Aprende todo lo que puedas sobre vivir con una ostomía. Utiliza esta información para levantar tu autoestima y como ayuda para adaptarte a la ostomía.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Lleva tiempo acostumbrarse a una ostomía: una abertura creada quirúrgicamente en el abdomen que permite que los desechos o la orina salgan del cuerpo.

Pueden surgirte muchas preguntas mientras planificas tus primeras aventuras fuera de casa. ¿Puedes volver al trabajo luego de una colostomía? ¿Puedes andar en bicicleta si tienes una ileostomía? ¿Todos se darán cuenta de que te has sometido a una urostomía solo al mirarte?

Puedes hacer muchas de las mismas actividades que disfrutabas antes de la colostomía u otra cirugía de ostomía.

¿Tienes un plato favorito? Si el médico lo aprueba, puedes retomar tu dieta habitual y comer lo que quieras. Si te practican una colostomía o una ileostomía, diversos alimentos afectarán al tubo digestivo de manera diferente.

Al igual que algunos alimentos te producen gases antes de la cirugía, es probable que tengas gases si comes ciertos alimentos cuando te practican una ostomía. Puedes optar por consumir alimentos que provocan gases con moderación o solo cuando los gases no te cohíban; por ejemplo, si estás en tu casa y no en el trabajo; sin embargo, no es necesario que dejes de consumirlos por completo.

Algunos alimentos tienen una mayor probabilidad de provocar gases, diarrea, estreñimiento, digestión incompleta u olor en la orina. Pero estos alimentos varían según el cuerpo.

Si no sabes con seguridad cómo te afectarán los alimentos, considera probarlos en casa, uno a la vez, antes de comerlos en público. Si sabes cómo cada alimento afecta a tu digestión, estarás menos tiempo preocupado acerca de los efectos de los alimentos y podrás pasar más tiempo divirtiéndote con tus amigos.

Puede ser útil masticarlos bien y beber mucha agua.

Reacciones intestinales frecuentes a determinados alimentos
Gases Espárragos, frijoles, cerveza, brócoli, coles de Bruselas, repollo, gaseosas, coliflor, cebolla, guisantes
Digestión incompleta Cáscara de manzana, repollo, apio, coco, maíz, fruta seca, champiñones, frutos secos, piña, palomitas de maíz, semillas, cáscara de frutas, cáscara de vegetales
Heces espesas Puré de manzana, banana, queso, pasta, arroz, mantequilla de maní (cremosa), papa (sin cáscara), tapioca
Heces blandas Alimentos fritos, jugo de uva, alimentos con mucha azúcar, jugo de ciruela, alimentos picantes
Más olor Alcohol, espárragos, brócoli, frijoles secos, huevos, pescado, ajo, cebolla, guisantes
Menos olor Suero de leche, jugo de arándanos rojos, perejil, yogur
Fuente: Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética), United Ostomy Associations of America (Asociaciones de Ostomía Unidas de América)

Si te practican una urostomía, es posible que te preocupe el olor de la orina. Determinados alimentos pueden hacer que la orina tenga un olor más fuerte, pero puedes minimizarlo bebiendo agua y jugo de arándanos rojos.

Control del olor de la orina
Aumentan el olor Espárragos, pescado, ajo, cebolla
Disminuyen el olor Entre ocho y diez vasos diarios de agua, jugo de arándanos rojos u otras bebidas sin cafeína
Fuente: United Ostomy Associations of America (Asociaciones de Ostomía Unidas de América)

A menos que tu deporte favorito sea uno de contacto con gran posibilidad de lesionarte, tendrás la libertad de volver a las actividades que disfrutas después de que te recuperes de la cirugía de ostomía. El peligro principal es que se produzca una lesión en la abertura por la que los desechos o la orina salen del cuerpo (estoma), por lo que los deportes bruscos no son una opción.

Si quieres continuar con estos deportes, pregúntale al médico o al personal de enfermería de ostomía qué productos especiales puedes usar y las precauciones que puedes tomar para proteger el estoma durante estas actividades.

Verifica con el médico antes de comenzar a levantar pesas tras la cirugía. Es recomendable que esperes que la incisión quirúrgica sane antes de levantar pesas, para reducir el riesgo de sufrir complicaciones. Una vez que hayas sanado por completo, el médico o el personal de enfermería a cargo de la ostomía pueden recomendarte un dispositivo para sostener el abdomen cuando levantes pesas.

Si te preocupa que correr, nadar u otra actividad atlética afloje la bolsa de ostomía y produzca una pérdida, usa un cinturón o una faja especiales para mantener la bolsa de ostomía en su lugar. Verifica en la tienda de suministros médicos local o busca en línea productos especiales para personas con ostomías.

Después de la cirugía, necesitarás tiempo para curarte y recuperarte, pero, con el tiempo, podrás volver al trabajo. Podrías decidir retomar el trabajo de a poco o hablar con tu empleador acerca de reducir el horario de trabajo hasta que te sientas más seguro con tu ostomía.

Si tu línea de trabajo involucra trabajo manual o mucho levantamiento de cosas, el médico puede recomendarte maneras de proteger tu estoma en el trabajo.

Considera volver al trabajo una vez que te sientas bien. Si te pone nervioso el cuidar de tu ostomía en el trabajo, habla con el médico o con alguien del personal de enfermería de ostomías.

No dejes que las preocupaciones te consuman. Volver al trabajo es una buena manera de hacer la transición de regreso a una rutina normal, y trabajar de nuevo puede hacerte sentir bien contigo mismo.

Depende de ti a quién decides contarle sobre tu cirugía de ostomía. Quizás tenga sentido contarles a las personas más cercanas a ti. Ellas pueden estar preocupadas por tu recuperación; por eso, explicarles la ostomía puede disipar temores. Hablar con tus seres queridos también es una forma saludable de encarar tus emociones.

Tus conocidos quizás quieran saber por qué te ausentaste del trabajo o quizás sepan que estuviste en el hospital y te pregunten sobre tu enfermedad. Piensa con antelación qué responderás cuando surjan las preguntas. Podrías decir que te has sometido a una cirugía abdominal o usar otra descripción básica sin demasiados detalles si no te sientes cómodo para contar sobre tu ostomía a personas que no conoces demasiado.

Otras personas necesitarán saber sobre tu ostomía por cuestiones prácticas. Si no tienes un escritorio o un casillero en el trabajo para guardar los suministros de ostomía adicionales, por ejemplo, es posible que tengas que dar ciertos detalles sobre la ostomía a alguien en el trabajo para poder hacer los arreglos pertinentes.

Algunas personas optan por no decir nada sobre la ostomía y otras prefieren contarles a todas las personas que les preguntan. Es tu decisión a quién le cuentas; probablemente tengas más ganas de dar detalles cuando te sientas más cómodo con el cuidado de tu ostomía.

Para ti, la bolsa de ostomía que tienes es muy obvia. Cuando te miras en el espejo, notas la bolsa debajo de la ropa. Tal vez pienses que cada gorgoteo y cada ruido que viene de tu estoma es fuerte y que todos en la habitación lo oyen.

La mayoría de la gente no se dará cuenta de tu ostomía a menos que se lo digas. A medida que te acostumbres a la ostomía, descubrirás consejos y trucos para mantener la bolsa oculta y reducir al mínimo los ruidos. A continuación te damos algunas ideas para comenzar:

  • Vacía la bolsa de ostomía cuando llegue a un tercio de su capacidad. De esa manera, no se abultará debajo de la ropa.
  • Trabaja con la enfermera de ostomías para encontrar el sistema de bolsa de ostomías más adecuado para ti.
  • Si te preocupa el olor al vaciar la bolsa de ostomía, pregunta a la enfermera de ostomías o ve a la tienda de suministros médicos para comprar desodorantes de bolsa o aerosoles de ambiente para reducir el olor al mínimo.

Pide la opinión de un amigo cercano o de un ser querido en quienes confíes sobre si tu bolsa de ostomía es visible debajo de la ropa o si los sonidos que hace el estoma son tan fuertes como piensas que son. El cuerpo de todo el mundo hace ruidos y produce olores de vez en cuando. Si bien puede ser vergonzoso, no dejes que el miedo a lo que podría salir mal te impida llevar una vida normal.

Si te practican una ostomía, no hay ningún tipo de ropa que no puedas usar. Sin embargo, el contorno corporal individual y la ubicación del estoma pueden hacer que algunas prendas te resulten menos cómodas. Por ejemplo, las pretinas o los cinturones ajustados pueden sentirse restrictivos sobre el estoma. Sé abierto a experimentar con diferentes estilos de ropa.

Pero no dejes que la ostomía te impida usar ropas ajustadas o incluso un traje de baño. Busca trajes de baños aptos para la ostomía, que se pueden encontrar en cualquier tienda minorista especializada.

Tendrás que planificar un poco más antes de viajar, pero una ostomía no tiene por qué impedirte viajar. Si viajas en avión, lleva suministros de ostomía adicionales y empácalos en tu bolso de mano y en la maleta que despaches.

Considera la posibilidad de llevar una declaración de tu médico acerca de la ostomía. Esta nota puede explicar por qué tienes la ostomía; muéstrala a los guardias de seguridad del aeropuerto para que respeten tu privacidad al palparte.

Necesitarás tiempo de recuperación después de la cirugía. Y según el tipo de cirugía de ostomía que te practiquen, es probable que padezcas temporalmente algún efecto secundario sexual, como disfunción eréctil o sequedad vaginal. Pero la intimidad sexual puede continuar después de una ostomía.

Si te sientes menos atractivo por la ostomía, vuelve a las relaciones íntimas lentamente. Quizás no estés listo para tener relaciones sexuales de inmediato. Habla sobre esto con tu pareja. Sugiere comenzar con el contacto y los besos. Tu pareja puede ayudarte a que te sientas más cómodo y convencerte de que sigues siendo atractivo, incluso con la ostomía.

Antes de una relación íntima, toma medidas para sentirte más seguro de ti mismo. Vacía y limpia la bolsa de ostomía. Comprueba el cierre para asegurarte de que esté hermético. Usa una bolsa opaca o prueba a taparla con una funda. En tiendas especializadas, puedes conseguir prendas íntimas y fajas diseñadas para ocultar la bolsa o mantenerla en su sitio. Consulta con la enfermera de ostomías acerca de las compañías que venden estos productos.

Algunos aspectos del sexo pueden cambiar después de una ostomía. Podrías descubrir que algunas posiciones sexuales ejercen presión sobre la ostomía y te incomodan. Experimenta con nuevas posiciones, como recostarte de lado.

A menudo, a las personas que tienen una ostomía y que tienen citas les preocupa en qué momento hablar de la ostomía con sus nuevos compañeros. Eso depende de ti. Algunas personas se sienten más cómodas al revelarlo de inmediato, mientras que otros quieren llegar a conocer bien a la posible pareja y confiar en ella. Haz lo que sientas adecuado para ti. Ten en cuenta que existe la posibilidad de que te rechacen, y dale a tu nueva pareja el tiempo para contemplar lo que significa una ostomía para la relación. Responde a las preguntas de manera abierta y sincera.

Comunícate con otras personas que tengan una ostomía; a veces se refieren a sí mismas como «ostomizados». Ya sea que se trate de un grupo de apoyo en tu comunidad o en línea, obtener consejo de personas que han pasado por esto es una buena manera de aumentar tu confianza. Puedes hacer preguntas que podrían darte vergüenza de preguntar al médico o al personal de enfermería. Y puedes obtener consejos que te ayuden a adaptarte a la vida con una ostomía.

Aug. 21, 2014