Diagnóstico

Para comenzar, el médico revisará tu historia clínica y realizará un examen físico y neurológico.

Para determinar si tus síntomas se deben a problemas en la función del equilibrio en el oído interno, el médico probablemente recomendará pruebas. Estas podrían ser algunas de ellas:

  • Pruebas auditivas. Las dificultades auditivas frecuentemente se relacionan con problemas de equilibrio.
  • Posturografía. Durante esta prueba, debes tratar de permanecer de pie en una plataforma en movimiento, con un arnés de seguridad. Una posturografía indica de qué partes del sistema de equilibrio dependes más.
  • Electronistagmografía y videonistagmografía. Ambas pruebas registran los movimientos oculares, que influyen en la función vestibular y el equilibrio. En la electronistagmografía se utilizan electrodos y en la videonistagmografía se utilizan pequeñas cámaras para registrar los movimientos oculares.
  • Prueba de la silla giratoria. Se analizan los movimientos oculares mientras estás sentado en una silla controlada por computadora que se mueve lentamente hasta dar un giro completo.
  • Maniobra de Dix-Hallpike. El médico gira cuidadosamente tu cabeza en distintas posiciones mientras observa tus movimientos oculares para determinar si tienes una sensación falsa de movimiento o giro.
  • Prueba de potenciales vestibulares miogénicos evocados. Se colocan parches sensores en el cuello, la frente y debajo de los ojos para medir pequeños cambios en las contracciones musculares que ocurren como reacción a los sonidos.
  • Estudios de diagnóstico por imágenes. Las exploraciones por resonancia magnética y tomografía computarizada pueden determinar si tu problema de equilibrio podría deberse a enfermedades no diagnosticadas.
  • Pruebas de la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Podrían controlarte la presión arterial mientras estás sentado y después de permanecer de pie durante dos o tres minutos para determinar si esta disminuye considerablemente. Podrían controlarte la frecuencia cardíaca mientras permaneces de pie para ayudar a determinar si tus síntomas obedecen a una enfermedad cardíaca.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de tus problemas de equilibrio. El tratamiento puede comprender lo siguiente:

  • Ejercicios para volver a lograr el equilibrio (rehabilitación vestibular). Los terapeutas capacitados sobre problemas de equilibrio diseñan un programa personalizado de reentrenamiento y ejercicios de equilibrio. La terapia puede ayudarte a compensar el equilibrio, adaptarte a menos equilibrio y mantener la actividad física. Para prevenir caídas, el terapeuta podría recomendar un soporte para el equilibrio, como un bastón, y maneras para reducir el riesgo de caídas en tu hogar.
  • Procedimientos de posicionamiento. Si tienes vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV), es posible que un terapeuta realice un procedimiento (reposicionamiento canalicular) que despeja las partículas del oído interno y las deposita en otra zona del oído. En este procedimiento se maniobra la posición de la cabeza.
  • Cambios en la dieta y en el estilo de vida. Si tienes enfermedad de Ménière o migrañas, con frecuencia se indican cambios en la dieta para aliviar los síntomas. Si presentas hipotensión ortostática, tal vez necesites beber más líquidos o usar medias de compresión.
  • Medicamentos. Si tienes vértigo intenso que dura horas o días, tal vez necesites medicamentos de venta bajo receta que controlen los mareos y los vómitos.
  • Cirugía. Si tienes enfermedad de Ménière o neuroma del acústico, es posible que el equipo de tratamiento recomiende una cirugía. La radiocirugía estereotáctica puede ser una opción para las personas con neuroma del acústico. Este procedimiento envía radiación de forma precisa al tumor y no requiere una incisión.