Descripción general

El síndrome urémico hemolítico es una enfermedad causada por la destrucción anormal de glóbulos rojos. Los glóbulos rojos destruidos bloquean el sistema de filtración en los riñones, lo que puede provocar insuficiencia renal potencialmente mortal.

Por lo general, el síndrome urémico hemolítico se presenta en niños que, durante 5 o 10 días, han tenido diarrea, a menudo con sangre, producto de una infección por alguna cepa de la bacteria Escherichia coli (E. coli). Los adultos también pueden desarrollar síndrome urémico hemolítico debido a una infección por E. coli o de otro tipo, ciertos medicamentos o el embarazo.

El síndrome urémico hemolítico es una enfermedad grave. Sin embargo, si reciben un tratamiento adecuado a tiempo, la mayoría de las personas, especialmente los niños pequeños, se recuperan completamente.

Síntomas

Los signos y síntomas del síndrome urémico hemolítico pueden incluir los siguientes:

  • Diarrea con sangre
  • Disminución de la orina y sangre en la orina
  • Dolor abdominal, vómitos y fiebre ocasional
  • Palidez
  • Pequeños hematomas sin explicación o sangrado por la nariz y la boca
  • Fatiga e irritabilidad
  • Confusión o convulsiones
  • Presión arterial alta
  • Inflamación del rostro, las manos, los pies y todo el cuerpo

Cuándo consultar al médico

Consulta al médico de inmediato si tú o tu hijo tienen diarrea con sangre o diarrea que dura varios días seguida de:

  • Disminución en la producción de orina
  • Hematomas sin explicación
  • Hemorragias inusuales
  • Fatiga extrema

Busca atención de urgencia si tú o tu hijo no orinan durante 12 horas o más.

Causas

La causa más frecuente del síndrome urémico hemolítico, particularmente en niños menores de 5 años, es la infección por bacterias E. coli que producen ciertas toxinas (bacterias E. coli productoras de toxinas shiga). Una de esas cepas de E. coli se conoce como E. coli O157:H7. Otras cepas de E. coli también se han relacionado con el síndrome urémico hemolítico.

E. coli hace referencia a un grupo de bacterias que normalmente se encuentran en los intestinos de seres humanos y animales sanos. La mayoría de los cientos de tipos de bacterias E. coli son normales e inofensivas. Pero algunas cepas de E. coli, incluidas las que causan el síndrome urémico hemolítico, provocan infecciones alimentarias graves.

Las bacterias E. coli pueden encontrarse en los siguientes lugares:

  • Carne o productos contaminados
  • Piscinas o lagos contaminados con heces

A veces, la infección por E. coli se propaga a través del contacto cercano con una persona infectada, por ejemplo, dentro de una familia o en un centro de cuidado de día o guardería infantil.

La mayoría de las personas infectadas con E. coli, incluso con las cepas más peligrosas, no contraen el síndrome urémico hemolítico.

Otras causas del síndrome urémico hemolítico pueden ser:

  • El uso de ciertos medicamentos, como el sulfato de quinina (Qualaquin), algunos medicamentos para quimioterapia, medicamentos que contienen el agente inmunosupresor ciclosporina (Neoral, Sandimmune, Gengraf) y medicamentos antiagregantes plaquetarios
  • Ciertas infecciones, como el VIH/SIDA o una infección por neumococo (tipo de bacteria estreptocócica)
  • Rara vez, el embarazo

La propensión a un tipo poco frecuente de síndrome urémico hemolítico, conocido como síndrome urémico hemolítico atípico, síndrome urémico hemolítico primario o síndrome urémico hemolítico mediado por el complemento, puede transmitirse genéticamente a los hijos. Las personas que heredaron el gen alterado que causa el síndrome urémico hemolítico atípico no padecen la afección necesariamente. El gen alterado podría activarse después de una infección de las vías respiratorias altas o una infección abdominal.

Factores de riesgo

El riesgo de desarrollar síndrome urémico hemolítico es más alto en los siguientes casos:

  • Niños menores de 5 años
  • Personas de más de 75 años
  • Personas con determinados cambios genéticos que los hacen más propensos

Complicaciones

El síndrome urémico hemolítico puede tener complicaciones potencialmente mortales, a saber:

  • Insuficiencia renal, que puede producirse súbitamente (aguda) o extenderse en el tiempo (crónica)
  • Presión arterial alta
  • Accidente cerebrovascular
  • Coma
  • Problemas intestinales, como colitis
  • Problemas cardíacos

Prevención

La carne o los productos contaminados con Escherichia coli (E. coli) no tendrán, necesariamente, mal aspecto, mal olor o mala textura. Adopta las siguientes medidas para protegerte contra la infección por E. coli y otras enfermedades transmitidas por los alimentos:

  • No consumas leche, jugo ni sidra sin pasteurizar.
  • Lávate bien las manos antes de comer, después de ir al baño y después de cambiar pañales.
  • Limpia los utensilios y las superficies donde apoyas la comida con frecuencia.
  • Cocina la carne a una temperatura interna mínima de 160 grados Fahrenheit (71 grados Celsius).
  • Descongela la carne en el microondas o en el refrigerador.
  • Separa los alimentos crudos de los alimentos listos para consumir. No coloques carne cocida en platos en los que antes haya habido carne cruda.
  • Coloca la carne debajo de los productos ya elaborados en el refrigerador para evitar que caiga líquido, como sangre, en ellos.
  • No nades en agua contaminada. No nades si tienes diarrea.