Diagnóstico
Los profesionales de atención médica diagnostican la gota según los síntomas y el aspecto de la articulación afectada. Algunas de las pruebas que ayudan a diagnosticar la gota son las siguientes:
- Análisis del líquido sinovial. El profesional de atención médica puede usar una aguja para extraer líquido de la articulación afectada. Los cristales de urato pueden verse en el líquido con un microscopio.
- Análisis de sangre. Tu profesional de atención médica puede recomendarte que te hagan un análisis de sangre para medir los niveles de ácido úrico en la sangre. Sin embargo, los niveles altos de ácido úrico no siempre significan que tienes gota. Además, algunas personas que tienen síntomas de gota no tienen niveles altos de ácido úrico durante un ataque.
- Radiografías. Las radiografías de las articulaciones pueden ayudar a descartar otras causas de la irritación e hinchazón articular. Además, ciertas características de la gota que afectan las articulaciones aparecen en las radiografías.
- Ecografía. En esta prueba se usan ondas sonoras para detectar cristales de urato en el cartílago de las articulaciones o en los tofos, que son bultos que pueden formarse debajo de la piel. El cartílago es el tejido resistente que conecta y protege las articulaciones y los huesos.
- Tomografía computarizada de doble energía. En esta prueba se usan radiografías tomadas desde diferentes ángulos para poder ver los cristales de urato en las articulaciones.
Tratamiento
Hay dos tipos de medicamentos para tratar la gota. Un tipo ayuda a reducir la hinchazón, la irritación y el dolor de los ataques de gota. El otro tipo actúa para prevenir las complicaciones de la gota mediante la reducción del ácido úrico en la sangre.
El tipo de medicamento adecuado para ti depende de la frecuencia con que tengas síntomas, su intensidad y de otras afecciones de la salud que tengas.
Medicamentos para tratar los ataques de gota
Los medicamentos que tratan los ataques de gota y previenen nuevos ataques incluyen los siguientes:
- Antiinflamatorios no esteroides. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides incluyen medicamentos que puedes conseguir sin receta médica, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) y naproxeno sódico (Aleve). También incluyen medicamentos más fuertes de venta con receta médica, como indometacina (Indocin) y celecoxib (Celebrex, Elyxyb). Usar demasiados antiinflamatorios no esteroides puede causar dolor de estómago, sangrado y úlceras.
- Colchicina. El profesional de atención médica puede sugerir colchicina (Colcrys, Gloperba u otros), un medicamento antiinflamatorio que reduce el dolor por gota. La colchicina funciona mejor cuando se toma dentro de las 24 horas posteriores al comienzo de los síntomas. Los efectos secundarios incluyen malestar estomacal, vómitos y heces acuosas. Los efectos secundarios pueden dificultar la administración de colchicina.
- Corticoides. Los medicamentos esteroides, como la prednisona, pueden controlar la irritación, la hinchazón y el dolor por gota. Puedes tomar esteroides por vía oral o por medio de una inyección en una articulación. Los efectos secundarios incluyen cambios en el estado de ánimo, niveles altos de glucosa en la sangre y presión arterial alta.
- Anakinra (Kineret). Aunque este medicamento no está aprobado para tratar la gota, algunos profesionales de atención médica pueden sugerirlo durante unos días para tratar un ataque. Se administra como una inyección diaria. Los efectos secundarios incluyen un mayor riesgo de infecciones. Otros efectos secundarios son hinchazón, moretones y picazón en el lugar de la inyección.
Medicamentos para evitar las complicaciones de la gota
Estos medicamentos pueden ser para personas que tienen más de dos ataques de gota por año o para quienes tienen menos ataques de gota, pero muy dolorosos. El profesional de atención médica puede recetarlos si las radiografías muestran daño articular por la gota o tofos, o si tienes una afección renal crónica o cálculos renales. Es posible que debas tomar estos medicamentos de por vida.
-
Medicamentos que bloquean la producción de ácido úrico. Estos incluyen alopurinol (Aloprim, Lopurin, Zyloprim) y febuxostat (Uloric). El alopurinol viene en pastillas para tomar por vía oral. Los efectos secundarios del alopurinol incluyen fiebre, erupción cutánea, hepatitis y problemas renales.
El febuxostat también es una pastilla que se toma por vía oral. Los efectos secundarios incluyen erupción cutánea, malestar estomacal y problemas hepáticos. Además, probablemente el febuxostat aumente el riesgo de muerte por motivos cardíacos.
-
Medicamentos que ayudan al cuerpo a eliminar el ácido úrico. Los medicamentos como el probenecid (Probalan) ayudan a los riñones a eliminar el ácido úrico del cuerpo. El probenecid se toma como pastilla por vía oral. Los efectos secundarios incluyen erupción cutánea, dolor de estómago y cálculos renales.
La pegloticasa (Krystexxa), que se administra por una vena, ayuda a descomponer el ácido úrico. Los profesionales de atención médica la usan para la gota muy grave o resistente a otros tratamientos. Los efectos secundarios incluyen anafilaxia, que es una reacción alérgica grave, malestar estomacal, vómitos y estreñimiento.
Cuando empiezas a tomarlos, los medicamentos que reducen los niveles de ácido úrico en el cuerpo pueden causar un brote, lo que significa que la gota vuelve a aparecer. Por eso, el tratamiento puede incluir antiinflamatorios no esteroides, colchicina o esteroides en dosis bajas para prevenir los brotes.
Estilo de vida y remedios caseros
Estas decisiones de estilo de vida son fundamentales para las personas que tienen gota, aunque tomen medicamentos:
- Toma bebidas más saludables. No tomes alcohol o limita su ingesta, especialmente la cerveza. Eso incluye la cerveza sin alcohol. Limita las bebidas endulzadas con fructosa o no las tomes. Limita también el jugo de fruta, que tiene un alto contenido de fructosa. Bebe mucha agua.
- Limita los alimentos ricos en purinas. Estos incluyen carnes rojas y vísceras, como el hígado. Los pescados y mariscos ricos en purinas incluyen anchoas, sardinas, mejillones, vieiras, truchas y atún.
- Haz ejercicio con regularidad y mantén un peso saludable. Mantener el cuerpo en un peso saludable reduce el riesgo de padecer gota. Las actividades de bajo impacto como caminar, andar en bicicleta y nadar son mejores para las articulaciones.
Preparación para la consulta
Pide una cita con un profesional de atención médica si tienes síntomas de gota. El profesional de atención médica podría remitirte a un reumatólogo, que es un especialista en afecciones de las articulaciones, los músculos y los huesos.
A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la cita.
Qué puedes hacer
Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, e incluye cuándo comenzaron y con qué frecuencia aparecen.
- Información médica clave, como otras afecciones que tengas y cualquier antecedente familiar de gota.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y suplementos que tomes, incluidas las dosis.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe para que te ayude a recordar toda la información que recibas.
Las siguientes son preguntas para hacerle al profesional de atención médica:
- ¿Cuáles son las posibles causas de mis síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme?
- ¿Hay tratamientos o cambios de estilo de vida que me puedan ayudar con mis síntomas?
- ¿Debería consultar con un especialista?
Preguntas para hacerle al reumatólogo:
- ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de los medicamentos que me está recetando?
- ¿En cuánto tiempo después de comenzar el tratamiento deberían mejorar los síntomas?
- ¿Necesito tomar medicamentos a largo plazo?
- Tengo otras afecciones de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlas de manera conjunta?
- ¿Cómo debería cambiar mi dieta?
- ¿Es seguro para mí tomar alcohol?
- ¿Dónde puedo encontrar más información sobre esta afección?
No dudes en hacer todas las preguntas que tengas.
Qué esperar de tu médico
Las preguntas del profesional de atención médica pueden ser las siguientes:
- ¿Los síntomas aparecen y desaparecen? ¿Con qué frecuencia?
- ¿Qué parece desencadenar los síntomas, por ejemplo, ciertos alimentos o estrés?
- ¿Tu padre, tu madre, tus hermanos o hermanas han tenido gota?
- ¿Qué comes en un día?
- ¿Bebes alcohol? ¿Qué cantidad y con qué frecuencia?
Aug. 06, 2026