Diagnóstico

Además de examinar tu visión, el médico también podría pedirte que te sometas a las siguientes pruebas para determinar si tienes distrofia de Fuchs:

  • Examen y calificación de la córnea. El médico hace el diagnóstico de distrofia de Fuchs examinando tu ojo con un microscopio óptico (lámpara de hendidura) para buscar protuberancias irregulares (guttae) en la superficie interna de la córnea. Después, evaluará tu córnea para ver si está hinchada y determinar la etapa de la afección.
  • Espesor de la córnea. El médico podría usar una prueba llamada paquimetría corneal para medir el grosor de la córnea.
  • Tomografía corneal. El médico puede obtener una fotografía especial de tu córnea (tomografía) para evaluar los primeros signos de hinchazón de la córnea.
  • Recuento de células de la córnea. En algunos casos, el médico puede usar un instrumento especial para registrar la cantidad, la forma y el tamaño de las células que recubren la parte posterior de la córnea. Sin embargo, esta prueba no es necesaria.

Tratamiento

Algunos tratamientos no quirúrgicos y estrategias de cuidado personal podrían ayudar a aliviar los síntomas de la distrofia de Fuchs. Si tienes una enfermedad grave, el médico podría sugerirte una cirugía.

Medicamentos y otras terapias

  • Medicamentos para los ojos. Las gotas o los ungüentos salinos (cloruro de sodio 5 %) pueden ayudar a reducir la cantidad de líquido en la córnea.
  • Lentes de contacto blandas. Actúan como una cubierta para aliviar el dolor.

Cirugía

Las personas que se someten a cirugía a causa de una distrofia de Fuchs avanzada pueden tener una mejor visión y permanecer sin síntomas durante años. Las opciones de cirugía incluyen las siguientes:

  • Trasplante de la capa interna de la córnea. Este procedimiento, conocido como queratoplastia endotelial de la membrana de Descemet consiste en reemplazar la capa posterior de la córnea con células endoteliales sanas de un donante. Suele realizarse con anestesia local en un entorno ambulatorio.
  • Trasplante de córnea. Si tienes otra afección ocular o te has sometido a una cirugía ocular previa, es posible que la queratoplastia endotelial de membrana de Descemet no sea una opción. El médico puede recomendarte un trasplante de córnea de grosor parcial, procedimiento conocido como queratoplastia endotelial con pelado de membrana de Descemet. En raras ocasiones, puede recomendarse un trasplante de córnea de grosor completo, conocido como queratoplastia penetrante.

Posibles tratamientos futuros

Se están investigando una variedad de nuevos tratamientos que podrían cambiar la forma en que se controlará la distrofia de Fuchs en el futuro. Después del descubrimiento de la anomalía genética asociada con la mayoría de los casos de distrofia de Fuchs, se comprendió mejor como podría ser el desarrollo de la enfermedad, y de esta manera surge la posibilidad de aplicar tratamientos no quirúrgicos en el futuro. Se están desarrollando varios tratamientos con gotas para los ojos que podrían probarse en ensayos clínicos en el futuro. También se están estudiando nuevos tratamientos quirúrgicos para determinar si pueden ser beneficiosos.

Estilo de vida y remedios caseros

Además de seguir las instrucciones del médico para la atención médica, puedes probar estas técnicas para reducir el resplandor o calmar tus ojos.

  • Aplica gotas para los ojos de solución salina (5 % de cloruro de sodio) o un ungüento de venta libre (sin receta médica).
  • Sécate los ojos con un secador de cabello. Sostenlo a la altura de los brazos y apunta aire templado, no caliente, hacia el rostro, especialmente en la mañana cuando la hinchazón es peor. Esto ayuda a eliminar el exceso de líquido en la córnea, lo que disminuye la hinchazón.

Preparación para la consulta

Si sospechas que tienes distrofia de Fuchs, haz una cita para ver a un proveedor de atención de la vista (optometrista u oftalmólogo). En algunos casos, puedes ser remitido a un oftalmólogo que se especialice en enfermedades de la córnea.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas y cuándo comenzaron
  • Información personal clave, incluidos los antecedentes familiares de afecciones oculares
  • Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que tomes y la dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

Lleva a un miembro de la familia o a un amigo, si es posible. Es mejor que no conduzcas de regreso a casa si tus pupilas se han dilatado para el examen, y tu acompañante puede ayudarte a recordar la información que obtengas durante la cita.

En el caso de la distrofia de Fuchs, las preguntas que debes hacer a tu médico incluyen:

  • ¿Qué más podría causar los síntomas?
  • ¿Cómo afectará mi visión?
  • ¿Cuán rápido va a avanzar mi enfermedad?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos están disponibles y cuál me recomienda?
  • Tengo estas otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Tengo que restringir mis actividades?
  • ¿Hay folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas como las siguientes:

  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • Los síntomas, ¿cambian a lo largo del día?
  • ¿Has notado cambios en la vista?
  • ¿Tu visión parece empeorar por la mañana y mejorar durante el día?