La mayoría de las adicciones a las drogas comienza con el consumo experimental en situaciones sociales. En algunas personas, el consumo de drogas se hace más frecuente. El riesgo de adicción y la rapidez con que uno se vuelve dependiente varían según la droga. Algunas drogas tienen un riesgo mayor y causan dependencia con mayor rapidez que otras drogas.

Con el paso del tiempo, es probable que necesites dosis mayores de la droga para sentir los efectos. En poco tiempo, es probable que necesites la droga solo para sentirte bien. A medida que aumenta tu consumo de la droga, encontrarás que es cada vez más difícil vivir sin ella. Los intentos por suspender el consumo de la droga pueden causar deseos intensos de consumirla y hacerte sentir físicamente enfermo (síntomas de abstinencia).

Los síntomas o las conductas de la adicción a las drogas son, entre otros:

  • Sentir que tienes que consumir la droga con frecuencia, ya sea diariamente o incluso varias veces al día
  • Tener una fuerte necesidad de consumir la droga
  • Con el tiempo, necesitar una dosis mayor de la droga para obtener el mismo efecto
  • Asegurarte de tener droga disponible
  • Gastar dinero en la droga, incluso cuando no puedes pagarla
  • No cumplir con las obligaciones y responsabilidades laborales, o reducir el tiempo que dedicas a actividades sociales o recreativas debido al consumo de la droga
  • Hacer cosas que normalmente no harías para conseguir la droga, por ejemplo, robar
  • Conducir o hacer otras actividades peligrosas cuanto estás bajo la influencia de la droga
  • Destinar cada vez más tiempo y energía a obtener la droga y consumirla
  • Fracasar en tus intentos de suspender el consumo de la droga
  • Experimentar síntomas de abstinencia cuando intentas suspender el consumo de la droga

Reconocer el abuso de drogas en familiares

A veces es difícil distinguir el mal humor o la angustia normales de un adolescente de los signos del consumo de drogas. Los posibles indicios de que un miembro de la familia, adolescente o no, consume drogas son:

  • Problemas en la escuela o en el trabajo: ausencias frecuentes de las clases o del trabajo, desinterés repentino en las actividades escolares o laborales, notas más bajas o disminución del desempeño en el trabajo
  • Problemas de salud física: falta de energía y motivación
  • Aspecto desaliñado: falta de interés en la ropa, el aseo personal o la apariencia
  • Cambios de conducta: esfuerzos exagerados por prohibirles a los familiares la entrada a su habitación o ser reservado con respecto a dónde va con sus amigos; o cambios radicales de conducta y en las relaciones con familiares y amigos
  • Gasto de dinero: pedidos repentinos de dinero sin explicación razonable; o puedes descubrir que falta dinero o se lo han robado, o que han desaparecido objetos de tu hogar, lo que indica que probablemente los hayan vendido para sustentar el consumo de drogas

Reconocer signos de consumo o intoxicación por drogas

Los signos y síntomas del consumo o la intoxicación por drogas pueden variar según el tipo de droga. A continuación, encontrarás varios ejemplos.

Marihuana, hachís y otras sustancias que contienen cannabis

Las personas consumen cannabis mediante cigarrillo, ingestión o inhalación en forma vaporizada. El cannabis a menudo se consume antes que otras sustancias, como alcohol u otras drogas ilegales, o en simultáneo, y generalmente es la primera droga que se prueba.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Sensación de euforia o sentirse «drogado»
  • Percepción más intensa de los sentidos de la vista, el oído y el gusto
  • Aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca
  • Ojos rojos
  • Boca seca
  • Disminución de la coordinación
  • Dificultad para concentrarse o recordar cosas
  • Mayor apetito
  • Tiempo de reacción más lento
  • Pensamientos paranoides

El consumo a largo plazo (crónico) a menudo está relacionado con lo siguiente:

  • Disminución de la agudeza mental
  • Rendimiento deficiente en el trabajo o en la escuela
  • Menor cantidad de amigos e intereses

Cannabinoides sintéticos y catinonas sustituidas

Existen dos grupos de drogas sintéticas, los cannabinoides sintéticos y las catinonas sustituidas, que son ilegales en la mayoría de los estados. Los efectos de estas drogas son peligrosos e impredecibles, ya que no se someten a un control de calidad y es probable que no se conozcan algunos ingredientes.

Los cannabinoides sintéticos, también llamados «K2» o «Spice», se rocían sobre las hierbas secas y luego se fuman, pero pueden prepararse como té de hierbas. A pesar de las declaraciones de los fabricantes, se trata de compuestos químicos, no de productos «naturales» o inofensivos. Estas drogas producen un «viaje» similar al de la marihuana y se han convertido en una alternativa popular pero peligrosa.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Sensación de euforia o sentirse «drogado»
  • Estado de ánimo eufórico
  • Relajación
  • Una percepción alterada de los sentidos de la vista, el oído y el gusto
  • Ansiedad extrema o nerviosismo
  • Paranoia
  • Alucinaciones
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Vómitos
  • Confusión

Las catinonas sustituidas, también llamadas «sales de baño», son sustancias psicoactivas similares a las anfetaminas, como el éxtasis (MDMA) y la cocaína. A pesar del nombre, no se trata de productos de baño, como el sulfato de magnesia natural. Las catinonas sustituidas pueden comerse, inhalarse o inyectarse, y son muy adictivas. Estas drogas pueden causar una intoxicación grave con efectos peligrosos en la salud o incluso la muerte.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Euforia
  • Mayor sociabilidad
  • Mayor energía y agitación
  • Aumento del deseo sexual
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Dolor en el pecho
  • Paranoia
  • Ataques de pánico
  • Alucinaciones
  • Delirio
  • Conductas psicóticas y violentas

Barbitúricos o benzodiacepinas

Los barbitúricos y las benzodiacepinas son depresores del sistema nervioso central que se venden con receta médica. A menudo se hace uso y abuso de estos medicamentos para obtener una sensación de relajación o por el deseo de «desconectarse» u olvidarse de pensamientos o sentimientos relacionados con el estrés.

Algunos ejemplos de barbitúricos son fenobarbital, amobarbital (Amytal) y secobarbital (Seconal Sodium). Algunos ejemplos de benzodiacepinas son los sedantes, como diazepam (Valium), alprazolam (Xanax, Niravam), lorazepam (Ativan), clonazepam (Klonopin) y clordiazepóxido (Librium).

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Somnolencia
  • Balbuceo
  • Falta de coordinación
  • Euforia o sensación exagerada de bienestar
  • Problemas para concentrarse o pensar
  • Problemas de memoria
  • Movimientos involuntarios de los ojos (nistagmo)
  • Falta de inhibición
  • Respiración más lenta y presión arterial reducida
  • Mareos
  • Depresión

Metanfetaminas, cocaína y otros estimulantes

Los estimulantes comprenden anfetaminas, metanfetaminas, cocaína y metilfenidato (Ritalin). A menudo se hace uso y abuso de ellos para sentirse «eufórico» o aumentar la energía, para mejorar el desempeño en el trabajo o la escuela, o para bajar de peso o controlar el apetito.

Los signos y síntomas del consumo reciente comprenden:

  • Exaltación y exceso de confianza
  • Estado de alerta más intenso
  • Mayor energía e inquietud
  • Cambios de conducta o agresión
  • Dicción rápida o incoherente
  • Pupilas dilatadas
  • Ideas delirantes y alucinaciones
  • Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo
  • Cambios en la frecuencia cardíaca y la presión arterial
  • Náusea o vómitos con pérdida de peso
  • Facultadas mentales alteradas
  • Congestión nasal y daño en la membrana mucosa de la nariz (si se esnifan drogas)
  • Insomnio
  • Paranoia
  • Depresión a medida que pasa el efecto de la droga

Drogas sintéticas

Las drogas sintéticas comúnmente se consumen en discotecas, conciertos y fiestas. Algunos ejemplos son el éxtasis o Molly (MDMA), ácido γ-hidroxibutírico (GHB), flunitrazepam (Rohipnol o «roofie») y ketamina. No todas estas drogas están en la misma categoría, pero comparten efectos y peligros similares, como los efectos perjudiciales a largo plazo.

Debido a que el ácido γ-hidroxibutírico y el Rohipnol causan sedación, relajación muscular, confusión y pérdida de memoria, el consumo de estas drogas se asocia con conductas sexuales indebidas o agresión sexual.

Los signos y síntomas del consumo de drogas sintéticas comprenden:

  • Alucinaciones
  • Paranoia
  • Pupilas dilatadas
  • Escalofríos y sudoración
  • Movimientos involuntarios (temblores)
  • Cambios de conducta
  • Calambres musculares y apretamiento de dientes
  • Desinhibición
  • Sentidos de la vista, el oído y el gusto más intensos o alterados
  • Disminución de la coordinación
  • Capacidad de juicio deficiente
  • Problemas de memoria o pérdida de memoria
  • Disminución del nivel de conciencia
  • Aumento o disminución de la frecuencia cardíaca y la presión arterial

Alucinógenos

El consumo de alucinógenos produce distintos signos y síntomas según la droga. Los alucinógenos más frecuentes son la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) y la fenciclidina (PCP).

La dietilamida del ácido lisérgico puede causar:

  • Alucinaciones
  • Percepción de la realidad muy reducida; por ejemplo, interpretar el aporte de uno de tus sentidos como si fuera de otro, como oír colores
  • Conducta impulsiva
  • Cambios emocionales rápidos
  • Cambios mentales permanentes en la percepción
  • Frecuencia cardíaca acelerada y presión arterial alta
  • Temblores
  • Reviviscencias: volver a experimentar una alucinación, incluso varios años después

El consumo de fenciclidina puede causar:

  • La sensación de estar separado del cuerpo y de lo que te rodea
  • Alucinaciones
  • Problemas de coordinación y movimiento
  • Conducta agresiva y posiblemente violenta
  • Movimientos involuntarios de los ojos
  • Falta de sensibilidad al dolor
  • Aumento en la presión arterial y la frecuencia cardíaca
  • Problemas de memoria y para pensar
  • Problemas para hablar
  • Facultadas mentales alteradas
  • Intolerancia a los ruidos fuertes
  • A veces, convulsiones o coma

Sustancias inhaladas

Los signos y síntomas del consumo de sustancias inhaladas varían según la sustancia. Algunas sustancias que suelen inhalarse comprenden pegamento, disolvente, corrector líquido, tinta de rotulador, gasolina, líquidos de limpieza y productos en aerosol de uso doméstico. Debido a la naturaleza tóxica de estas sustancias, los consumidores pueden desarrollar daño cerebral.

Los signos y síntomas del consumo comprenden:

  • Posesión de una sustancia inhalada sin explicación razonable
  • Euforia breve o intoxicación
  • Disminución de la inhibición
  • Mareos
  • Náuseas o vómitos
  • Movimientos involuntarios de los ojos
  • Indicios de intoxicación, con balbuceos, movimientos lentos y mala coordinación
  • Latidos del corazón irregulares
  • Temblores
  • Hedor persistente del material inhalado
  • Erupción cutánea alrededor de la nariz y la boca

Analgésicos narcóticos

Los opioides son drogas narcóticas analgésicas, que se producen a partir del opio o se fabrican sintéticamente. Esta clase de drogas comprende, entre otras, la heroína, la morfina, la codeína, la metadona y la oxicodona. Algunas personas que han consumido opioides durante mucho tiempo quizá necesiten que, durante el tratamiento, el médico les recete un sustituto de la droga temporal o de largo plazo.

Los signos y síntomas del consumo y la dependencia de narcóticos comprenden:

  • Euforia o sentirse «drogado»
  • Reducción de la sensación de dolor
  • Somnolencia o sedación
  • Balbuceo
  • Problemas de atención y memoria
  • Pupilas contraídas
  • Falta de percepción o de atención a las personas u objetos alrededor
  • Problemas de coordinación
  • Depresión
  • Confusión
  • Piel sudorosa y pegajosa
  • Estreñimiento
  • Moqueo o llagas en la nariz (si se esnifan drogas)
  • Marcas de agujas (si se inyectan drogas)

Cuándo consultar al médico

Si tu consumo de la droga está fuera de control o causa problemas, pide ayuda. Cuanto antes consigas ayuda, mayores serán tus probabilidades de recuperación a largo plazo. Habla con tu médico de atención primaria o consulta con un profesional de salud mental, como un especialista en adicción a las drogas o psiquiatría de las adicciones, o como un asesor autorizado en alcohol y drogas.

Pide una consulta para ver a un médico si:

  • No puedes suspender el consumo de una droga
  • Tu consumo de la droga te ha llevado a conductas peligrosas, como compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección
  • Piensas que puedes estar teniendo síntomas de abstinencia después de suspender el consumo de la droga

Si no estás listo para acudir a un médico, las líneas de ayuda o los números directos pueden ser útiles para obtener información sobre los tratamientos. Puedes encontrar estos números telefónicos en el directorio telefónico o en Internet.

Busca ayuda de urgencia si tú o alguien que conoces consumieron una droga y:

  • Tienen una sobredosis
  • Presentan cambios en el nivel de conciencia
  • Tienen problemas para respirar
  • Tienen ataques o convulsiones
  • Manifiestan signos de ataque cardíaco, como dolor o presión en el pecho
  • Tienen alguna otra reacción física o psicológica problemática luego del consumo de la droga

Preparativos para una intervención

Las personas con problemas de adicción generalmente niegan que tienen un problema y se muestran reacias a buscar tratamiento. En una intervención, se le presenta a un ser querido una oportunidad estructurada de hacer cambios antes de que todo empeore, lo que puede motivar a esa persona a buscar o aceptar ayuda.

Una intervención debe estar bien planificada y la pueden realizar familiares y amigos con el asesoramiento de un médico o profesional, como un asesor autorizado en alcohol y drogas, o la puede dirigir un profesional de intervención. Implica a familiares, amigos y, a veces, a compañeros de trabajo, sacerdotes u otras personas que se preocupan por el problema de adicción de la persona en cuestión.

Durante la intervención, estas personas se reúnen para tener una conversación directa y sincera con la persona sobre las consecuencias de la adicción, y le piden que acepte el tratamiento.

Dec. 05, 2014