Las opciones para el tratamiento de la angina de pecho pueden ser varias: angioplastia y stent, medicamentos, o modificaciones en el estilo de vida. Descubre los beneficios y riesgos de cada tratamiento.

Escrito por personal de Mayo Clinic

El médico dice que el dolor de pecho (angina de pecho) es provocado por bloqueos en las arterias del corazón y que debes prestar atención a esos bloqueos. ¿Qué opciones tienes?

Primero, es importante determinar qué tipo de angina de pecho tienes. Los diferentes tipos de angina de pecho pueden requerir tratamientos diferentes. Los tipos frecuentes de angina de pecho son la angina de pecho estable crónica, que se produce cuando el corazón trabaja intensamente, y la angina de pecho inestable, que es un dolor de pecho nuevo o que empeora.

Hay otros tipos de angina de pecho, entre ellos, la angina de pecho variante —un tipo de angina de pecho poco frecuente provocada por un espasmo de las arterias coronarias— y la angina de pecho microvascular, que puede ser un síntoma de enfermedad en los pequeños vasos sanguíneos de la arteria coronaria.

La angina de pecho inestable es una situación grave y requiere tratamiento de urgencia. El tratamiento para la angina de pecho inestable requiere hospitalización y medicamentos para estabilizar la afección. Algunas personas que padecen angina de pecho inestable pueden necesitar un procedimiento llamado «angioplastia» (también conocido como «intervención coronaria percutánea»), generalmente combinado con la colocación de un pequeño tubo metálico llamado «stent». En algunos casos, la angina de pecho inestable puede requerir cirugía del corazón (cirugía de bypass de la arteria coronaria).

Por lo general, si tienes angina de pecho estable y leve controlada con medicamentos, es posible que no necesites otros tratamientos. Si tienes síntomas de angina de pecho estable crónica incluso después de tomar medicamentos y de hacer cambios en tu estilo de vida, o si tienes mayor riesgo de enfermedades cardíacas graves, el médico puede recomendar una angioplastia o una cirugía de bypass de la arteria coronaria.

Decidir cómo tratar la angina de pecho puede ser difícil, pero conocer los riesgos y beneficios de los stents y de los medicamentos puede ayudarte a tomar una decisión.

La angina de pecho es un dolor, una presión o una molestia en el pecho, y los médicos suelen describirla como «estable crónica» o como «inestable».

  • Angina de pecho estable crónica. La angina de pecho estable crónica es un tipo de dolor en el pecho que aparece cuando el corazón trabaja mucho y necesita más oxígeno, como durante el ejercicio físico. El dolor desaparece cuando descansas. En la angina de pecho estable crónica, el patrón del dolor en el pecho es constante o estable, según cuánto esfuerzo físico lo provoque. El estrechamiento de las arterias puede ser la causa de este tipo de angina de pecho.

    Si tienes angina de pecho, es posible que necesites una angioplastia con la colocación de stents o medicamentos como tratamiento. Si el bloqueo que causa la angina de pecho estable crónica es grave, es posible que el médico te recomiende una cirugía de bypass de la arteria coronaria. En este procedimiento, las arterias bloqueadas se reemplazan con vasos sanguíneos injertados de otra parte del cuerpo.

  • Angina de pecho inestable. La angina de pecho inestable es un dolor nuevo en el pecho o un cambio en el patrón usual de dolor o molestia en el pecho, como un dolor en el pecho que empeora, dura más o no se alivia con el descanso o con el uso de medicamentos.

    La angina de pecho inestable es peligrosa y es una señal de advertencia de un ataque cardíaco. Si tienes angina de pecho inestable, busca atención médica de urgencia. Es posible que necesites hospitalización, ajuste de los medicamentos, angioplastia con la colocación de stents o una cirugía de bypass de la arteria coronaria.

Angioplastia y colocación de stents

Durante una angioplastia, el médico inserta un balón diminuto en la arteria estrechada a través de un catéter que se coloca en una arteria. El médico infla el balón para expandir la arteria y luego puede insertar un pequeño tubo de metal (stent) para mantener la arteria abierta. Algunos stents son metálicos, algunos están recubiertos con una tela sintética y otros están recubiertos con medicamentos para mantener abierta la arteria (stents liberadores de medicamentos).

La angioplastia y la colocación de stents suponen algunos riesgos. Entre ellos, se encuentran el riesgo de que se vuelvan a formar obstrucciones después de la implantación del stent, la formación de coágulos sanguíneos en el stent y algunos riesgos menores de sufrir un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular o un sangrado que ponga en peligro la vida durante o después del procedimiento.

Debes tener en cuenta que, incluso si tienes un stent, es probable que tengas que tomar aspirina por el resto de tu vida. También es posible que tengas que tomar otros medicamentos para evitar la formación de coágulos sanguíneos.

Probablemente permanezcas en el hospital durante al menos un día, mientras te controlan el corazón y tus signos vitales con frecuencia. En general, se puede retomar el trabajo o la rutina normal poco tiempo después de la angioplastia.

Muchos médicos consideran que la angioplastia con colocación de stent es una buena opción de tratamiento de la angina de pecho para las arterias bloqueadas y la angina de pecho crónica estable. Algunos motivos por los que se puede considerar una buena opción de tratamiento es que es menos invasiva que la cirugía a corazón abierto y, generalmente, tiene buenos resultados.

Medicamentos

Si tienes angina de pecho estable, es posible que se trate con medicamentos y cambios en el estilo de vida, y tal vez no necesites angioplastia con colocación de stent. Algunos medicamentos pueden mejorar los síntomas de la angina de pecho, entre ellos:

  • Aspirina. La aspirina reduce la capacidad de la sangre para coagularse, y esto facilita el flujo de sangre a través de las arterias estrechadas del corazón. La prevención de los coágulos sanguíneos puede reducir el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.
  • Nitratos. Los nitratos suelen utilizarse para tratar la angina de pecho. Los nitratos relajan y ensanchan los vasos sanguíneos, y permiten que una mayor cantidad de sangre fluya hacia el músculo cardíaco.

    Cuando tengas una molestia en el pecho relacionada con la angina de pecho, podrías tomar un nitrato antes de hacer algo que normalmente provoca angina de pecho (como un esfuerzo físico) o como prevención a largo plazo. La presentación de nitrato más frecuente que se utiliza para tratar la angina de pecho son las tabletas de nitroglicerina sublinguales, que se colocan bajo la lengua.

  • Betabloqueantes. Los betabloqueantes funcionan como bloqueadores de los efectos de la hormona epinefrina, también conocida como «adrenalina». Como consecuencia, el corazón late más lentamente y con menos fuerza, lo cual reduce la presión arterial y el esfuerzo del corazón. Los betabloqueantes también ayudan a relajar y a abrir los vasos sanguíneos para mejorar el flujo sanguíneo, lo cual reduce o evita la angina de pecho.
  • Estatinas. Las estatinas son medicamentos que se administran para reducir el nivel de colesterol en sangre. Funcionan como bloqueadores de una sustancia que el cuerpo necesita para producir el colesterol. También pueden ayudar a que el organismo reabsorba el colesterol acumulado en las grasas (placas) de las paredes de las arterias, lo que contribuye a prevenir futuras obstrucciones en los vasos sanguíneos.
  • Bloqueantes de los canales de calcio. Los bloqueantes de los canales de calcio, también denominados «antagonistas del calcio», relajan y ensanchan los vasos sanguíneos debido a que afectan las células musculares de las paredes de las arterias. Esto aumenta el flujo sanguíneo en el corazón y, por lo tanto, reduce o previene la angina de pecho. Los bloqueantes de los canales de calcio también disminuyen el pulso y reducen la carga de trabajo del corazón.
  • Ranolazina (Ranexa). La ranolazina, un medicamento contra la angina de pecho, se puede recetar con otros medicamentos, como los betabloqueantes. También se puede sustituir si no puedes tomar betabloqueantes.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina. Estos medicamentos favorecen la relajación de los vasos sanguíneos. Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina evitan que una enzima del cuerpo produzca angiotensina II, una sustancia del cuerpo que afecta al aparato cardiovascular de diversas maneras, entre ellas, estrecha los vasos sanguíneos. Este estrechamiento puede provocar presión arterial alta y obligar al corazón a esforzarse más. Estos medicamentos pueden ayudar a controlar otras enfermedades, como la presión arterial alta y la diabetes.

Si pruebas el tratamiento con medicamentos y cambios en el estilo de vida y todavía presentas síntomas limitantes, una angioplastia con colocación de stent o una cirugía de bypass de la arteria coronaria podrían ser una opción, según la enfermedad y la causa de la angina de pecho.

Tratamiento de contrapulsación externa mejorada

La contrapulsación externa mejorada puede recomendarse a algunas personas con angina de pecho. Durante este tratamiento, el médico coloca brazaletes en las piernas y aplica presión en las piernas al ritmo de los latidos del corazón. Este tratamiento podría mejorar el flujo sanguíneo al corazón y la angina de pecho.

Cambios en el estilo de vida: Parte de todos los tratamientos

Independientemente del tratamiento para la angina de pecho que escojas, el médico te recomendará hacer algunos cambios en tu estilo de vida.

Debido a que las enfermedades del corazón son a menudo la causa preexistente de la mayoría de las formas de angina de pecho, puedes reducir o prevenir la angina de pecho trabajando en la reducción de los factores de riesgo de contraer enfermedades del corazón y con cambios saludables en el estilo de vida. Algunos de estos factores de riesgo pueden ser:

  • Fumar. Si fumas, deja de hacerlo.
  • Mala alimentación. Sigue una dieta saludable con cantidades limitadas de grasas saturadas, grasas trans y sal. Incorpora a la dieta una variedad de frutas y vegetales, cereales integrales, carnes magras y productos lácteos con bajo contenido de grasa.
  • Nivel de colesterol alto. Conoce tus niveles de colesterol y pregúntale al médico si los has optimizado al nivel recomendado.
  • Falta de actividad física. Habla con el médico acerca de comenzar un plan de ejercicios seguro. Debido a que la angina de pecho, generalmente, se produce por el esfuerzo, puede resultar útil moderar el ritmo y hacer pequeños descansos.
  • Sobrepeso. Si tienes sobrepeso, habla con tu médico acerca de las opciones para bajar de peso.
  • Trastornos no diagnosticados. Busca tratamiento para las enfermedades o los trastornos que puedan aumentar el riesgo de contraer angina de pecho, como la diabetes, la presión arterial alta y el nivel alto de colesterol en sangre.
  • Estrés. «Evitar el estrés» es fácil de decir, pero no tan fácil de hacer. Sin embargo, intenta encontrar maneras de relajarte. Consulta con el médico sobre técnicas de reducción del estrés.

Tu enfermedad determinará si la angioplastia y la colocación de stents o la toma de medicamentos funcionará mejor para ti. Consulta con tu médico qué tratamiento para la angina de pecho es el mejor para tu situación. Considera esto:

  • Las personas que se someten primero a angioplastia y colocación de stents podrían sentirse mejor con más rapidez. Por ejemplo, el dolor de pecho podría disminuir con mayor rapidez que en aquellas personas que solo toman medicamentos.
  • Es posible que las personas que toman solo medicamentos para la angina de pecho no se sientan mejor tan rápido, pero los medicamentos no requieren tiempo de recuperación y son menos costosos que la angioplastia y la colocación de stents. Si eliges tomar medicamentos para tratar la angina de pecho, es importante que los tomes exactamente cuando el médico lo indique para que obtengas el máximo beneficio.

Si intentas con medicación y cambios de estilo de vida en primer lugar, pero estos no alivian la angina de pecho, la angioplastia o la colocación de un stent pueden ser otra opción. En algunos casos, puede requerirse una cirugía de bypass de la arteria coronaria. Es probable que primero sea razonable intentar medidas más conservadoras (medicamentos y terapia para modificar el estilo de vida), antes de considerar una angioplastia y la colocación de un stent u otros tratamientos.

Hay estudios de investigación en curso sobre nuevas terapias y medicamentos para tratar la angina de pecho. Consulta con el médico si otras terapias pueden ser adecuadas para ti.

Si te preocupa que los medicamentos o stents no estén controlando la angina de pecho, habla con tu médico. Recuerda que con cualquier plan de tratamiento, los cambios del estilo de vida son importantes.

April 06, 2016