Ahora hay una vacuna contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) disponible para los niños de 12 a 15 años en los Estados Unidos. Esto es lo que los padres y los hijos deben saber sobre la seguridad y la eficacia de la vacuna, los posibles efectos secundarios y los beneficios de vacunarse.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha dado autorización para uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 en niños de 12 a 15 años. La FDA inicialmente dio autorización para uso de emergencia de esta vacuna para las personas de 16 años y mayores a fines de 2020.

La vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 require dos inyecciones dadas con un intervalo de 21 días. La segunda dosis, si es necesario, se puede dar hasta seis semanas después de la primera.

La investigación ha demostrado que la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 tiene una efectividad del 100% en la prevención del virus de la COVID-19 en niños de 12 a 15 años. La investigación previa demostró que la vacuna tiene una efectividad del 95% en la prevención del virus sintomático de la COVID-19 en personas de 16 años y mayores. La investigación temprana también sugiere que la vacuna tiene una efectividad del 96% en la prevención de una enfermedad grave con el virus de la COVID-19causado por la variante delta, actualmente la variante más frecuente de la COVID-19 en los Estados Unidos.

La FDA revisó un estudio de más de 2200 niños estadounidenses de entre 12 y 15 años. De este grupo, alrededor de la mitad recibió la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. Los demás niños recibieron inyecciones falsas inocuas (placebo).

Una semana después de recibir la segunda dosis, la investigación demostró que no hubo casos de COVID-19 en el grupo de 1005 niños que recibieron la vacuna de Pfizer-BioNTech. Entre los 978 niños que recibieron el placebo, hubo 16 casos de COVID-19. Ninguno de los niños había sido diagnosticado previamente con COVID-19. Los resultados sugieren que la eficacia de la vacuna en la prevención del contagio con el virus de la COVID-19 en este grupo etario es del 100 por ciento.

Los niños de 12 a 15 años que recibieron la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech tuvieron efectos secundarios similares a los que presentaron los mayores de 16 años. Los efectos secundarios más informados son:

  • Dolor en el lugar donde se administró la inyección
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Dolor muscular
  • Fiebre
  • Dolor articular

Al igual que los adultos, los niños tienen efectos secundarios que suelen durar de uno a tres días. Más adolescentes informaron estos efectos secundarios, a excepción del dolor en el sitio de la inyección, después de la segunda dosis de la vacuna. Sin embargo, algunas personas no presentan efectos secundarios.

Después de que tu hijo reciba una vacuna contra la COVID-19, se lo controlará durante unos 15 a 30 minutos para ver si desarrolla una reacción alérgica grave que requiera tratamiento.

No es recomendable que le des a tu hijo un analgésico de venta libre antes de la vacunación para prevenir los efectos secundarios. Sí puedes darle a tu hijo este tipo de medicamentos después de que reciba la vacuna contra la COVID-19.

En los Estados Unidos, hubo un aumento en los casos informados de miocarditis y pericarditis después de la vacunación contra la COVID-19 con vacunas de ARNm, particularmente en varones adolescentes y adultos jóvenes mayores de 16 años. La miocarditis es la inflamación del músculo cardíaco, mientras que la pericarditis es la inflamación del tejido externo que recubre el corazón. Estos casos son poco frecuentes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) están investigando para determinar si hay alguna relación con la vacuna contra la COVID-19.

De los casos informados, el problema ocurrió con más frecuencia después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 y, normalmente, varios días después de la vacunación. La mayoría de las personas que recibieron atención médica se recuperó rápidamente después de tomar medicamentos y hacer reposo. Los síntomas a los que hay que estar atento son:

  • Dolor en el pecho
  • Falta de aire
  • Sensación de que el corazón late rápido, está aleteando o palpita fuertemente

Si tú o tu hijo presentan alguno de estos síntomas dentro de la semana de haberse vacunado contra la COVID-19, busca atención médica.

Como los ensayos clínicos de la vacuna contra la COVID-19 empezaron recién a mediados del 2020, aún no está claro si las vacunas tendrán efectos secundarios a largo plazo. Sin embargo, las vacunas rara vez causan efectos secundarios a largo plazo.

A una parte de los niños de entre 12 y 15 años que se inscribieron en el estudio en curso de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech se les hizo un control de seguridad durante al menos dos meses después de recibir la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19.

Como parte de su primera solicitud de autorización de uso de emergencia de su vacuna contra la COVID-19 en 2020, Pfizer Inc. creó un plan de control de seguridad. El plan ahora incluye el control de los adolescentes que reciben la vacuna contra la COVID-19.

Además, en los Estados Unidos, a todos los proveedores de vacunas se les exige informar los eventos adversos graves, como las reacciones alérgicas, a un programa nacional llamado Sistema de notificación de eventos adversos de las vacunas.

La vacuna contra la COVID-19 puede evitar que tu hijo se contagie con el virus de la COVID-19 y lo trasmita. Si tu hijo se contagia con la COVID-19, la vacuna contra la COVID-19 podría evitar que se enferme de gravedad.

Además, vacunarse contra la COVID-19 permitirá que tu hijo retome muchas actividades que quizás no haya podido hacer a causa de la pandemia. Por ejemplo, no usar mascarilla ni mantener distanciamiento físico en cualquier entorno, excepto en los casos en que lo exija alguna norma o ley.

La vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 usa ARN mensajero (ARNm). Los investigadores estudian las vacunas de ARNm desde hace décadas.

Los coronavirus tienen una estructura con forma de espícula en la superficie, llamada proteína S. Las vacunas contra la COVID-19 con ARNm dan instrucciones (material genético) a las células inmunitarias sobre cómo fabricar una proteína S inofensiva. Después de la vacunación, las células empiezan a fabricar las proteínas y las ubican en la superficie de las células. El sistema inmunitario reconoce que la proteína no pertenece a ese lugar, por lo que empieza a armar una respuesta inmunitaria y a fabricar anticuerpos. Una vez que se fabrican las proteínas, las células destruyen las instrucciones y las desechan.

El material genético nunca ingresa al núcleo de la célula, donde se almacena el ADN. Entonces, el material genético de las vacunas no puede afectar ni interactuar con el ADN de ninguna manera.

No. Los ingredientes y la dosis de esta vacuna son iguales para todos los grupos etarios.

Esta vacuna aún no está disponible para niños menores de 12 años. Los ensayos clínicos en los que participan niños aún están en curso.

Además, los niños con antecedentes conocidos de reacción alérgica a algunos de sus ingredientes no deberían recibir la vacuna. En este caso, es posible que tu hijo pueda recibir otra vacuna contra la COVID-19 en el futuro.

No. Las vacunas contra la COVID-19 que se están desarrollando actualmente en los Estados Unidos no usan un virus vivo que cause la COVID-19.

Por el momento no hay ninguna evidencia de que la COVID-19 genere problemas de fertilidad.

Un pequeño grupo de mujeres ha informado cambios temporales en su ciclo menstrual tras recibir la vacuna contra la COVID-19. Además, un estudio a pequeña escala ha mostrado que algunas mujeres experimentan cambios temporales en su ciclo menstrual tras contagiarse de la COVID-19. No está claro si contagiarse de la COVID-19 o recibir la vacuna contra la COVID-19 genera estos cambios. Es necesario llevar a cabo más investigaciones.

Ten en cuenta que hay muchos factores que pueden alterar los ciclos menstruales, entre ellos, infecciones, estrés, problemas para conciliar el sueño y cambios en la dieta o en la rutina de ejercicios.

Consulta con el departamento de salud local, la farmacia o el médico de tu hijo para obtener información sobre dónde puede vacunarse contra la COVID-19. Al programar una cita para que tu hijo se vacune contra la COVID-19, considera hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Tiene que estar presente el padre, la madre o el tutor legal en la cita?
  • ¿Qué información habrá que proporcionar durante la cita?
  • ¿Hay un límite en la cantidad de familiares, como los hermanos, que pueden asistir a la cita?

Una vacuna contra la COVID-19 y otras vacunas se pueden administrar el mismo día.

Antes, debido a que las vacunas contra la COVID-19 eran muy nuevas, los CDC habían recomendado no administrarse ninguna otra vacuna dos semanas antes y dos semanas después de vacunarse contra la COVID-19. Los CDC cambiaron esta recomendación a partir de los datos de seguridad obtenidos en los últimos meses.

Después de que esté completamente vacunado, tu hijo podrá volver a hacer muchas actividades que quizás antes no podía hacer a causa de la pandemia. Esto incluye dejar de usar mascarilla y de mantener distanciamiento físico en cualquier entorno, excepto en los casos en que lo exija alguna norma o ley.

Se considera que tu hijo está completamente vacunado dos semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech.

En los Estados Unidos, tu hijo tampoco tendrá que hacer cuarentena ni hacerse una prueba de COVID-19 después de haber estado expuesto si no tiene síntomas, con algunas excepciones para entornos específicos.

Recuerda, la vacuna contra la COVID-19 protegerá a la mayoría de las personas de enfermarse con la COVID-19. Habla con el médico de tu hijo si tienes alguna pregunta o inquietud sobre la vacuna contra la COVID-19 para tu hijo. El médico podría ayudarte a evaluar los riesgos y beneficios.

Aug. 27, 2021