Diagnóstico

Las pruebas para diagnosticar la pérdida de la audición pueden ser:

  • Exploración física. El médico te mirará los oídos para detectar las posibles causas de la pérdida de la audición, como un cerumen o una inflamación por una infección. El médico también buscará causas estructurales de tus problemas de audición.
  • Análisis para detección generales. Es posible que el médico utilice la prueba de susurros, en la que te pedirá que te tapes un oído por vez para ver cuán bien escuchas las palabras pronunciadas en distintos volúmenes y cómo respondes a otros sonidos. La precisión puede ser limitada.
  • Pruebas de audición con aplicaciones. Hay aplicaciones móviles disponibles que puedes usar por tu cuenta en tu tableta para detectar una pérdida auditiva moderada.
  • Pruebas con diapasón. El diapasón es un instrumento metálico con forma de horquilla que produce sonidos cuando se lo golpea. Las pruebas simples con diapasón pueden ayudarle al médico a detectar una pérdida de la audición. Esta evaluación también puede revelar dónde ha ocurrido el daño en el oído.
  • Pruebas con audiómetro. Durante estas pruebas más exhaustivas realizadas por un audiólogo, te colocan auriculares y escuchas sonidos y palabras que se dirigen a cada oído. Cada tono se repite a niveles bajos para saber cuáles son los sonidos más tenues que puedes escuchar.

Tratamiento

Si tienes problemas de audición, puedes obtener ayuda. El tratamiento depende de la causa y la intensidad de la pérdida de audición.

Algunas opciones son:

  • Extraer un tapón de cerumen. La obstrucción con un tapón de cerumen es una causa reversible de pérdida de audición. El médico puede eliminar la cera mediante succión o una herramienta pequeña con un aro en el extremo.
  • Procedimientos quirúrgicos. Algunos tipos de pérdida de audición pueden tratarse con cirugía, incluidas las anomalías del tímpano o huesos de la audición (osículos). Si has tenido reiteradas infecciones con líquido persistente, tu médico puede insertar tubos pequeños que ayuden a drenar tus oídos.
  • Audífonos. Si la pérdida de audición se debe a un daño en el oído interno, usar un audífono puede ser útil. Un audiólogo puede analizar contigo los posibles beneficios de usar un audífono y colocártelo. Los audífonos de oído abierto son actualmente los más populares, debido al calce y las características ofrecidas.
  • Implantes cocleares. Si tienes una pérdida de audición más grave y los audífonos convencionales no te benefician del todo, entonces un implante coclear puede ser una opción. A diferencia del audífono, que amplifica el sonido y lo dirige al interior del canal auditivo, un implante coclear evita las partes del oído interno dañadas o que no funcionan y estimula directamente al nervio auditivo. El audiólogo, junto con un médico que se especialice en trastornos de oído, nariz y garganta, pueden analizar los riesgos y beneficios.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Estas sugerencias pueden ayudarte a comunicarte con más facilidad a pesar de la pérdida de audición:

  • Coméntales a tus amigos y familiares. Cuéntales que tienes cierto grado de pérdida de audición.
  • Posiciónate para escuchar. Colócate frente a la persona con la que estás hablando.
  • Apaga el ruido de fondo. Por ejemplo, el ruido de un televisor puede interferir con la conversación.
  • Pídeles a los demás que hablen con claridad, pero no más fuerte. La mayoría de las personas colaborarán si saben que tienes problemas para escucharlas.
  • Intenta captar la atención de la otra persona antes de hablar. No trates de conversar con una persona que está en otra habitación.
  • Elige entornos tranquilos. Cuando estés en público, elige un lugar para conversar alejado de zonas ruidosas.
  • Considera el uso de un dispositivo de asistencia auditiva. Los dispositivos de audición, como los sistemas para escuchar televisión o los dispositivos de amplificación del teléfono, aplicaciones para tabletas o teléfonos inteligentes y sistemas de circuito cerrado en lugares públicos, pueden ayudarte a escuchar mejor al reducir otros ruidos que hay a tu alrededor.

Preparación para la consulta

Si sospechas que puedes tener pérdida de la audición, llama al médico. Después de una evaluación inicial, tu médico puede derivarte a un especialista en audición (audiólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas y durante cuánto tiempo los has tenido. ¿La pérdida de la audición es en un oído o en los dos? Pídeles a amigos y familiares que te ayuden a hacer la lista. Pueden haber notado cambios que para ti no son evidentes, pero que puede ser importante que el médico sepa.
  • Anota la información médica más importante, en especial la relacionada con problemas de los oídos. Incluye cualquier infección crónica, lesión en el oído o si tuviste alguna cirugía de oído previamente. Anota también todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomas.
  • Haz un resumen de tus antecedentes laborales, que comprenda todos los trabajos, incluso aquellos en el pasado lejano, que te expusieron a altos niveles de ruido.
  • Pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. Tu acompañante puede ayudarte a recordar toda la información que te proporcione tu médico.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al médico.

En el caso de la pérdida de audición, algunas preguntas son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué otro factor podría estar causando los síntomas?
  • ¿Qué exámenes me recomiendas?
  • ¿Debo suspender alguno de los medicamentos que tomo actualmente?
  • ¿Debería consultar con un especialista?

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cómo describirías los síntomas? ¿Tienes dolor o supuración en el oído afectado o en ambos oídos?
  • ¿Los síntomas aparecieron de repente?
  • ¿Tienes zumbido, rugido o siseo en los oídos?
  • ¿Tienes mareos o problemas de equilibrio?
  • ¿Tienes antecedentes de infecciones de oído, traumatismo de oído o cirugía de oído?
  • ¿Alguna vez tuviste un trabajo que te haya expuesto a ruidos fuertes, volaste aviones o estuviste en un combate militar?
  • ¿Se queja tu familia de que subes demasiado el volumen de la televisión o la radio?
  • ¿Tienes problemas para entender a alguien que te habla en voz baja?
  • ¿Tienes problemas para entender a alguien que te habla por teléfono?
  • ¿Necesitas con frecuencia pedir a los demás que hablen más fuerte o que repitan lo que dijeron? ¿Esto sucede con más frecuencia en un entorno ruidoso, como un restaurante lleno de gente?
  • ¿Puedes oír una moneda cuando golpea el piso o cuando una puerta se cierra?
  • ¿Puedes oír cuando alguien se te acerca desde atrás?
  • Si tienes problemas de audición, ¿te molesta o afecta tu calidad de vida?
  • ¿Estarías dispuesto a probar un audífono?