La caída del pie, también conocida como pie caído, es un término general que se refiere a la dificultad para levantar la parte delantera del pie. Si tiene caída del pie, es posible que arrastre la parte delantera del pie por el suelo cuando camina.
La caída del pie no es una enfermedad. Es más bien un signo de un problema neurológico, muscular o anatómico subyacente.
A veces la caída del pie es temporal, pero puede ser permanente. Si tiene caída del pie, quizá necesite usar un dispositivo de inmovilización en el tobillo y el pie para sujetar el pie en la posición correcta.
La caída del pie hace que sea difícil levantar la parte delantera de este, por lo que es posible que lo arrastre por el piso al caminar. Para alejar el pie del suelo, las personas con caída del pie quizás levanten el muslo más de lo habitual cuando caminen, como si estuviesen subiendo escaleras. Esta manera inusual de caminar, llamada marcha en estepaje, puede hacer que el pie golpee el suelo con cada paso. En algunos casos, la piel de la parte superior del pie y de los dedos se siente entumecida.
Dependiendo de la causa, la caída del pie puede afectar uno o ambos pies.
Si arrastra los dedos del pie por el piso al caminar, consulte al profesional de atención médica. Si la caída del pie no se trata, puede causar una pérdida de movilidad y funcionamiento. Esto puede provocar dolor crónico, lo que puede afectar la calidad de vida de una persona.
La causa de la caída del pie es la debilidad o parálisis de los músculos que intervienen para levantar la parte delantera del pie. Las causas de la caída del pie pueden ser las siguientes:
Lesión nerviosa. La causa más frecuente de la caída del pie es la compresión de un nervio de la pierna que controla los músculos que intervienen para levantar el pie. Este nervio se llama nervio peroneo. Una lesión grave de rodilla puede derivar en la compresión del nervio. El nervio también se puede lesionar durante la cirugía de reemplazo de cadera o de rodilla, la cual puede causar la caída del pie.
Una lesión en la raíz de un nervio, o nervio pinzado, en la espina dorsal también puede causar la caída del pie. Las personas con diabetes son más propensas a los trastornos neurológicos, los cuales están asociados con la caída del pie.
El nervio peroneo controla los músculos que elevan el pie. Este nervio se encuentra cerca de la superficie de la piel, en el lado de la rodilla que se encuentra más cerca de la mano. Las actividades que comprimen este nervio pueden aumentar el riesgo para caída del pie. Algunos ejemplos son: