¿Buscas información sobre las vacunas contra la COVID-19? Aquí encontrarás lo que debes saber acerca de las diferentes vacunas y los beneficios de vacunarte.

A medida que continúa la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), es posible que tengas preguntas acerca de las vacunas contra la COVID-19. Infórmate sobre los diferentes tipos de vacunas contra la COVID-19, cómo funcionan, los posibles efectos secundarios y los beneficios para ti y para tu familia.

La vacuna contra la COVID-19 puede hacer lo siguiente:

  • Prevenir que te contagies de COVID-19.
  • Evitar que te enfermes gravemente, te internes en el hospital o mueras a causa de la COVID-19.
  • Limitar la trasmisión de la COVID-19.

Contagiarte con la COVID-19 te da una protección o inmunidad natural contra una nueva infección del virus que causa la enfermedad. Se estima que contraer la COVID-19 y vacunarte contra esta enfermedad dan como resultado un riesgo bajo de contraer otra infección por una variante similar durante al menos seis meses.

Sin embargo, debido a que es posible volver a contagiarse y que la COVID-19 puede provocar complicaciones médicas graves, se recomienda que las personas que ya tuvieron la COVID-19 se vacunen contra esta enfermedad.

Además, vacunarse contra la COVID-19 puede ofrecer una mejor protección que la que se adquiere al contraer la enfermedad. En un estudio reciente se demostró que las personas no vacunadas que ya tuvieron la COVID-19 tienen más del doble de probabilidades de volver a contraer la enfermedad que las personas que tienen el esquema completo de vacunación.

Las investigaciones recientes también indican que las personas que tuvieron la COVID-19 en 2020 y luego recibieron vacunas de ARNm producen niveles muy altos de anticuerpos que probablemente sean eficaces contra variantes actuales y, posiblemente, futuras. Algunos científicos denominan este proceso inmunidad híbrida. Es necesario hacer más investigaciones.

Si recibiste tratamiento para la COVID-19 con anticuerpos monoclonales o plasma de personas convalecientes, no debes esperar para vacunarte contra esta enfermedad.

Debido a que hay una necesidad urgente por las vacunas contra la COVID-19 y el proceso usual de aprobación de vacunas por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) puede tardar años, esta entidad primero autorizó el uso de emergencia de las vacunas contra la COVID-19 basándose en menos información de la que se requiere normalmente. La información debe demostrar que las vacunas son seguras y eficaces para que la Administración de Alimentos y Medicamentos pueda autorizar o aprobar su uso de emergencia. Entre las vacunas que tienen aprobación o autorización para uso de emergencia por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos se encuentran:

  • Vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, ahora llamada Comirnaty, para prevenir que las personas de 16 años en adelante contraigan la COVID-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó la vacuna Comirnaty después de que los datos determinaran que la vacuna es segura y eficaz. La vacuna contra la COVID-19 de Pfizer BioNTech tiene un 91 % de eficacia en la prevención de las formas graves de la enfermedad en personas mayores de 16 años.

    La vacuna todavía tiene una autorización para uso de emergencia para niños de entre 12 y 15 años. La vacuna tiene una eficacia del 100 % en la prevención de la COVID-19 en niños de 12 a 15 años.

    Para las personas mayores de 12 años, la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19 se administra en dos inyecciones. La segunda dosis puede administrarse entre tres y ocho semanas después de la primera.

    La vacuna está disponible con una autorización para uso de emergencia para niños de 5 a 11 años. La vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 91 % para prevenir la COVID-19 en niños de 5 a 11 años. Se requieren dos inyecciones que se administran con tres semanas de diferencia. También contiene menos cantidades de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech que se usa para personas a partir de los 12 años.

    La vacuna también está disponible ahora con una autorización para uso de emergencia para niños de 6 meses a 4 años. Se requieren tres dosis. Las primeras dos deben administrarse con un intervalo de entre tres y ocho semanas. La tercera dosis debe administrarse al menos ocho semanas después de la segunda.

  • Vacuna de Moderna contra la COVID-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó la vacuna contra la COVID-19 de Moderna, que ahora se llama Spikevax, para prevenir la enfermedad en personas mayores de 18 años. La vacuna contra la COVID-19 de Moderna tiene una eficacia del 94 % en la prevención de la enfermedad con síntomas. Se requieren dos inyecciones. La segunda dosis puede administrarse entre cuatro y ocho semanas después de la primera.

    La vacuna también está disponible ahora con una autorización para uso de emergencia para niños de 6 meses a 17 años. Requiere dos dosis que se administran con un intervalo de cuatro a ocho semanas.

  • Vacuna de Janssen de Johnson & Johnson contra la COVID-19. En los ensayos clínicos, esta vacuna demostró una eficacia del 66 % en la prevención de la infección sintomática por el virus de la COVID-19, a partir del día 14 después de la vacunación. Además, la vacuna demostró una eficacia del 85 % en la prevención de las formas graves de la COVID-19, al menos 28 días después de la vacunación. Se requiere solo una dosis. Debido al riesgo de que haya un problema de coagulación que puede poner en riesgo la vida, la Administración de Alimentos y Medicamentos está limitando el uso de la vacuna de Janssen/Johnson & Johnson para algunas personas de 18 años o más. Por ejemplo, personas que tuvieron una reacción alérgica grave después de recibir la vacuna de ARNm contra la COVID-19 y aquellas que no pueden recibir una vacuna de ARNm contra la COVID-19 debido a un acceso limitado o a cuestiones personales o religiosas. Si te dan esta vacuna, debes comprender los riesgos y síntomas de los problemas de coagulación.

Todavía se recomienda el intervalo más corto entre la primera y la segunda dosis de las vacunas de ARNm contra la COVID-19 para las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado, las personas mayores de 65 años y otras que necesitan una protección rápida debido a preocupaciones por una trasmisión en la comunidad o un riesgo de padecer una forma grave de la enfermedad. Un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis podría ser lo mejor para algunas personas, especialmente los varones de 12 a 39 años. Un intervalo más largo podría aumentar la protección contra la COVID-19 y reducir el riesgo de padecer problemas cardíacos poco frecuentes, como miocarditis y pericarditis.

Tanto la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech como la de Moderna usan ARN mensajero (ARNm) genéticamente modificado. Los coronavirus tienen una estructura en forma de espícula en su superficie, llamada proteína de la espícula. Las vacunas contra la COVID-19 de ARNm dan instrucciones a las células sobre cómo fabricar una proteína de la espícula inofensiva. Después de la vacunación, las células musculares comienzan a producir las partes de la proteína de la espícula y a ubicarlas en la superficie de las células. El sistema inmunitario reconoce la proteína y comienza a armar una respuesta inmunitaria y a fabricar anticuerpos. Inmediatamente después de entregar las instrucciones, el ARNm se divide. Nunca ingresa al núcleo de las células, donde se almacena tu ADN.

La vacuna de Janssen de Johnson & Johnson contra la COVID-19 es una vacuna de vector. En este tipo de vacunas, se inserta el material genético del virus de la COVID-19 en un tipo diferente de virus vivo debilitado, como un adenovirus. Cuando el virus debilitado (vector viral) ingresa a las células, entrega el material genético del virus que produce la COVID-19 que da instrucciones a las células para que hagan copias de la proteína de la espícula. Una vez que las células ubican las proteínas de la espícula en la superficie, el sistema inmunitario responde y crea anticuerpos y glóbulos blancos de defensa. Si te infectas con el virus que provoca la COVID-19, los anticuerpos combatirán el virus.

Las vacunas de vector viral no pueden hacer que te infectes con el virus de la COVID-19 ni con el virus del vector viral. Además, el material genético que aporta no pasa a formar parte de tu ADN.

No. Las vacunas contra la COVID-19 que se están desarrollando actualmente en los Estados Unidos no usan el virus vivo que causa la COVID-19. En consecuencia, las vacunas contra la COVID-19 no hacen que contraigas la enfermedad ni que liberes partes de la vacuna.

Tu cuerpo puede tardar algunas semanas en generar inmunidad después de que recibas la vacuna contra la COVID-19. En consecuencia, es posible que te infectes con el virus que causa la COVID-19 justo antes o después de recibir la vacuna.

Una vacuna contra la COVID-19 puede tener efectos secundarios leves tras la primera o la segunda dosis, entre ellos:

  • Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar donde se administró la inyección
  • Fiebre
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Dolor en los músculos
  • Escalofríos
  • Dolor articular
  • Náuseas y vómitos
  • Malestar general
  • Ganglios linfáticos inflamados

Los bebés de 6 meses a 3 años también podrían llorar, sentirse somnolientos o perder el apetito después de recibir la vacuna.

Te controlarán durante 15 minutos después de recibir la vacuna contra la COVID-19 para ver si presentas una reacción alérgica.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen a los pocos días. Los efectos secundarios después de la segunda dosis pueden ser más fuertes. Muchas personas no presentan efectos secundarios. Aparentemente, los efectos secundarios de las dosis de refuerzo son similares a los de la vacuna dada como vacunación primaria, ya sea de una o dos dosis.

Si el enrojecimiento o la sensibilidad en el lugar donde se administró la inyección empeora después de 24 horas o si estás preocupado por los efectos secundarios, comunícate con el médico.

Dado que los ensayos clínicos de las vacunas contra la COVID-19 no comenzaron hasta el verano de 2020, aún no está claro si estas vacunas tendrán efectos secundarios a largo plazo. Sin embargo, las vacunas rara vez causan efectos secundarios a largo plazo.

Si te preocupa, en los Estados Unidos, se comunicarán los datos de seguridad de las vacunas contra la COVID-19 a un programa nacional llamado Sistema de Notificación de Efectos Adversos de Vacunas. Estos datos están a disposición del público. Los CDC también han creado v-safe, una herramienta para teléfonos inteligentes que permite a los usuarios informar los efectos secundarios de la vacuna contra la COVID-19.

Si tienes más preguntas o inquietudes acerca de tus síntomas, habla con el médico.

En los Estados Unidos, se registró un aumento de los casos informados de miocarditis y pericarditis después de la vacunación contra la COVID-19 de ARNm, sobre todo en varones de 12 a 29 años. La miocarditis es la inflamación del músculo cardíaco, mientras que la pericarditis es la inflamación del revestimiento exterior del corazón. Estos informes son poco frecuentes.

De los casos informados, el problema se produjo con mayor frecuencia después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 y, por lo general, una semana después de la vacunación contra la COVID-19. La mayoría de las personas que recibieron atención médica se sintieron mejor después de tomar medicamentos y de descansar. Los síntomas a los que hay que estar atento incluyen los siguientes:

  • Dolor en el pecho
  • Falta de aire
  • Sensación de que el corazón late rápido, de aleteo o de que palpita fuertemente

Si tú o tu hijo tienen alguno de estos síntomas en la semana posterior a la vacuna contra la COVID-19, solicita atención médica.

Si tú o tu hijo tienen miocarditis o pericarditis después de recibir una dosis de la vacuna contra la COVID-19 de ARNm, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan evitar recibir otra dosis de cualquier vacuna contra la COVID-19.

Algunas personas que recibieron la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson han desarrollado el síndrome de Guillain-Barré. Se trata de un trastorno poco frecuente en el cual el sistema inmunitario del organismo ataca a los nervios. Las probabilidades de que esto ocurra son muy bajas.

Este trastorno se registra con mayor frecuencia en hombres de 50 a 64 años. Los síntomas aparecieron con más frecuencia dentro de los 42 días de recibir la vacuna. Busca atención médica inmediata si, después de recibir la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson, tienes:

  • Debilidad o sensación de hormigueo, especialmente en las piernas o los brazos, que empeora y se propaga a otras partes del cuerpo
  • Dificultad para caminar
  • Dificultad con los movimientos faciales, como hablar, masticar o tragar
  • Visión doble o incapacidad para mover los ojos
  • Dificultad para controlar la vejiga o la función intestinal

La vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson puede causar trombosis con síndrome de trombocitopenia, un problema de coagulación de la sangre que puede poner en riesgo la vida.

Debido a esto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) está restringiendo el uso de dicha vacuna a ciertas personas mayores de 18 años. Entre estas, se incluyen las personas que tuvieron una reacción alérgica luego de recibir una vacuna de ARNm contra la COVID-19 y aquellas personas que no pueden recibir una vacuna de ARNm contra la COVID-19 por el acceso limitado o por motivos personales o religiosos. Según las investigaciones, las vacunas de ARNm contra la COVID-19 no aumentan el riesgo de padecer este problema de coagulación sanguínea.

Los efectos secundarios graves de la vacuna de Janssen de Johnson & Johnson contra la COVID-19 suelen presentarse en un plazo de dos semanas desde la vacunación y requieren atención médica de emergencia. Entre los posibles síntomas se incluyen los siguientes:

  • Falta de aire
  • Dolor de estómago persistente
  • Visión borrosa o dolor de cabeza intenso o persistente
  • Dolor en el pecho
  • Hinchazón de las piernas
  • Moretones que se producen con facilidad o puntos rojos pequeños sobre la piel fuera del sitio de la inyección

La vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson no debe administrarse a ninguna persona que presente trombosis con trombocitopenia después de recibir esta o cualquier otra vacuna contra la COVID-19 con vector de adenovirus.

En la actualidad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) identificaron dos variantes del virus (SARS-CoV-2) que causa la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) como variantes preocupantes:

  • Delta (B.1.617.2). Esta variante es casi dos veces más contagiosa que las variantes anteriores y puede causar una enfermedad más grave. El mayor riesgo de trasmisión se da entre las personas no vacunadas. Las personas que tienen el esquema completo de vacunación pueden contraer infecciones posvacunación y trasmitir el virus a otras personas. Sin embargo, parece que las personas que tienen el esquema completo de vacunación trasmiten la COVID-19 durante un período más breve que las personas no vacunadas. Aunque las investigaciones sugieren que las vacunas contra la COVID-19 son levemente menos eficaces contra la variante delta, parece que las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, de Moderna y de Janssen de Johnson & Johnson ofrecen protección frente a las formas graves de la enfermedad.
  • Ómicron (B.1.1.529) y linajes BA. La variante B.1.1.529 se propaga con mayor facilidad que el virus original de la COVID-19 y la variante delta. Sin embargo, la ómicron parece que causa una forma menos grave de la enfermedad. Las personas que tienen el esquema completo de vacunación pueden contraer infecciones posvacunación y trasmitir el virus a otros. No obstante, las vacunas contra la COVID-19 son eficaces para evitar enfermarse gravemente. Esta variante también reduce la eficacia de algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales. La ómicron tiene algunas subvariantes (sublinajes) importantes, entre las que se incluyen la BA.1, la BA.2, la BA.3, BA.1.1 y BA.2.12.1. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), la BA.2 constituyó aproximadamente el 62 % de las infecciones por COVID-19 que tuvieron secuenciación genética en los EE. UU. durante una semana en junio.

En los Estados Unidos, el gobierno federal proporciona vacunas contra la COVID-19 sin cargo para todos los residentes, independientemente de su condición de inmigración o la cobertura de seguro médico. Las vacunas contra la COVID-19 son gratis, independientemente de si las ofrece una clínica, una farmacia minorista u otra ubicación.

Sí. Las vacunas contra la COVID-19 son seguras para las personas que tienen afecciones médicas preexistentes, incluidas afecciones que aumentan el riesgo de enfermarse de gravedad por la COVID-19.

Las personas que tienen un sistema inmunitario debilitado, de moderada a gravemente, deben recibir una dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria y una dosis de refuerzo.

No tomes medicamentos antes de recibir la vacuna contra la COVID-19 para prevenir posibles malestares. No está claro cómo estos medicamentos pueden afectar la eficacia de las vacunas. Sin embargo, puedes tomar este tipo de medicamento después de recibir la vacuna contra la COVID-19, siempre que no tengas ningún otro motivo médico que te impida tomarlo.

Quizás tengas una reacción alérgica inmediata a la vacuna contra la COVID-19 si presentas estos síntomas hasta cuatro horas después de haberla recibido:

  • Urticaria
  • Hinchazón de los labios, los ojos o la lengua
  • Sibilancia del pecho

Si tienes signos de una reacción alérgica, busca atención de inmediato. Infórmale al médico sobre la reacción, aunque ya haya desaparecido o no hayas necesitado atención de emergencia. La reacción puede indicar que eres alérgico a la vacuna. Es posible que no puedas recibir una segunda dosis de la misma vacuna. Sin embargo, quizás sí puedas recibir otra vacuna como segunda dosis.

Si tienes antecedentes de reacciones alérgicas graves que no se relacionan con vacunas o medicamentos inyectables, puedes vacunarte contra la COVID-19. Por lo general, te controlan durante 30 minutos después de recibir la vacuna.

Si tuviste una reacción alérgica inmediata a otras vacunas o medicamentos inyectables, pregúntale a tu médico sobre la posibilidad de vacunarte contra la COVID-19. Si tuviste alguna reacción alérgica inmediata o grave a alguno de los componentes de una vacuna contra la COVID-19, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que no recibas esa vacuna en concreto.

Si presentas una reacción alérgica inmediata o grave después de recibir la primera dosis de una vacuna contra la COVID-19, no recibas la segunda dosis. Sin embargo, quizás sí puedas recibir otra vacuna como segunda dosis.

Si estás embarazada o en período de lactancia, se recomienda que recibas la vacuna contra la COVID-19.

El riesgo general de la COVID-19 para las mujeres embarazadas es bajo. Sin embargo, las mujeres que estén embarazadas o lo hayan estado hace poco corren un mayor riesgo de enfermarse de gravedad por la COVID-19. Las mujeres embarazadas con COVID-19 también tienen más probabilidades de dar a luz antes de que empiece la semana 37 del embarazo (parto prematuro). Además, es posible que corran un mayor riesgo de sufrir problemas, como muerte fetal intraútero y pérdida del embarazo.

Recibir la vacuna contra la COVID-19 puede protegerte de contraer una forma grave de la enfermedad. La vacuna también puede ayudar a las mujeres embarazadas a crear anticuerpos que podrían proteger a sus bebés. Las investigaciones demuestran que los bebés que nacen de madres que recibieron dos dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19, como la vacuna de Pfizer-BioNTech o Moderna, podrían tener un menor riesgo de internación debido a la infección por la COVID-19 en los primeros seis meses de vida.

Las vacunas contra la COVID-19 no provocan la infección por el virus que causa la enfermedad, ni siquiera en las mujeres embarazadas o sus bebés. Ninguna de las vacunas contra la COVID-19 contiene el virus vivo que causa la enfermedad. Además, ten en cuenta que las vacunas de ARNm contra la COVID-19 no alteran el ADN.

Los hallazgos de un estudio de más de 40 000 mujeres muestran que recibir una vacuna contra la COVID-19 durante el embarazo no presenta riesgos graves para las embarazadas vacunadas ni para sus bebés. La mayoría de las mujeres del estudio recibieron una vacuna de ARNm. Además, en los ensayos clínicos, se administraron vacunas con el mismo vector viral que la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson a mujeres embarazadas en los distintos trimestres del embarazo. No se observaron efectos perjudiciales.

Si estás intentando quedar embarazada o podrías quedar embarazada en el futuro cercano, es recomendable que recibas una vacuna contra la COVID-19. No hay pruebas de que ninguna vacuna, incluidas las vacunas contra la COVID-19, causen problemas de fertilidad en los hombres ni en las mujeres.

No está claro si tener COVID-19 o recibir la vacuna contra la COVID-19 provoca cambios en la menstruación. Un nuevo estudio de aproximadamente 4000 personas sugiere que la vacunación contra la COVID-19 está relacionada con un cambio en el ciclo menstrual que dura menos de un día por dosis. Ten en cuenta que muchas cosas pueden afectar los ciclos menstruales, como las infecciones, el estrés, los problemas de sueño y los cambios en la alimentación o el ejercicio.

En los Estados Unidos, hay vacunas contra la COVID-19 disponibles para los niños según el grupo etario:

  • Para niños de 6 meses a 4 o 5 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 6 meses a 4 años. Esta vacuna requiere tres dosis. Las primeras dos deben administrarse con un intervalo de entre tres y ocho semanas. La tercera dosis debe administrarse al menos ocho semanas después de la segunda. Las investigaciones demuestran que las tres dosis generan niveles de anticuerpos similares a los de adultos jóvenes después de recibir la vacuna de Pfizer-BioNTech.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 meses a 5 años. La vacuna requiere dos dosis que se administran con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Se calcula que esta vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 51 % para prevenir la COVID-19 en bebés de 6 a 23 meses. En el caso de los niños de 2 a 5 años, la eficacia estimada es de aproximadamente el 37 % para prevenir la COVID-19.

    Ambas vacunas contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 de ARNm para niños más grandes y adultos.

  • Niños de 5 o 6 a 11 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años. Esta vacuna requiere dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de tres semanas. Las investigaciones muestran que esta vacuna tiene una eficacia de aproximadamente el 91 % para prevenir la COVID-19 en este grupo etario.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 a 11 años. La vacuna requiere dos dosis que se administran con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Para los niños de este grupo etario, la vacuna de Moderna provoca una respuesta inmunitaria similar a la que se observó en los adultos.

    Ambas vacunas contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 de ARNm para personas a partir de los 12 años.

  • De 12 a 17 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó el uso de emergencia de una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para este grupo etario. Esta vacuna requiere dos dosis. La segunda dosis puede administrarse entre tres y ocho semanas después de la primera. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para personas mayores de 16 años. Las investigaciones han demostrado que esta vacuna tiene una eficacia del 100 % en la prevención de la COVID-19 en niños de 12 a 15 años.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también aprobó una vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, ahora llamada Comirnaty, para las personas mayores de 16 años. Esta vacuna requiere dos dosis. La segunda dosis puede administrarse entre tres y ocho semanas después de la primera. Esta vacuna tiene una eficacia del 91 % para prevenir casos graves de COVID-19 en este grupo etario.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos también autorizó el uso de emergencia de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para adolescentes de 12 a 17 años. La vacuna requiere dos dosis que se administran con un intervalo de cuatro a ocho semanas. Contiene la misma cantidad de ARNm que la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para personas mayores de 18 años. Para niños de 12 a 17 años, la vacuna de Moderna provoca una respuesta inmunitaria similar a la observada en adultos.

Todavía se recomienda el intervalo más corto entre la primera y la segunda dosis de las vacunas de ARNm contra la COVID-19 para las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado y aquellas que necesitan una protección rápida debido a preocupaciones relacionadas con una trasmisión en la comunidad o con un riesgo de enfermarse gravemente. Un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis podría ser lo mejor para algunas personas, especialmente los varones de 12 a 39 años. Un intervalo más largo podría aumentar la protección contra la COVID-19 y reducir el riesgo de padecer problemas cardíacos poco frecuentes, como miocarditis y pericarditis.

Sí. La vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 6 meses a 4 años y la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 meses a 5 años contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para niños mayores y adultos.

La vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años y la vacuna contra la COVID-19 de Moderna para niños de 6 a 11 años también contienen menos cantidades de ARNm que las vacunas contra la COVID-19 para personas de 12 años y mayores.

Se usan agujas de menor tamaño para administrar la vacuna a los niños más pequeños.

Una vacuna contra la COVID-19 puede impedir que tu hijo contraiga la enfermedad y la transmita en casa o en la escuela.

Si tu hijo se contagia con el virus, una vacuna contra la COVID-19 podría evitar una enfermedad grave.

Recibir una vacuna contra la COVID-19 también puede ayudar a evitar que tu hijo falte a la escuela, y a que pueda jugar y participar en deportes, así como en otras actividades grupales, de forma más segura.

En el caso de los niños de entre 5 y 11 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos revisó un estudio de la vacuna de más de 4600 niños en este rango etario. De este grupo, aproximadamente 3100 recibieron la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. Los otros niños recibieron una dosis inactiva (placebo). Se controlaron los efectos secundarios de los niños a los que se les administró la vacuna durante al menos dos meses después de la segunda dosis. Por lo general, los efectos secundarios eran de leves a moderados.

La Administración de Alimentos y Medicamentos también observó de manera temprana los casos de COVID-19 que se produjeron una semana después de que los niños recibieran la segunda dosis de la vacuna. No se diagnosticó previamente con COVID-19 a ninguno de los niños de este análisis. Entre los 1305 niños que recibieron la vacuna, hubo tres casos de COVID-19. Entre los 663 niños que recibieron el placebo, hubo 16 casos de COVID-19. Los resultados sugieren que la vacuna tiene aproximadamente una eficacia del 91 % en la prevención de la COVID-19 en este grupo etario.

En el caso de los niños de entre 12 y 15 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos revisó un estudio de la vacuna de más de 2200 niños en este rango etario. De este grupo, aproximadamente la mitad recibió la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech. Los otros niños recibieron una dosis de placebo.

Una semana después de la administración de la segunda dosis, no hubo ningún caso de COVID-19 en los 1005 niños que recibieron la vacuna de Pfizer-BioNTech. Entre los 978 niños que recibieron el placebo, hubo 16 casos de COVID-19. Ninguno de los niños había sido diagnosticado previamente con COVID-19. Los resultados sugieren que la vacuna tiene un 100 % de eficacia en la prevención del virus de la COVID-19 en este grupo etario.

Además, se realizó un control de la seguridad a una selección de los niños de cada grupo etario durante al menos dos meses después de recibir la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19.

Para determinar la eficacia de la vacuna de Pfizer-BioNTech para niños de entre 6 meses y 4 años, y de la vacuna de Moderna contra la COVID-19 para niños de entre 6 meses y 17 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos analizó las respuestas inmunitarias de los niños de esos grupos etarios después de que recibieron el esquema completo. La Administración de Alimentos y Medicamentos comparó esas respuestas con las respuestas inmunitarias de los adultos jóvenes que habían recibido dosis mayores de la misma vacuna de ARNm.

Tal como ocurrió con las demás vacunas, se registraron los efectos secundarios y se controló la seguridad de un grupo de niños durante al menos dos meses después de recibir el esquema completo.

Se considera que tienes el esquema completo de vacunación dos semanas después de recibir la segunda dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 o dos semanas después de la única dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson. Se considera que estás al día con las vacunas si recibiste todas las vacunas recomendadas contra la COVID-19, incluidas las dosis de refuerzo, cuando cumpliste los requisitos.

Después de vacunarte, puedes volver a hacer con más seguridad muchas actividades que quizás antes no podías hacer a causa de la pandemia. Sin embargo, si te encuentras en un área donde hay una gran cantidad de personas internadas por la COVID-19 y nuevos casos de la enfermedad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan usar una mascarilla con buen ajuste en espacios públicos cerrados, incluso aunque estés vacunado.

Si tienes el sistema inmunitario debilitado o un mayor riesgo de enfermarte gravemente, usa una mascarilla que te proteja lo mejor posible cuando te encuentres en un área en la que haya una gran cantidad de personas internadas por la COVID-19 y nuevos casos de la enfermedad. Consulta al proveedor de atención médica para ver si debes usar una mascarilla cuando te encuentres en un área con una menor cantidad de casos nuevos de la COVID-19 y personas internadas por la enfermedad.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan usar una mascarilla en los aviones, autobuses, trenes y otros medios de trasporte público en los que viajes hacia o desde los Estados Unidos, y dentro del país, y en lugares como aeropuertos y estaciones de tren.

Si viajas dentro de los Estados Unidos, no es necesario que te hagas una prueba antes o después del viaje, ni que hagas cuarentena al regresar. Si viajas al extranjero desde los Estados Unidos, no es necesario que te hagas la prueba antes de salir, a menos que tu destino lo exija. Antes de embarcar en un vuelo internacional con destino a los Estados Unidos, ya no es necesario presentar un resultado negativo o una prueba de que te has recuperado de la COVID-19 en los últimos tres meses.

Si tienes todas las dosis recomendadas de las vacunas, incluidas las dosis de refuerzo y las dosis adicionales de la vacuna dada como vacunación primaria, y tuviste contacto estrecho con una persona que tiene el virus de la COVID-19, hazte la prueba al menos cinco días después del contacto.

La vacunación contra la COVID-19 protegerá a la mayoría de las personas de enfermarse de COVID-19. Sin embargo, algunas personas con el esquema completo de vacunación seguirán contagiándose con la COVID-19. Estas se denominan infecciones posvacunación.

Quienes contraen infecciones posvacunación pueden trasmitir la COVID-19 a otras personas. Sin embargo, hay menos posibilidades de que las personas que tienen el esquema completo de vacunación y se infectan después de haberse vacunado se enfermen de gravedad por la COVID-19 en comparación con aquellas que no están vacunadas. Incluso cuando las personas que están vacunadas presentan síntomas, suelen ser menos graves en comparación con las que no están vacunadas.

Se recomienda una dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria contra la COVID-19 para las personas que están vacunadas y que quizás no hayan tenido una respuesta inmunitaria suficiente.

Por el contrario, se recomienda una dosis de refuerzo para las personas que están vacunadas y cuya respuesta inmunitaria se debilitó con el tiempo. Según las investigaciones, recibir una dosis de refuerzo puede disminuir el riesgo de infección y de enfermarse gravemente por COVID-19.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan dosis adicionales de la vacuna dada como vacunación primaria y dosis de refuerzo de las vacunas contra la COVID-19 en los siguientes casos específicos:

  • Dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan una dosis adicional de una vacuna dada como vacunación primaria de ARNm contra la COVID-19 para algunas personas que tienen el sistema inmunitario debilitado, como las que recibieron un trasplante de órganos. Es posible que las personas con un sistema inmunitario debilitado no generen un nivel de inmunidad suficiente después de vacunarse con dos dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 o con la única dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson. Una dosis adicional de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 podría mejorar la protección contra la enfermedad. Esta recomendación está dirigida a personas mayores de 5 años.

    La dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria debe administrarse al menos cuatro semanas después de la segunda dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 o de la única dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Janssen de Johnson & Johnson. La dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria debería ser de la misma marca que las otras dos vacunas de ARNm contra la COVID-19 que se administraron anteriormente. Si no sabes qué marca de vacuna se te administró, puedes recibir una tercera dosis de cualquiera de las marcas de la vacuna de ARNm contra la COVID-19.

  • Dosis de refuerzo. Estas recomendaciones difieren según tu edad, las vacunas que te hayan administrado y el estado de tu sistema inmunitario.

    Desde los 5 a los 17 años, se debe recibir una dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech si se han recibido las dos dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y han pasado al menos cinco meses. Actualmente, no se recomiendan dosis de refuerzo para niños o adolescentes que recibieron las primeras dos dosis de la vacuna de Moderna contra la COVID-19.

    Si tienes 18 años o más, recibiste las dos dosis de la vacuna de Moderna contra la COVID-19 y ya pasaron al menos cinco meses, debes recibir una sola dosis de refuerzo. Se prefieren las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o Moderna en la mayoría de las circunstancias.

    Si tienes 18 años o más, recibiste una dosis de la vacuna de Janssen de Johnson & Johnson contra la COVID-19 y pasaron al menos dos meses, debes recibir una sola dosis de refuerzo. Se prefieren las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o Moderna en la mayoría de las circunstancias.

    Las mujeres embarazadas también pueden recibir una vacuna de refuerzo contra la COVID-19.

    Las personas de 5 a 17 años que tienen el sistema inmunitario debilitado deben recibir una dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech si han recibido las dos dosis de esta vacuna y han pasado al menos tres meses desde la dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria.

    Si tienes 18 años o más, el sistema inmunitario debilitado, recibiste dos dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 y una dosis adicional de la vacuna dada como vacunación primaria, y ya pasaron al menos tres meses de dicha dosis adicional, debes recibir una única dosis de refuerzo. Se prefieren las vacunas de ARNm contra la COVID-19.

    Si tienes 18 años o más, el sistema inmunitario debilitado, recibiste la única dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Janssen/Johnson & Johnson y una dosis adicional de una vacuna de ARNm dada como vacunación primaria, y ya pasaron al menos dos meses de dicha dosis adicional, debes recibir una única dosis de refuerzo. Se prefieren las vacunas de ARNm contra la COVID-19.

  • Segunda dosis de refuerzo. Se recomienda una segunda dosis de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 para determinadas personas que tienen el sistema inmunitario debilitado y las personas de 50 años y mayores. Esta segunda dosis de refuerzo puede administrarse cuatro meses después de una primera dosis de refuerzo de cualquier vacuna contra la COVID-19 autorizada o aprobada.

    También se recomienda una segunda dosis de refuerzo de una vacuna de ARNm contra la COVID-19 en el caso de las personas que recibieron dos dosis de la vacuna de Janssen/Johnson & Johnson hace al menos cuatro meses.

    Podrías considerar retrasar la segunda dosis de refuerzo su tuviste COVID-19 en algún momento de los últimos tres meses o si recibir una segunda dosis de refuerzo ahora impediría que recibieras otra en el futuro.

    Los niños de 12 años o más que tienen un sistema inmunitario debilitado, que han recibido las dos dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y que recibieron una sola dosis de refuerzo de esta vacuna al menos hace cuatro meses también pueden recibir una segunda dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech.

July 23, 2022