Padezco el síndrome de ojos secos. ¿Qué debo considerar cuando elijo lágrimas artificiales?

Respuesta de Alaina L. Softing Hataye, O.D.

Las lágrimas artificiales son gotas para lubricar los ojos secos y ayudar a mantener la humedad en la superficie externa de los ojos. Estas gotas para los ojos pueden usarse para tratar la sequedad ocular provocada por el envejecimiento, ciertos medicamentos, una afección médica, una cirugía ocular o factores ambientales, como el humo o el viento.

Las lágrimas artificiales se pueden adquirir sin receta médica. No hay ninguna marca que funcione mejor para todas las formas de sequedad ocular. Es posible que tengas que probar distintas marcas hasta encontrar la que mejor te funcione.

Además de lubricar los ojos, algunas lágrimas artificiales también favorecen la cicatrización de los ojos y otras actúan para disminuir la evaporación de las lágrimas. Además, las lágrimas artificiales pueden contener espesantes que mantienen la solución en la superficie de los ojos durante más tiempo.

Existen dos categorías de lágrimas artificiales:

  • Gotas para los ojos con conservantes. Este tipo suele venir en frascos multidosis y contiene sustancias químicas (conservantes) que dificultan el crecimiento de las bacterias una vez abierto el frasco. Los conservantes pueden irritar los ojos, sobre todo si tienes sequedad ocular moderada o grave.
  • Gotas para los ojos sin conservantes. Este tipo tiene menos aditivos y suele recomendarse si te aplicas lágrimas artificiales más de cuatro veces al día o si tienes sequedad ocular moderada o grave. Las gotas para los ojos sin conservantes pueden venir en viales de una dosis.

Las lágrimas artificiales también están disponibles en forma de gel e inserciones de gel sin receta. Estas pueden causar visión borrosa temporal.

Si sigues sin sentir alivio después de probar varios productos, el siguiente paso podría ser probar uno o varios ungüentos de lágrimas artificiales. Estas pueden provocar temporalmente visión borrosa, por lo que es preferible aplicar el ungüento justo antes de acostarse.

Si no has conseguido algo de alivio con estos esfuerzos, pide una cita con un oftalmólogo u optometrista, que podrá proponerte otros tratamientos.

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Alaina L. Softing Hataye, O.D.

Feb. 23, 2021 See more Expert Answers