Fibromialgia: consejos para el cuidado personal

Los síntomas de la fibromialgia cambian a lo largo del tiempo, incluso de un día a otro. Prueba estos consejos de cuidado personal para ayudarte a enfrentar los días difíciles.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los cambios en el estilo de vida y los medicamentos pueden reducir la intensidad del dolor y la fatiga causados por la fibromialgia, pero es probable que sigas teniendo algunos días malos. Al saber eso, puedes hacer planes con anticipación para esos días malos. Las siguientes sugerencias pueden ayudarte a no pensar en el dolor y, posiblemente, a aliviar la molestia.

Escucha música

La música puede tener un poderoso efecto en el estado de ánimo y las emociones. La música también ayuda a reducir el dolor y aumenta la movilidad.

¿Qué tipo de música es más eficaz? La música que te guste. Así que escucha tus canciones favoritas y déjate llevar por la música.

La música que se incorpora a las ondas delta, un tipo de onda cerebral, puede ayudar a mejorar el sueño.

Ríete

Incluso en días difíciles, reírte ayuda si puedes mantener tu sentido del humor. Pasa tiempo con personas que tengan una perspectiva positiva y un gran sentido del humor. Alquila una película divertida o lee tiras cómicas. La risa puede ayudar a aliviar el dolor, ya que liberas sustancias químicas del cerebro que mejoran la sensación de bienestar.

Toma un baño

Varios estudios investigaron la balneoterapia para la fibromialgia. La balneoterapia, que consiste en tomar un baño para tratar una enfermedad, parece disminuir el dolor y la rigidez.

Esto no resulta novedoso, puesto que el agua caliente ayuda a reducir la tensión muscular, promueve la relajación y disminuye el dolor. A eso hay que sumarle la experiencia, que suele ser agradable, de estar en un spa o en un contexto similar.

Pero es importante no pasar mucho tiempo en la ducha ni tomar baños de inmersión prolongados con frecuencia. Permanecer en la bañera durante mucho tiempo puede hacer que te enfoques en lo mal que te sientes, y puede hacerte sentir peor. En cambio, date un gusto con un baño de inmersión breve en la bañera de tu casa o en un spa de forma ocasional.

Si las visitas a un spa no son de tu agrado, trata de crear un ambiente parecido en tu casa y toma un baño en tu propia bañera. O bien, busca un centro comunitario o un gimnasio que tenga una piscina climatizada o saunas.

Movimiento consciente

Se sabe que el ejercicio es beneficioso para las personas que padecen fibromialgia. Además, combinar el ejercicio con el conocimiento del cuerpo, de los movimientos y del momento (conciencia plena) puede ser aún más útil.

Las investigaciones indican que el taichí, una práctica que se originó en China y que supone mover el cuerpo de forma lenta, suave y consciente, puede brindarles beneficios a las personas que padecen fibromialgia. También son opciones prometedoras el yoga y el arte de sanación chino del chi kung, que combina meditación, respiración controlada y movimiento.

Medita

La meditación implica enfocar la atención solo en lo que sucede ahora, en este momento. Si no estás seguro de si la meditación es adecuada para ti, prueba la respiración rítmica, que se trata de una respiración controlada para disminuir la frecuencia cardíaca. O escucha un CD de relajación que te ayude a entrar en un estado de mayor consciencia.

Prueba la visualización guiada

Durante la visualización guiada, te concentras en imágenes placenteras para reemplazar pensamientos estresantes o negativos. Esto te permite imaginar una realidad interna diferente. Puede dirigirla un profesional de la salud, o puedes hacerla en casa usando un CD, un DVD o una aplicación del teléfono.

Hazte un masaje

La masoterapia ha sido ampliamente utilizada como un tratamiento complementario y alternativo para la fibromialgia. La mayoría de los estudios ha encontrado que la masoterapia mejora significativamente el dolor, la ansiedad y la depresión en personas con fibromialgia.

Pero no a todos les resultan beneficiosos los masajes. En algunas personas, los masajes pueden empeorar el dolor.

Si quisieras probar los masajes, busca un terapeuta que te guste y que esté familiarizado con la fibromialgia. Es posible que el masoterapeuta deba comenzar con masajes muy suaves e ir aumentando la intensidad progresivamente para tu comodidad.

Tu médico, el fisioterapeuta u otro proveedor de atención médica puede recomendarte terapeutas de confianza en tu región. Asegúrate de averiguar si tu plan del seguro de salud cubre la masoterapia.

Enfócate en algo significativo para ti

Ofrécete como voluntario en una causa que te importe. Lee para los residentes de una casa de reposo o para los niños pequeños de un centro de cuidado infantil. O pregunta en el refugio de animales local si necesitan ayuda.

Enfocarte en otros puede ayudarte a olvidar los síntomas por un rato, y es posible que lo encuentres muy gratificante.

Explora tus opciones

Dado que la fibromialgia no se puede curar, es importante contar con una variedad de estrategias para manejar los síntomas. Si aún no las tienes, habla con el médico u otro proveedor de atención médica sobre las estrategias de cuidado personal sin medicamentos.

Por supuesto, no todas las terapias les resultan útiles a todas las personas. Experimenta para ver qué funciona mejor en tu caso.

June 13, 2018 See more In-depth