmente hidrogenado, parece no tener ningún beneficio conocido para la salud. Los expertos recomiendan mantener el consumo de grasas trans lo más bajo posible.

Los alimentos libres de grasas trans no son automáticamente buenos para ti. Los fabricantes de alimentos pueden sustituir otros ingredientes por grasas trans que tampoco son saludables. Algunos de estos ingredientes, como los aceites tropicales de coco y de palma, contienen muchas grasas saturadas.

Las grasas saturadas aumentan el colesterol total. En una dieta saludable, entre el 20 % y el 35 % de las calorías diarias totales pueden provenir de grasas. Intenta que las grasas saturadas representen menos del 10 % de tus calorías diarias totales.

La grasa monoinsaturada, la que se encuentra en los aceites de oliva, maní y canola, es una opción más saludable que la grasa saturada. Las nueces, el pescado y otros alimentos que contienen ácidos grasos omega-3 insaturados son otras buenas opciones de alimentos con grasas saludables.

Feb. 13, 2020