Diagnóstico

Los médicos, en general, diagnostican la varicela según la erupción cutánea.

Si existe alguna duda sobre el diagnóstico, la varicela se puede confirmar con las pruebas de laboratorio, incluso un análisis de sangre o un cultivo de muestras de lesiones.

Tratamiento

En niños que por lo demás están sanos, la varicela por lo general no necesita tratamiento médico. El médico puede recetarte un antihistamínico para aliviar la picazón. Pero, en su mayor parte, se deja que la enfermedad siga su curso.

Si tienes riesgo alto de padecer complicaciones

Para las personas que tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones a causa de la varicela, los médicos a veces recetan medicamentos para reducir la duración de la infección y ayudar a reducir el riesgo de complicaciones.

Si tú o tu hijo tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones, el médico puede sugerir un medicamento antiviral como el aciclovir (Zovirax, Sitavig). Este medicamento puede disminuir la gravedad de la varicela cuando se administra dentro de las 24 horas posteriores a la aparición de la erupción. Otros medicamentos antivirales, como el valaciclovir (Valtrex) y el famciclovir, también pueden disminuir la gravedad de la enfermedad, pero podrían no estar aprobados o no ser adecuados para todos.

En algunos casos, el médico puede recomendar vacunarse contra la varicela en un plazo de tres a cinco días después de haber estado expuesto al virus. Esto puede prevenir la enfermedad o disminuir su gravedad.

Tratamiento de complicaciones

Si se presentan complicaciones, el médico determinará el tratamiento adecuado. Podrá recetar antibióticos para las infecciones de la piel y la neumonía. Por lo general, la inflamación del cerebro (encefalitis) se trata con medicamentos antivirales. Podría ser necesario que te hospitalicen.

Estilo de vida y remedios caseros

Para aliviar los síntomas de un caso no complicado de varicela, sigue estas medidas de cuidado personal.

Evita rascarte

Rascarte puede causar cicatrices, cicatrización lenta y aumento en el riesgo de que se infecten las llagas. Si tu hijo no puede dejar de rascarse:

  • Colócale guantes en las manos, especialmente a la noche.
  • Recórtale las uñas.

Alivia la picazón y los demás síntomas

La erupción por la varicela puede causar mucha picazón y, a veces, las ampollas que se rompen producen ardor. Estas molestias, junto con la fiebre, el dolor de cabeza, y el agotamiento, pueden hacer que cualquiera se sienta muy mal. Para aliviarte, intenta lo siguiente:

  • Un baño frío con bicarbonato de sodio, acetato de aluminio (Domeboro, entre otros), avena sin cocinar o coloidal (una avena finamente molida que se utiliza para remojar).
  • Loción de calamina en las ronchas.
  • Una dieta liviana y blanda si se presentan llagas de la varicela en la boca.
  • Antihistamínicos, como difenhidramina (Benadryl y otros), para la picazón. Consulta al médico para asegurarte de que tu hijo pueda tomar antihistamínicos sin problemas.
  • Acetaminofén (Tylenol y otros) si tiene fiebre leve.

Si la fiebre dura más de cuatro días y es superior a 102 °F (38,9 °C), llama al médico. No les des aspirina a niños y adolescentes con varicela porque puede causar una afección grave llamada síndrome de Reye.

Consulta al médico antes de dar cualquier tipo de medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), a una persona con varicela. Algunos estudios sugieren que este tipo de medicamento puede causar infecciones de la piel o daño en los tejidos.

Preparación para la consulta

Llama al médico si tú o tu hijo tienen signos y síntomas similares a los de la varicela. A continuación, encontrarás información útil para prepararte para la consulta.

Información a recopilar con anticipación

  • Restricciones previas a la consulta. Pregunta si hay restricciones que tú o tu hijo deben seguir, como permanecer aislados de otras personas para no propagar la infección, hasta llegar a la consulta.
  • Antecedentes de los síntomas. Anota los síntomas que tú o tu hijo hayan tenido y por cuánto tiempo los han experimentado.
  • Exposiciones recientes a posibles fuentes de infección. Intenta recordar si tú o tu hijo han estado expuestos a alguien que haya podido tener varicela en las últimas semanas.
  • Información médica clave. Anota cualquier otro problema de salud y los nombres de cada medicamento que tú o tu hijo tomen.
  • Preguntas para hacerle al médico. Anota una lista de preguntas para que puedas aprovechar al máximo tu tiempo con el médico.

Las preguntas para hacerle al médico sobre la varicela incluyen las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de estos signos y síntomas?
  • ¿Existe alguna otra causa posible?
  • ¿Qué tratamiento me recomienda?
  • ¿Cuán pronto deberían mejorar estos síntomas?
  • ¿Existen remedios caseros o medidas de cuidado personal que puedan ayudar a aliviar los síntomas?
  • ¿Mi hijo o yo podemos contagiar? ¿Durante cuánto tiempo?
  • ¿Cómo reducimos el riesgo de infectar a otras personas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte estas preguntas:

  • ¿Qué signos y síntomas has notado? ¿Cuándo aparecieron por primera vez?
  • ¿Alguien que conozcas tuvo signos y síntomas típicos de la varicela en las últimas semanas?
  • ¿Tú o tu hijo tienen la vacuna contra la varicela? ¿Cuántas dosis?
  • ¿Tú o tu hijo están recibiendo tratamiento o recibieron tratamiento recientemente para otras afecciones médicas?
  • ¿Qué medicamentos toman actualmente tú o tu hijo, incluidos los de receta médica, de venta libre, vitaminas y suplementos?
  • ¿Tu hijo va a la escuela o a una guardería?
  • ¿Estás embarazada o amamantando?

Qué puedes hacer mientras tanto

Descansa tanto como puedas y evita el contacto con otras personas. La varicela es muy contagiosa hasta que las lesiones en la piel se cubren completamente de costras.