El ejercicio es una parte importante de cualquier plan de tratamiento para la diabetes. Para evitar problemas potenciales, revisa el azúcar en sangre antes, durante y después de ejercitarte.

Escrito por personal de Mayo Clinic

La diabetes y el ejercicio van juntos, al menos cuando se trata de controlar tu diabetes. El ejercicio puede ayudarte a mejorar el control del azúcar en la sangre, así como a estimular tu estado físico general y reducir el riesgo de sufrir cardiopatías y accidentes cardiovasculares.

Pero la diabetes y el ejercicio también plantean retos únicos. Para hacer ejercicio con seguridad, es esencial que te revises el azúcar en sangre antes, durante y después de ejercitarte. Aprenderás cómo responde tu cuerpo al ejercicio, lo que puede ayudarte a prevenir fluctuaciones de azúcar en sangre potencialmente peligrosas.

Antes de comenzar un programa de ejercicios, cuenta con el consentimiento de tu doctor, especialmente si estuviste inactivo por un tiempo. Habla con tu doctor sobre qué actividades estás contemplando y el mejor momento para practicar ejercicio, así como el impacto potencial de los medicamentos en tu nivel de azúcar en sangre a medida que seas más activo.

Para conseguir los mejores beneficios para la salud, los expertos recomiendan 150 minutos semanales de actividades físicas de intensidad moderada como:

  • Caminatas rápidas
  • Nadar
  • Ir en bicicleta

Si tomas insulina o medicamentos que pueden causar un nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia), mide el azúcar 30 minutos antes de hacer ejercicio.

Considera estas guías generales relativas al nivel de azúcar en sangre, medidas en miligramos por decilitro (mg/dl) o milimoles por litro (mmol/l).

  • Menos de 100 mg/dl (5.6 mmol/l). El azúcar en sangre puede estar demasiado baja para practicar ejercicio de forma segura. Come un refrigerio pequeño que contenga carbohidratos, como jugo de fruta, fruta, galletas saladas, o incluso pastillas de glucosa antes de empezar con la rutina.
  • De 100 a 250 mg/dl (5.6 a 13.9 mmol/l). Puedes empezar. Para la mayoría de la gente, éste es un registro seguro de azúcar en sangre antes del ejercicio.
  • 250 mg/dl (13.9 mmol/l) o más. Los valores en esta zona indican necesidad de precaución — El azúcar en sangre puede ser demasiado alto para practicar ejercicio con seguridad. Antes de ejercitarte, analiza la orina en busca de cetonas — sustancias que se producen cuando el cuerpo descompone la grasa para generar energía. La presencia de cetonas indica que el cuerpo no tiene suficiente insulina para controlar el azúcar en sangre.

    Si te ejercitas cuando tienes un nivel alto de cetonas, corres el riesgo de sufrir cetoacidosis, una complicación seria de la diabetes que necesita tratamiento inmediato. En lugar de ello, espera a ejercitarte cuando el análisis indique la ausencia o un nivel bajo de cetonas en la orina.

Durante el ejercicio, el nivel bajo de azúcar en sangre a veces es una preocupación. Si estás planeando una rutina extensa, revisa el azúcar en sangre cada 30 minutos, especialmente si estás probando una nueva actividad o aumentando la intensidad o duración de tu rutina. Revisar más o menos cada media hora te permite saber si tu nivel de azúcar en sangre está estable, subiendo o bajando, y si es seguro seguir haciendo ejercicio.

Esto puede ser difícil si estás participando en actividades al aire libre o depoartes. Pero esta precaución es necesaria hasta que sepas cómo responde tu azúcar en sangre a los cambios en tus hábitos de ejercicio.

Deja de ejercitarte si:

  • Tu azúcar en sangre es 70 mg/dl (3.9 mmol/l) o más baja
  • Tiemblas, te sientes débil o confundido

Come o bebe algo (con aproximadamente 15 a 20 gramos de carbohidratos de acción rápida) para aumentar el nivel de azúcar en sangre, como:

  • Pastillas o gel de glucosa (revisa la etiqueta para saber cuántos gramos de carbohidratos contienen)
  • 1/2 taza (14 onzas o 18 mililitros) de jugo de fruta
  • 1/2 taza (14 onzas o 18 mililitros) de refresco normal (no dietético)
  • Ccaramelos (revisa la etiqueta para saber cuántos gramos de carbohidratos contienen

Vuelve a revisar el azúcar en sangre 15 minutos más tarde. Si aún es demasiado bajo, toma otra porción de 15 gramos de carbohidratos y vuelve a medir en 15 minutos.

Repite lo que sea necesario hasta que el azúcar en sangre alcance al menos 70 mg/dl (3.9 mmol/l). Si no acabaste tu rutina, continúa una vez que el azúcar en sangre vuelva a un nivel seguro.

Revisa el azúcar en sangre justo después de acabar con los ejercicios y de nuevo varias veces durante las siguientes horas. El ejercicio utiliza la reserva de azúcar almacenada en los músculos e hígado. A medida que el cuerpo recupera lo almacenado, toma azúcar de la sangre.

Cuanto más extenuante sea tu rutina, mayor será el tiempo durante el cual el azúcar en sangre se verá afectada. Un nivel de azúcar en sangre bajo puede ser posible incluso cuatro a ocho horas después del ejercicio. Comer un refrigerio que contiene carbohidratos de acción más lenta, como una barra de granola o mezcla de frutos secos después del ejercicio puede prevenir que te baje de golpe el azúcar en sangre.

Si tienes un nivel de azúcar bajo después de practicar ejercicio, come un refrigerio pequeño que contenga carbohidratos, como fruta, galletas saladas, o pastillas de glucosa, o bebe media taza (4 onzas/118 mililitros) de jugo de fruta..

El ejercicio es beneficioso para tu salud de muchas maneras, pero si tienes diabetes, medir el nivel de azúcar en sangre antes, durante y después del ejercicio puede ser tan importante como el ejercicio mismo.

Dec. 01, 2015