El ejercicio es fundamental para el control de la diabetes. El ejercicio puede ayudarle con lo siguiente:
Pero la diabetes y el ejercicio plantean problemas singulares. Para hacer ejercicio de manera segura, algunas personas con diabetes necesitan registrar su nivel de glucosa sanguínea antes, durante y después de la actividad física. Esto muestra cómo responde el cuerpo al ejercicio. Además, puede evitar los cambios en el nivel de glucosa sanguínea, que son peligrosos.
Antes de empezar un nuevo programa de entrenamiento, hable con su profesional de atención médica. Pregúntele si le parece bien que haga el tipo de ejercicio que quiere probar, especialmente si tiene diabetes tipo 1.
El ejercicio puede causar un nivel demasiado bajo de glucosa en la sangre en las personas que se administran insulina. Esto se conoce como hipoglucemia. El riesgo también se aplica a las personas con diabetes tipo 2 que se administran insulina o toman otros medicamentos relacionados con la disminución de la glucosa en la sangre. El profesional de atención médica puede enseñarle a equilibrar sus medicamentos con ejercicio y dieta.
Pregúntele al profesional de atención médica lo siguiente:
Para obtener los máximos beneficios para la salud, los adultos deben hacer al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica para energizar el corazón. La actividad debe ser de intensidad moderada a intensa. Los siguientes son algunos ejemplos:
Los adultos también deben intentar hacer de 2 a 3 actividades de fortalecimiento muscular por semana. Descanse al menos un día para recuperarse de una clase de fortalecimiento muscular.
Los niños y adolescentes con diabetes deben hacer al menos 60 minutos diarios de actividad aeróbica de moderada a intensa. Deben hacer actividades de fortalecimiento muscular y óseo al menos tres días a la semana. Algunos ejemplos de actividades de fortalecimiento muscular son los juegos de tira y afloja con una cuerda y los ejercicios en los que se usan el peso corporal o las bandas de resistencia. Las actividades de fortalecimiento óseo incluyen saltar la soga y correr.
Cuando hable con su profesional de atención médica sobre el ejercicio, pregúntele sobre la necesidad de medir el nivel de glucosa en la sangre. Si controla la diabetes tipo 2 sin medicamentos, es probable que no necesite comprobar el nivel de glucosa en la sangre antes de hacer ejercicio.
Sin embargo, muchas personas con diabetes sí necesitan medir sus niveles de glucosa en la sangre antes de hacer una actividad física. Si se administra insulina o toma otros medicamentos que pueden causar un nivel bajo de glucosa en la sangre, mida el nivel de glucosa en la sangre de 15 a 30 minutos antes de hacer ejercicio.
Si usa un glucómetro continuo para controlar su glucosa en la sangre, hable con su profesional de atención médica. Es posible que le indique que mida el nivel de glucosa en la sangre con un pinchazo en el dedo antes, durante o después del ejercicio. Si recibe insulina a través de un sistema automático de administración de insulina, hable con si profesional de atención médica al respecto. Pregunte cómo debe mantener el nivel de glucosa en la sangre en un rango saludable para el ejercicio. Esto es importante si no suele observar síntomas cuando el nivel de glucosa en la sangre es bajo. Esta afección se conoce como hipoglucemia asintomática.
No haga ejercicio si necesitó ayuda para recuperarse de un nivel bajo de glucosa en la sangre grave en las últimas 24 horas.
A continuación, se presentan algunas pautas generales para los niveles de glucosa en la sangre antes del ejercicio. Las medidas se indican en miligramos por decilitro (mg/dl) o milimoles por litro (mmol/l).
Más de 270 mg/dl (15 mmol/l). Esta es una situación de precaución. Su nivel de glucosa en la sangre puede estar demasiado alto para hacer ejercicio de manera segura. Antes de hacer ejercicio, analice su orina en busca de sustancias, que se conocen como cetonas. El cuerpo produce cetonas cuando descompone la grasa para obtener energía. La presencia de cetonas indica que el cuerpo no tiene suficiente insulina para controlar el nivel de glucosa en la sangre.
Si hace ejercicio cuando tiene un nivel alto de cetonas, corre el riesgo de tener cetoacidosis, que es un problema de salud peligroso. La cetoacidosis puede poner en riesgo la vida. Esta afección requiere un tratamiento urgente. La cetoacidosis puede afectar a cualquier persona con diabetes, pero es mucho más frecuente en la diabetes tipo 1. En lugar de hacer ejercicio de inmediato si tiene cetonas, tome medidas para reducir el nivel alto de glucosa en la sangre. Luego, espere hasta que la prueba de cetonas indique que no hay cetonas en su orina.
Durante el ejercicio, el nivel bajo suele ser una preocupación. Principalmente, es un riesgo para las personas con diabetes que usan insulina u otros medicamentos asociados a los niveles bajos de glucosa sanguínea. Si está planeando un entrenamiento largo, revise el nivel de glucosa sanguínea cada 30 minutos. Esto es fundamental si está probando una nueva actividad o aumentando la intensidad o la duración del entrenamiento. Si revisa el nivel de glucosa sanguínea cada media hora, puede saber si está estable, subiendo o bajando. De esa manera, es posible saber si es seguro seguir haciendo ejercicio.
Revisarla cada 30 minutos puede ser un problema si está haciendo actividades al aire libre o practicando un deporte. Pero debe tomar esta medida de seguridad hasta que sepa cómo responde su nivel de glucosa sanguínea a los cambios en los hábitos de ejercicio.
Debe detener el entrenamiento en estos casos:
Coma o beba algo con aproximadamente 15 gramos de carbohidratos de acción rápida para elevar su nivel de glucosa sanguínea, como por ejemplo:
Vuelva a revisar el nivel de glucosa sanguínea 15 minutos más tarde. Si todavía está muy bajo, come otra porción de 15 gramos de carbohidratos. Vuelva a revisarlo pasados otros 15 minutos.
Repita esto según sea necesario hasta que su nivel de glucosa sanguínea alcance al menos 70 mg/dl (3,9 mmol/l). Si no ha terminado el entrenamiento, puede continuar una vez que esté nuevamente en un nivel seguro. Quizás tenga que consumir más refrigerios o una comida para elevarlo hasta el rango seguro.
Revise su nivel de glucosa sanguínea apenas termine de hacer ejercicio. Vuelva a revisarlo durante las horas siguientes. El ejercicio agota la glucosa de reserva que guardan los músculos y el hígado. Para reconstruir esta reserva, el cuerpo necesita usar la glucosa sanguínea.
Mientras más duro sea el entrenamiento, más tiempo durará el efecto sobre el nivel de glucosa sanguínea. Los niveles bajos de glucosa sanguínea pueden durar hasta de 4 a 8 horas después del ejercicio. Comer un refrigerio con carbohidratos de digestión lenta después de hacer ejercicio puede ayudar a evitar una caída en el nivel de glucosa sanguínea. Algunos ejemplos de refrigerios incluyen una barrita de granola, una mezcla de frutos secos y frutas deshidratadas.
Si tiene el nivel de glucosa sanguínea bajo después de hacer ejercicio, coma un pequeño refrigerio con carbohidratos. Por ejemplo, puede comer fruta, galletas saladas o tabletas de glucosa. También puede beber media taza (4 onzas o 118 mililitros) de jugo de fruta.
El ejercicio es beneficioso para la salud en muchos sentidos. Pero si tiene diabetes, revisar el nivel de glucosa sanguínea antes, después y, a veces, durante el ejercicio puede ser igual de importante.
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