Ahora hay vacunas contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) disponibles para los niños en los Estados Unidos. Esto es lo que los padres y los niños deben saber sobre la seguridad y la eficacia de la vacuna, los posibles efectos secundarios y los beneficios de vacunarse.

La vacuna contra la COVID-19 y las dosis de refuerzo, actualizadas para la cepa más común del virus que causa la COVID-19, pueden evitar que tu hijo contraiga este virus, o bien que se enferme gravemente o deba ingresar en el hospital debido a la enfermedad.

Recibir una vacuna contra la COVID-19 también puede ayudar a que tu hijo participe en deportes y otras actividades grupales de manera más segura.

En los Estados Unidos, hay vacunas contra la COVID-19 disponibles para los niños según el grupo etario:

  • Para niños de 6 meses a 4 o 5 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 6 meses a 4 años. Se requieren tres dosis de esta vacuna. Las primeras dos dosis se deben administrar con un intervalo de tres a ocho semanas. La tercera dosis se debe administrar al menos ocho semanas después de la segunda. Se demostró en investigaciones que las tres dosis generan niveles de anticuerpos similares a los de adultos jóvenes después de recibir la vacuna de Pfizer-BioNTech.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) también aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 meses a 5 años. Se requieren dos dosis de esta vacuna, que se deben administrar con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Se estima que esta vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 51 % para prevenir la COVID-19 en bebés de 6 a 23 meses. En el caso de los niños de 2 a 5 años, la eficacia estimada de esta vacuna es del 37 % para prevenir la COVID-19.

    Ambas vacunas contienen menor cantidad de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 de este tipo para niños mayores y adultos.

  • Niños de 5 o 6 a 11 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años. Esta vacuna requiere dos dosis, que se deben administrar con un intervalo de tres a ocho semanas. Contiene menor cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech que se usa para personas a partir de los 12 años. En investigaciones se demostró que esta vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 91 % para prevenir la COVID-19 en este grupo etario.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) también aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 a 11 años. Se requieren dos dosis de esta vacuna, que se deben administrar con un intervalo de cuatro a ocho semanas. En los niños de este grupo etario, la vacuna de Moderna genera una respuesta inmunitaria similar a la que se observa en adultos.

    Ambas vacunas contienen menor cantidad de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para personas a partir de los 12 años.

  • Personas de 12 a 17 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, ahora llamada Comirnaty, para personas de 12 a 17 años. Esta vacuna requiere tres dosis. Las primeras dos dosis se deben administrar con un intervalo de tres a ocho semanas. La tercera dosis (refuerzo) se debe administrar al menos dos meses después de la segunda. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para personas a partir de los 16 años. Se demostró en investigaciones que esta vacuna tiene una eficacia del 100 % para prevenir la COVID-19 en niños de 12 a 15 años.

    Esta vacuna tiene una eficacia del 91 % para prevenir la forma grave de la COVID-19 en personas a partir de los 16 años.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) también aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 12 a 17 años. Se requieren dos dosis de esta vacuna, que se deben administrar con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para personas a partir de los 18 años. En adolescentes de 12 a 17 años, la vacuna contra la COVID-19 de Moderna genera una respuesta inmunitaria similar a la que se observa en adultos.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) también autorizó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Novavax para personas a partir de los 12 años. Esta vacuna requiere dos dosis, que se deben administrar con un intervalo de tres a ocho semanas. Según los resultados de las investigaciones que se presentaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), en niños de 12 a 17 años, esta vacuna tiene una eficacia de alrededor del 78 % para prevenir la forma sintomática de la COVID-19.

Un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis podría ser la mejor opción para algunas personas, especialmente hombres de 12 a 39 años. Un intervalo más largo podría aumentar la protección contra la COVID-19 y reducir el riesgo de presentar problemas cardíacos poco frecuentes, como miocarditis y pericarditis.

Una dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria contra la COVID-19 puede ayudar a las personas que están vacunadas y que quizá no hayan tenido una respuesta inmunitaria suficiente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ahora recomiendan que los niños de 6 meses a 5 años que tengan el sistema inmunitario debilitado reciban una dosis adicional de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna al menos 4 semanas después de la segunda dosis.

Los niños a partir de los 5 años que tengan el sistema inmunitario debilitado de manera moderada a grave deberían recibir dosis adicionales de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de Moderna. Los niños de 5 a 11 años deben recibir esta dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y de Moderna al menos 4 semanas después de la segunda dosis. En el caso de los niños a partir de los 12 años, las dosis adicionales de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y de Moderna se deben administrar al menos 4 semanas después de la segunda dosis.

Las dosis de refuerzo pueden ayudar a las personas que están vacunadas y cuya respuesta inmunitaria se debilitó con el tiempo. Según las investigaciones, recibir una dosis de refuerzo puede disminuir el riesgo de contraer la infección y de enfermarse gravemente por la COVID-19.

Los niños a partir de los 5 años que tienen todas las dosis recomendadas de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna, de Pfizer-BioNTech o de Novavax pueden recibir la dosis de refuerzo de la vacuna actualizada (bivalente) de Pfizer-BioNTech. Esta dosis de refuerzo se basa en la cepa original del virus y en dos cepas de ómicron. Las personas a partir de los 6 años pueden elegir entre las dosis de refuerzo bivalentes contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y de Moderna. Se puede recibir la dosis de refuerzo al menos 2 meses después de la última dosis. Las personas recientemente dieron positivo en una prueba de la COVID-19 deben considerar esperar tres meses a partir del momento en que comenzaron los síntomas para recibir el refuerzo.

Los niños a partir de los 5 años que tienen el sistema inmunitario debilitado y que recibieron todas las dosis recomendadas de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna, de Pfizer-BioNTech o de Novavax pueden recibir una dosis de refuerzo de la vacuna actualizada (bivalente) de Pfizer-BioNTech. La dosis de refuerzo bivalente se puede administrar al menos dos meses después de la última dosis.

En el caso de los niños de entre 5 y 11 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos(FDA, por sus siglas en inglés) revisó un estudio de la vacuna en el que participaron más de 4600 niños de esta edad. De este grupo, aproximadamente 3100 recibieron la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19. Los otros niños recibieron una inyección inactiva (placebo). Durante al menos 2 meses y después de la segunda dosis, se controlaron los efectos secundarios de los niños a los que se les administró la vacuna. Por lo general, los efectos secundarios fueron de leves a moderados.

 

La Administración de Alimentos y Medicamentos(FDA, por sus siglas en inglés) también examinó de manera preliminar los casos de COVID-19 que se produjeron una semana después de que los niños recibieran la segunda dosis de la vacuna. No se había diagnosticado COVID-19 a ninguno de los niños de este análisis. Entre los 1305 niños que recibieron la vacuna, hubo 3 casos de COVID-19. Entre los 663 niños que recibieron el placebo, hubo 16 casos de COVID-19. Los resultados sugieren que la vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 91 % en la prevención de la COVID-19 en este grupo etario.

En el caso de los niños de entre 12 y 15 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos(FDA, por sus siglas en inglés) revisó un estudio de la vacuna en más de 2200 niños estadounidenses de este rango etario. De este grupo, aproximadamente la mitad recibió la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19. Los otros niños recibieron una inyección de placebo.

Una semana después de la administración de la segunda dosis, no hubo ningún caso de COVID-19 en los 1005 niños que recibieron la vacuna de Pfizer-BioNTech. Entre los 978 niños que recibieron el placebo, hubo 16 casos de COVID-19. No se había diagnosticado COVID-19 a ninguno de los niños. Los resultados muestran que la vacuna tiene una eficacia del 100 % en la prevención de la COVID-19 en este grupo etario.

Para determinar la eficacia de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 en niños de 6 meses a 4 años y la de la vacuna de Moderna en niños de 6 meses a 17 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos(FDA, por sus siglas en inglés) estudió las respuestas inmunitarias de estos grupos etarios después de recibir el esquema completo de vacunación. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) comparó las respuestas inmunitarias de los niños con la de los adultos jóvenes que habían recibido dosis más altas de la misma vacuna de ARNm.

Al igual que en el caso de otras vacunas, se registraron los efectos secundarios y se realizó un control de la seguridad a una selección de los niños durante al menos dos meses después de recibir el esquema completo de vacunación.

Para determinar la eficacia de la vacuna de Novavax contra la COVID-19, la Administración de Alimentos y Medicamentos(FDA, por sus siglas en inglés) revisó los datos de 2232 personas de 12 a 17 años. Esta investigación sugiere que la vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 78 % en la prevención de la COVID-19 en este grupo etario.

Los niños que recibieron las vacunas contra la COVID-19 tuvieron efectos secundarios similares a los que presentaron los adultos. Los efectos secundarios que se comunicaron con más frecuencia incluyen los siguientes:

  • Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar donde se administró la inyección
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Dolor en los músculos
  • Fiebre
  • Dolor articular
  • Hinchazón de los ganglios linfáticos
  • Náuseas y vómitos
  • Malestar general

Los niños de 6 meses a 3 años también podrían presentar llanto, somnolencia o pérdida del apetito después de recibir la vacuna.

Al igual que los adultos, los niños tienen efectos secundarios en los 2 días posteriores a la vacunación, los cuales suelen durar de 1 a 3 días. Un mayor número de niños informó estos efectos secundarios, excepto el dolor en el sitio de la inyección, después de la segunda dosis de la vacuna. Sin embargo, hay personas que no tienen efectos secundarios.

Después de que tu hijo reciba la vacuna contra la COVID-19, será necesario controlarlo durante 15 a 30 minutos para ver si tiene una reacción alérgica que requiera tratamiento.

No se recomienda darle a tu hijo un analgésico de venta libre antes de la vacunación para evitar efectos secundarios. Se le puede dar este tipo de medicamento después de que reciba una vacuna contra la COVID-19.

En los Estados Unidos, se registró un aumento de los casos informados de miocarditis y pericarditis después del uso de vacunas de ARNm contra la COVID-19, sobre todo en varones de 12 a 29 años. La miocarditis es la inflamación del músculo cardíaco, mientras que la pericarditis es la inflamación del revestimiento exterior del corazón. Estos informes son poco frecuentes.

De los casos informados, el problema se produjo con mayor frecuencia después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 y, por lo general, en la semana posterior a recibirla. La mayoría de las personas que recibieron atención médica se sintieron mejor poco después de recibir los medicamentos y descansar. Los síntomas a los que hay que estar atento incluyen los siguientes:

  • Dolor en el pecho.
  • Falta de aire.
  • Sensación de que el corazón late rápido, de aleteo o que palpita fuertemente.

Si tu hijo tiene alguno de estos síntomas en la semana siguiente a recibir la vacuna contra la COVID-19, solicita atención médica.

Si tu hijo presenta miocarditis o pericarditis después de la dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan evitar otra dosis de cualquier vacuna contra esa enfermedad.

Dado que los ensayos clínicos de la vacuna contra la COVID-19 no comenzaron hasta el verano de 2020, aún no está claro si las vacunas tendrán efectos a largo plazo. Sin embargo, las vacunas rara vez causan efectos a largo plazo.

Se realizó un control de la seguridad a una parte de los niños de cada grupo etario durante al menos dos meses después de recibir el esquema completo.

Además, en los Estados Unidos, todos los proveedores de vacunación están obligados a informar los eventos adversos graves, como las reacciones alérgicas, a un programa nacional llamado Sistema de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas.

Tanto la vacuna de Pfizer-BioNTech como la de Moderna contra la COVID-19 usan ARN mensajero (ARNm). Hace décadas que los investigadores estudian las vacunas de ARNm.

Los coronavirus tienen una estructura en forma de espiga en la superficie llamada proteína de la espícula. Las vacunas de ARNm contra la COVID-19 dan instrucciones a las células sobre cómo fabricar una proteína de la espícula inofensiva. Después de la vacunación, las células musculares comienzan a producir las partes de la proteína de la espícula y a ubicarlas en la superficie de las células. El sistema inmunitario reconoce la proteína y comienza a armar una respuesta inmunitaria y a fabricar anticuerpos. Después de dar las instrucciones, el ARNm se descompone inmediatamente. Nunca entra en el núcleo de la célula, donde se guarda el ADN.

Sí. La vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 6 meses a 4 años y la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 meses a 5 años contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para niños mayores y adultos.

La vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años y la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 a 11 años también contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para personas de 12 años y mayores.

Se usan agujas de menor tamaño para administrar la vacuna a los niños más pequeños.

Las vacunas contra la COVID-19 tampoco deben administrarse a un niño con antecedentes conocidos de reacción alérgica grave a cualquiera de sus ingredientes. Si este es el caso, tu hijo podría recibir otra vacuna contra la COVID-19 en el futuro.

No. Las vacunas contra la COVID-19 que actualmente están disponibles o se están desarrollando en los Estados Unidos no contienen el virus vivo que causa la enfermedad.

No existe ninguna prueba de que las vacunas, incluidas las vacunas contra la COVID-19, causen problemas de fertilidad en hombres o mujeres.

No está claro si contraer la COVID-19 o recibir la vacuna contra la COVID-19 provoca cambios en la menstruación. Un estudio de aproximadamente 4000 personas sugiere que recibir una vacuna contra la COVID-19 está vinculado con un cambio en la duración del ciclo menstrual de menos de un día por cada dosis. Ten en cuenta que muchas cosas pueden afectar los ciclos menstruales, como las infecciones, el estrés, los problemas de sueño y los cambios en la alimentación o el ejercicio.

Cualquier persona que haya tenido COVID-19 puede desarrollar una afección médica posterior a la COVID-19. Las investigaciones sugieren que los niños con COVID-19 leve y grave han tenido síntomas a largo plazo. Los síntomas más comunes en niños incluyen los siguientes:

  • Cansancio o fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Trastornos del sueño
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor en los músculos y en las articulaciones
  • Tos

Estos síntomas podrían afectar la capacidad de tu hijo para asistir a la escuela o realizar las actividades habituales. Si tu hijo tiene síntomas a largo plazo, considera la posibilidad de hablar con sus maestros acerca de sus necesidades.

Consulta al departamento local de salud, a la farmacia o al proveedor de atención médica de tu hijo para obtener información sobre dónde puede tu hijo recibir la vacuna contra la COVID-19.

La vacuna contra la COVID-19 y otras vacunas pueden administrarse el mismo día.

Recuerda, la vacuna contra la COVID-19 protege a la mayoría de las personas de enfermarse con la COVID-19. Habla con el proveedor de atención médica de tu hijo si tienes alguna pregunta o inquietud sobre vacunar a tu hijo contra la COVID-19. El médico puede ayudarte a evaluar los riesgos y beneficios.

Dec. 17, 2022