Other health conditions, such as heart or lung disease, can increase your risk of developing dangerous symptoms if you become infected with coronavirus disease 2019 (COVID-19).

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los síntomas de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) pueden variar ampliamente. Algunas personas no presentan ningún síntoma, mientras que otras se enferman tanto que, a la larga, necesitan asistencia mecánica para respirar.

El riesgo de tener síntomas peligrosos de la COVID-19 puede aumentar en las personas mayores y también en las personas de cualquier edad que tienen otros problemas de salud graves, como afecciones cardíacas o pulmonares, un sistema inmunitario debilitado, obesidad o diabetes. Esto es similar a lo que se ve con otras enfermedades respiratorias, como la influenza (gripe).

Mientras que estos factores pueden aumentar el riesgo de síntomas graves de la COVID-19, las personas que presentan varios de estos problemas de salud corren un riesgo mayor.

Las personas de cualquier edad, incluso los niños, pueden contagiarse de COVID-19. Pero más comúnmente afecta a los adultos de edad mediana y mayores. El riesgo de presentar síntomas peligrosos aumenta con la edad, y los mayores de 85 años corren un riesgo más alto de tener síntomas de gravedad. En los Estados Unidos, aproximadamente un 80 por ciento de las muertes por esta enfermedad ha sido entre los mayores de 65 años. Los riesgos son aún más altos para las personas mayores cuando tienen otras afecciones médicas.

Toma todos los medicamentos según lo recetado. Considera crear un plan de atención médica que incluya información sobre tus afecciones médicas, los medicamentos que tomas, el nombre de tus médicos y los contactos en caso de emergencia.

Los residentes de asilos de ancianos y de convalecientes corren un alto riesgo porque suelen tener varios problemas de salud, combinados con la edad avanzada. Y los microbios pueden propagarse con mucha facilidad entre las personas que viven en proximidad con otras. Si vives en un asilo de ancianos y de convalecientes, sigue las pautas para prevenir la infección. Pregunta sobre las medidas de protección para los residentes y las restricciones para los visitantes. Avísale al personal si te sientes enfermo.

Las personas mayores son más propensas a tener la enfermedad de Alzheimer, lo que dificulta que recuerden las precauciones recomendadas para prevenir la infección.

La COVID-19 ataca los pulmones, así que es más probable que presentes síntomas graves si ya tienes problemas pulmonares, tales como:

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • Cáncer de pulmón
  • Fibrosis quística
  • Fibrosis pulmonar
  • Asma moderada a grave

Mientras que algunos medicamentos para estas afecciones de salud pueden debilitar tu sistema inmunitario, es importante que sigas tomándolos como mantenimiento para controlar los síntomas tanto como sea posible. Te recomendamos que hables con tu médico sobre cómo obtener una reserva de emergencia de medicamentos de venta bajo receta médica, como los inhaladores para el asma.

También puede ser útil evitar todo lo que pueda empeorar el asma. Los desencadenantes del asma pueden variar según la persona. Algunos ejemplos son el polen, los ácaros del polvo, el humo de tabaco y el aire frío. Las emociones fuertes y el estrés pueden desencadenar ataques de asma en algunas personas. Otras se ven afectadas por los olores fuertes, así que asegúrate de que el desinfectante que usas no sea un desencadenante del asma para ti.

Además de ser un desencadenante del asma, fumar o vapear puede dañar los pulmones e inhibir el sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de complicaciones graves con la COVID-19.

Varios tipos de enfermedades cardíacas pueden hacerte más propenso a desarrollar síntomas graves de la COVID-19. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Miocardiopatía
  • Hipertensión pulmonar
  • Enfermedad cardíaca congénita
  • Insuficiencia cardíaca
  • Enfermedad de las arterias coronarias

Sigue tomando los medicamentos según las indicaciones del médico. Si tienes presión arterial alta, quizás tu riesgo sea mayor si no te controlas la presión ni tomas los medicamentos como se te haya indicado.

La diabetes tipo 1 o tipo 2 aumenta el riesgo de tener síntomas graves de la COVID-19. Tener sobrepeso, obesidad u obesidad extrema también aumenta este riesgo.

Tanto la obesidad como la diabetes reducen la eficiencia del sistema inmunitario de la persona. La diabetes aumenta el riesgo de infecciones en general. Este riesgo se puede reducir al mantener controlados los niveles de glucosa en la sangre y seguir con tus medicamentos e insulina para la diabetes. Si tienes sobrepeso u obesidad, trata de bajar de peso llevando una dieta sana y haciendo actividad física de manera regular.

Las personas que actualmente padecen cáncer corren y mayor riesgo de desarrollar una COVID-19 más grave. Los tratamientos varían según el tipo de cáncer y el tratamiento que estés recibiendo.

La anemia de células falciformes es otra enfermedad que aumenta el riesgo de padecer síntomas graves de COVID-19. Cuando padeces este trastorno heredado, tus glóbulos rojos se endurecen, se ponen pegajosos y adoptan la forma de la letra "C". Estos glóbulos rojos deformados mueren antes de tiempo, entonces el oxígeno tampoco puede ser transportado por todo el organismo. Además se producen obstrucciones dolorosas en pequeños vasos sanguíneos.

Cuando padeces otro trastorno heredado de la sangre, llamado talasemia, también podrías ser más propenso a experimentar síntomas graves de COVID-19. Cuando padeces talasemia, tu organismo no genera suficiente hemoglobina y esto afecta la capacidad de los glóbulos rojos de transportar oxígeno.

Un sistema inmunitario saludable combate los microbios que causan las enfermedades. Pero hay muchas afecciones y tratamientos que pueden debilitar el sistema inmunitario, como los siguientes:

  • Trasplantes de órganos
  • Tratamientos oncológicos
  • Trasplante de médula ósea
  • VIH/SIDA
  • Uso de prednisona o medicamentos similares a largo plazo, ya que debilitan el sistema inmunitario

Si tienes un sistema inmunitario debilitado, quizás tengas que tomar más precauciones para evitar el virus que causa la COVID-19. Las citas de rutina con el médico pueden aplazarse o tener lugar por teléfono o por videoconferencia. Lo mejor es que pidas tus medicamentos por correo, así no tienes que ir a la farmacia.

La enfermedad renal o hepática crónica puede debilitar el sistema inmunitario, lo que podría aumentar el riesgo de enfermarte gravemente con COVID-19. Además, tener síntomas graves de COVID-19 y tomar medicamentos para el tratamiento de la enfermedad quizás tenga efectos negativos para el hígado.

Si te haces diálisis por enfermedad renal crónica, ve a todas tus citas para diálisis. Infórmale a tu médico si no te sientes bien.

En general, las personas con síndrome de Down son más propensas a desarrollar infecciones pulmonares, por lo que son particularmente vulnerables a la COVID-19. También se encuentran en mayor riesgo de ya tener muchos de los problemas de salud que se han asociado con el desarrollo de síntomas graves de la COVID-19, incluidas la enfermedad cardíaca, la apnea del sueño, la obesidad y la diabetes.

Muchos adultos con síndrome de Down viven en asilos de ancianos y de convalecientes, donde puede ser difícil evitar la exposición a los gérmenes de otros residentes y del personal. El síndrome de Down también suele afectar las capacidades intelectuales, por lo que puede ser más difícil para estas personas seguir las medidas de prevención.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha autorizado el uso de emergencia de algunas vacunas contra la COVID-19 en los Estados Unidos. Una vacuna podría prevenir que te contagies con la COVID-19 o que te enfermes de gravedad por la enfermedad.

Puedes tomar medidas adicionales para reducir el riesgo de infección. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan tomar estas precauciones para evitar la COVID-19:

  • Evita los eventos con mucha gente y las reuniones multitudinarias.
  • Evita el contacto cercano (menos de 6 pies o 2 metros) con otras personas. Evita el contacto con cualquier persona que esté enferma.
  • Quédate en casa cuando sea posible y mantén distancia física entre tú y otros si la COVID-19 se está propagando en tu comunidad y, sobre todo, si corres un riesgo más alto de enfermarte de gravedad.
  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón por lo menos por 20 segundos o usa un desinfectante para manos con base de alcohol que contenga al menos 60 por ciento de alcohol.
  • Utiliza una mascarilla en espacios públicos cerrados y al aire libre donde haya un riesgo elevado de contagiarse con la COVID-19, como en un evento multitudinario. Las indicaciones adicionales sobre el uso de la mascarilla varían en función de si ya recibiste todas las dosis de la vacuna o ninguna. Si hay mascarillas quirúrgicas, puedes usarlas. Los respiradores N95 deben reservarse para los proveedores de atención médica.
  • Cúbrete la boca y la nariz con el codo o un pañuelo desechable cuando tosas o estornudes. Desecha el pañuelo usado. Lávate las manos de inmediato.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca.
  • Evita compartir platos, vasos, toallas, ropa de cama y otros objetos de la casa si estás enfermo.
  • Limpia y desinfecta diariamente las superficies que se tocan con frecuencia, como los pestillos de las puertas, los interruptores de luz, los dispositivos electrónicos y las encimeras.
  • Quédate en casa y no vayas ni al trabajo, ni a la escuela ni a las áreas públicas si estás enfermo, a menos que vayas a recibir atención médica. Evita el transporte público, los taxis y los viajes compartidos si estás enfermo.

Además de estas precauciones de todos los días, si corres más riesgo de infección o de tener síntomas graves de COVID-19, es mejor que hagas lo siguiente:

  • Asegúrate de tener suficiente cantidad de los medicamentos que tomas, tanto con receta médica como de venta libre, para 30 días.
  • Verifica que tengas todas las vacunas al día, en particular las de influenza (gripe) y neumonía. Estas vacunas no van a prevenir la COVID-19, pero si te enfermas con influenza o neumonía será peor si también te enfermas con la COVID-19.
  • Establece una manera alternativa de comunicarte con tu médico si tienes que quedarte en casa unas semanas. Algunos médicos ofrecen citas por teléfono o por videoconferencia.
  • Si es posible, organiza las visitas sociales con los amigos y familiares fuera de la casa y manténganse a una distancia de 6 pies (2 metros). Limita los grupos a unas pocas personas para reducir el riesgo de trasmisión del virus de la COVID-19. Es más probable que el virus se contagie en grupos grandes, sobre todo si las personas están cerca unas de otras por un período de tiempo más largo.
  • Organiza entregas a domicilio para comidas de restaurante, pedidos del supermercado o de medicamentos para no tener que salir de casa.
  • Llama al médico si tienes preguntas sobre tus afecciones médicas y la COVID-19 o si estás enfermo. Si necesitas atención de emergencia, llama a tu número local para emergencias o ve al departamento de emergencia local.
  • Llama al médico si tienes preguntas sobre citas médicas que no sean una emergencia. El médico te aconsejará sobre las opciones más adecuadas para ti, como una visita virtual, una visita en persona, retrasar la cita o algo diferente.
April 06, 2021