Diagnóstico

La asbestosis puede ser difícil de diagnosticar porque sus signos y síntomas son similares a los de muchos otros tipos de enfermedades respiratorias.

Exploración física

Como parte de tu evaluación, el médico analiza tu historial de salud, ocupación y riesgo de exposición al asbesto. Durante un examen físico, el médico utiliza un estetoscopio para escuchar atentamente los pulmones y determinar si producen un sonido crepitante al inhalar.

Una variedad de pruebas diagnósticas podrían ser necesarias para ayudar a precisar el diagnóstico.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Estas pruebas muestran imágenes de tus pulmones:

  • Radiografía de tórax. La asbestosis avanzada aparece como una excesiva blancura en el tejido pulmonar. Si la asbestosis es grave, el tejido de ambos pulmones podría verse afectado, dándoles una apariencia de panal.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Las TC combinan una serie de vistas de rayos X tomadas desde muchos ángulos diferentes para producir imágenes transversales de los huesos y tejidos blandos dentro de tu cuerpo. Estas exploraciones generalmente proporcionan mayores detalles y pueden ayudar a detectar la asbestosis en sus primeras etapas, incluso antes de que aparezca en una radiografía de tórax.

Pruebas de la función pulmonar

Con estas pruebas se determina cómo funcionan tus pulmones. Las pruebas de la función pulmonar miden cuánto aire pueden contener tus pulmones y cuál es el flujo de aire hacia dentro y fuera de tus pulmones.

Durante la prueba, te pedirán que soples con tanta fuerza como puedas dentro de un dispositivo para medir el aire, que se llama «espirómetro». Otras pruebas más completas de la función pulmonar pueden medir la cantidad de oxígeno que se transfiere al torrente sanguíneo.

Procedimientos de diagnóstico

En algunas situaciones, el médico podría extraer líquido y tejidos para realizar pruebas que permitan identificar fibras de asbesto o células anormales. Entre las pruebas, se pueden incluir las siguientes:

  • Broncoscopía. Se introduce a través de la nariz o la boca un tubo delgado (broncoscopio) que desciende por la garganta hacia los pulmones. Una luz y una pequeña cámara en el broncoscopio permiten al médico mirar dentro de las vías respiratorias de los pulmones para detectar cualquier anomalía o para obtener una muestra de líquido o de tejido (biopsia) si es necesario.
  • Toracentesis. En este procedimiento, el médico inyecta un anestésico local y luego inserta una aguja a través de la pared torácica entre las costillas y los pulmones para eliminar el exceso de líquido y realizarle un análisis de laboratorio, y para ayudarte a respirar mejor. Es posible que tu médico inserte la aguja con ayuda de una guía ecográfica.

Tratamiento

No hay ningún tratamiento para revertir los efectos del amianto en los alvéolos. El tratamiento se centra en ralentizar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones.

Necesitarás atención de seguimiento rutinaria, como radiografías de tórax o TC y estudios de la función pulmonar, a intervalos regulares dependiendo de la gravedad de tu afección.

Terapia

Para aliviar la dificultad respiratoria causada por la asbestosis avanzada, el médico podría recetarte administración de oxígeno. Este se suministra por medio de un tubo plástico delgado con puntas que encajan en las fosas nasales o un tubo delgado conectado a una mascarilla que se usa sobre la nariz y la boca.

Participar en un programa de rehabilitación pulmonar puede ayudar a algunas personas. El programa ofrece componentes educativos y de ejercicio, como técnicas de respiración y relajación, formas de mejorar los hábitos de actividad física y educación para mejorar la salud en general.

Cirugía

Si los síntomas son intensos, quizá seas candidato a un trasplante de pulmón.

Más información

Estilo de vida y remedios caseros

Además del tratamiento médico:

  • No fumes. La asbestosis aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. Dejar de fumar puede reducir este riesgo. Intenta evitar el tabaquismo pasivo. Fumar también puede causar más daño a los pulmones y a las vías respiratorias, lo que reduce aún más las reservas pulmonares.
  • Vacúnate. Habla con tu médico sobre las vacunas contra la gripe y la neumonía, que pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones pulmonares. Trata rápidamente las infecciones respiratorias.
  • Evita una mayor exposición al amianto. Una mayor exposición al asbesto puede empeorar tu afección.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes con el médico de cabecera por el síntoma más común del trastorno: la falta de aliento. Este profesional puede remitirte a un médico especializado en problemas pulmonares (neumólogo).

Puedes pedirle a algún miembro de la familia o a un amigo que te acompañe a la cita. Generalmente, dos pares de oídos pueden ser mejores que uno cuando estás aprendiendo sobre un problema complicado, como la asbestosis. Toma notas si esto ayuda.

Qué puedes hacer

Antes de tu cita, tal vez quieras preparar respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son tus síntomas y cuándo comenzaron?
  • ¿Los síntomas se mantuvieron igual o empeoraron con el tiempo?
  • ¿Qué tipo de trabajo has hecho en tu carrera? Sé específico.
  • ¿Has participado en algún proyecto de remodelación de viviendas u otras renovaciones de edificios durante un largo período?
  • ¿Fumas o fumaste alguna vez? Si es así, ¿cuánto?
  • ¿Qué medicamentos (con receta médica o de venta libre), vitaminas, plantas medicinales y otros suplementos toma, y las dosis?

Si te han hecho radiografías de tórax en el pasado, lleva contigo copias de las imágenes para que el médico pueda compararlas con tus pruebas de imágenes actuales.

Qué esperar del médico

Es posible que el médico te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Sabes si estuviste expuesto al asbesto alguna vez?
  • ¿Te falta el aliento con facilidad?
  • ¿Cuánto hace que tienes tos?
  • ¿Has notado algún silbido al respirar?
  • ¿Fumas o has fumado alguna vez? Si es así, ¿te gustaría recibir ayuda para dejar de fumar?

El médico te hará preguntas adicionales basadas en tus respuestas, síntomas y necesidades. Preparar y anticipar las preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo con el médico.

May 05, 2020
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