Descripción general

La epiglotitis es una afección que podría poner en riesgo tu vida y que se produce cuando se hincha la epiglotis (una pequeña "tapa" de cartílago que cubre la tráquea), lo cual bloquea el flujo de aire hacia los pulmones.

Existe una gran cantidad de factores pueden provocar la hinchazón de la epiglotis: quemaduras con líquidos calientes, lesiones directas a la garganta y distintas infecciones. La causa más común de la epiglotitis en los niños en el pasado era la infección por Haemophilus influenzae tipo B, la misma bacteria que produce neumonía, meningitis e infecciones en el torrente sanguíneo. La epiglotitis puede producirse a cualquier edad.

Gracias a la vacunación de rutina contra el Haemophilus influenzae tipo B a los bebés, la epiglotitis se ha convertido en un trastorno muy poco frecuente, pero sigue siendo un motivo de preocupación. Si sospechas que tú o alguien de tu familia tiene epiglotitis, busca atención médica de emergencia de inmediato. El tratamiento sin demora puede prevenir las complicaciones potencialmente mortales.

Síntomas

Síntomas en niños

En niños, los signos y síntomas de epiglotitis pueden desarrollarse en una cuestión de horas, e incluyen los siguientes:

  • Fiebre
  • Dolor de garganta grave
  • Sonido agudo anormal al inhalar (estridor)
  • Dolor y dificultad para tragar
  • Babeo
  • Comportamiento ansioso e inquieto
  • Mejoramiento de los síntomas al sentarse o inclinarse para adelante

Síntomas en adultos

Para los adultos, los signos y síntomas pueden desarrollarse más lentamente, a lo largo de días en lugar de horas. Entre los signos y síntomas pueden encontrarse los siguientes:

  • Dolor de garganta grave
  • Fiebre
  • Voz apagada o ronca
  • Sonido anormal y agudo al respirar (estridor)
  • Dificultad para respirar
  • Dificultad para tragar
  • Babeo

Cuándo debes consultar con un médico

La epiglotis es una emergencia médica. Si tú o alguien que conoces de repente tiene problemas para respirar y tragar, llama a tu número de emergencias local o dirígete al departamento de emergencias del hospital más cercano. Trata de mantener a la persona quieta y derecha, ya que esta posición puede facilitar la respiración. No trates de examinar la garganta de la persona. Esto puede empeorar la situación.

Causas

La epiglotitis es producto de una infección o una lesión.

Infección

En el pasado, una causa frecuente de hinchazón e inflamación de la epiglotis y los tejidos que la rodean era la infección provocada por la bacteria Haemophilus influenzae tipo b (Hib). La Hib es responsable de muchas enfermedades graves, de las cuales la más frecuente es la meningitis. Hoy en día, es mucho menos frecuente en los países desarrollados gracias a las vacunas contra la Hib que se aplican a los niños.

La Hib se contagia a través de gotas infectadas que se expulsan al aire al toser o estornudar. Es posible albergar la bacteria Hib en la nariz y la garganta sin enfermarse, pero aún así puedes transmitirla a otras personas.

En adultos, hay otras bacterias y virus que pueden causar la inflamación de la epiglotis, entre ellos:

  • Streptococcus pneumoniae (neumococo), otra bacteria que puede provocar meningitis, neumonía, infección de oído e infección de la sangre (septicemia)
  • Streptococcus A, B y C, un grupo de bacterias que pueden causar enfermedades que van desde la amigdalitis estreptocócica hasta una infección de la sangre
  • Staphylococcus aureus, una bacteria que causa infecciones de la piel y otras enfermedades, incluida la neumonía y el síndrome de choque tóxico

Lesión

Las lesiones físicas, como un golpe directo en la garganta, pueden causar epiglotitis. También la pueden causar las quemaduras por beber líquidos muy calientes o cáusticos.

También puedes desarrollar signos y síntomas similares a los de la epiglotitis si:

  • Ingieres un químico que te quema la garganta
  • Ingieres un cuerpo extraño
  • Fumas drogas, como el crack

Factores de riesgo

Ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollar epiglotitis, como por ejemplo:

  • Ser hombre. La epiglotitis afecta más a los hombres que a las mujeres.
  • Tener un sistema inmunitario debilitado. Si tu sistema inmunitario se ha debilitado a causa de una enfermedad o de un medicamento, estás más vulnerable a las infecciones bacterianas que pueden provocar la epiglotitis.
  • No contar con las vacunas adecuadas. Cuando el niño recibe alguna vacuna con retraso o si se saltea alguna, puede quedar vulnerable a la Hib y aumentar su riesgo de contraer epiglotitis.

Complicaciones

La epiglotitis puede causar una serie de complicaciones graves, entre ellas:

  • Insuficiencia respiratoria. La epiglotis es una pequeña “tapa” móvil justo por encima de la laringe que evita que los alimentos y las bebidas entren en la tráquea. Pero si la epiglotis se inflama, ya sea a raíz de una infección o una lesión, se produce un estrechamiento de las vías aéreas y es posible que estas se obstruyan completamente. Esto puede ocasionar una insuficiencia respiratoria, una enfermedad potencialmente fatal en la cual disminuyen de forma peligrosa los niveles de oxígeno en la sangre o aumentan en exceso los de dióxido de carbono.
  • Diseminación de la infección. En ocasiones, las bacterias causantes de la epiglotitis provocan infecciones en otras partes del cuerpo, como neumonía, meningitis o una infección en el torrente sanguíneo.

Prevención

Vacuna contra Hib

La vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B es una manera eficaz de prevenir la epiglotitis causada por el Hib. En los Estados Unidos, los niños suelen recibir la vacuna en tres o cuatro dosis:

  • A los 2 meses
  • A los 4 meses
  • A los 6 meses si el niño recibe la vacuna en cuatro dosis
  • Entre los 12 y los 15 meses

La vacuna contra el Hib no se suele dar a niños mayores de 5 años o adultos porque son menos propensos a padecer la infección por Hib. Pero los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la vacuna para los niños mayores y los adultos cuyo sistema inmunitario se haya debilitado a causa de lo siguiente:

  • Enfermedad de células falciformes
  • VIH/SIDA
  • Extirpación del bazo
  • Quimioterapia
  • Medicamentos para prevenir el rechazo de trasplantes de órganos o médula ósea

Efectos secundarios de la vacuna

  • Reacción alérgica. Busca ayuda médica de inmediato si tienes una reacción alérgica. Aunque es poco frecuente, una reacción alérgica puede causar dificultad para respirar, sibilancias, ronchas, debilidad, un latido rápido o mareos en el plazo de unos minutos o algunas horas después de la inyección.
  • Posibles efectos secundarios leves. Entre ellos, se incluyen enrojecimiento, sensación de calor, hinchazón o dolor en la zona de la inyección, y fiebre.

Precauciones basadas en el sentido común

Por supuesto, la vacuna contra la Haemophilus inlfuenzae tipo B no ofrece garantías. Se sabe que algunos niños vacunados han desarrollado epiglotitis; también otros gérmenes pueden causar epiglotitis. Allí es donde entran en juego las precauciones de sentido común:

  • No compartas los elementos personales.
  • Lávate las manos con frecuencia.
  • Si no hay agua ni jabón, utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol.