Diagnóstico

El médico realizará una exploración física y te preguntará sobre tu historial médico personal y familiar. Es posible que te deriven a un médico especializado en enfermedades cardíacas (cardiólogo).

Es posible que el médico detecte un silbido (soplo) al escuchar tus arterias con un estetoscopio.

Según los resultados de la exploración física, tu médico podría sugerir una o más de las siguientes pruebas:

  • Análisis de sangre. El médico te solicitará análisis de sangre para controlar tus niveles de colesterol y glucosa en la sangre. Los niveles altos de colesterol y glucosa en la sangre aumentan el riesgo de ateroesclerosis. También se puede realizar una prueba de proteína C reactiva para comprobar la presencia de una proteína relacionada con la inflamación de las arterias.
  • Electrocardiograma. Esta prueba simple e indolora registra las señales eléctricas del corazón.
  • Prueba de esfuerzo. Si tus signos y síntomas aparecen con mayor frecuencia durante el ejercicio, es posible que el médico recomiende esta prueba. Caminas en una cinta o pedaleas en una bicicleta fija mientras estás conectado a una máquina de ECG. Debido a que el ejercicio hace que el corazón bombee con más fuerza y rapidez que durante la mayoría de las actividades diarias, una prueba de esfuerzo puede revelar problemas cardíacos que, de otra forma, podrían pasarse por alto.

    Si no puedes hacer ejercicio, puedes recibir un medicamento que imite el efecto del ejercicio en tu corazón.

  • Ecocardiograma. Esta prueba usa ondas sonoras para mostrar el movimiento de la sangre cuando el corazón late y a través de las arterias. A veces se combina con una prueba de esfuerzo.
  • Ecografía Doppler. Tu médico puede usar un dispositivo de ecografía especial (ecografía Doppler) para medir la presión arterial en distintos puntos del brazo o de la pierna. Estas mediciones pueden ayudar a tu médico a evaluar el grado de las obstrucciones, así como la velocidad del flujo sanguíneo en las arterias.
  • Índice tobillo-brazo. Esta prueba puede indicar si tienes ateroesclerosis en las arterias de las piernas y de los pies.

    Durante una prueba de índice tobillo-brazo, el médico compara la presión arterial en el tobillo con la presión arterial en el brazo. Una diferencia anormal puede indicar una enfermedad vascular periférica, que, por lo general, es causada por la ateroesclerosis.

  • Cateterismo cardíaco y angiografía. Esta prueba puede mostrar si las arterias coronarias están estrechadas o bloqueadas.

    Durante este procedimiento, el médico inserta una sonda delgada y flexible (catéter) en un vaso sanguíneo y la introduce en el corazón. Un tinte fluye a través del catéter. A medida que el tinte llena las arterias, se hacen visibles en las radiografías y revela las zonas de obstrucción.

  • Escaneo de calcio coronario. También llamada gammagrafía cardíaca, esta prueba común utiliza imágenes por tomografía computarizada para crear imágenes detalladas del corazón. Puede mostrar depósitos de calcio en las paredes de las arterias. Los resultados de la prueba suelen darse como un puntaje. Cuando hay calcio presente, mientras más alto sea el puntaje, más alto será tu riesgo de padecer una enfermedad cardíaca.
  • Otras pruebas por imágenes. El médico también puede usar una angiografía por resonancia magnética o una tomografía por emisión de positrones para estudiar las arterias. Estas pruebas pueden mostrar el endurecimiento y el estrechamiento de las grandes arterias, así como los aneurismas.

Tratamiento

Los cambios en el estilo de vida, como una dieta saludable y hacer ejercicio, son el primer tratamiento para la ateroesclerosis y es posible que sean todo lo que necesitas para tratarla. Sin embargo, a veces, pueden necesitarse medicamentos o procedimientos quirúrgicos.

Medicamentos

Muchos medicamentos diferentes se encuentran disponibles para reducir, e incluso revertir, los efectos de la ateroesclerosis. Algunos de los medicamentos utilizados para tratar la ateroesclerosis son los siguientes:

  • Estatinas y otros medicamentos para el colesterol. Al disminuir drásticamente el nivel de colesterol de lipoproteínas de baja densidad, el colesterol malo, pueden reducir la velocidad de la acumulación de depósitos de grasa en las arterias, detener esta acumulación o incluso revertirla.

    Las estatinas se recetan comúnmente para reducir el colesterol, mejorar la salud de las arterias y prevenir la ateroesclerosis. Existen muchos otros tipos de medicamentos que bajan el colesterol. Otro tipo frecuente es el inhibidor de la absorción del colesterol, llamado ezetimiba (Zetia). Es posible que necesites más de un tipo de medicamento contra el colesterol.

  • Anticoagulantes. Tu médico puede recetar medicamentos anticoagulantes, como aspirina, para reducir el riesgo que se acumulen plaquetas en las arterias estrechadas, que se forme un coágulo sanguíneo y que se produzcan futuras obstrucciones.
  • Medicamentos para la presión arterial. Los medicamentos para bajar la presión arterial no ayudan a revertir la ateroesclerosis, sino que previenen o tratan las complicaciones relacionadas con la enfermedad. Por ejemplo, algunos medicamentos contra la presión arterial pueden ayudar a reducir el riesgo de un ataque cardíaco.
  • Otros medicamentos. Tu médico puede recetarte otros medicamentos para controlar las afecciones médicas que aumentan el riesgo de ateroesclerosis, como la diabetes. Y, se pueden recetar medicamentos específicos para tratar los síntomas de la ateroesclerosis, como el dolor de piernas durante los ejercicios.

Cirugía u otros procedimientos

A veces se necesita un tratamiento más agresivo para tratar la ateroesclerosis. Si tienes síntomas graves o una obstrucción, tu médico puede recomendarte uno de los siguientes procedimientos quirúrgicos:

  • Angioplastia y colocación de estent. Este procedimiento, también llamado intervención coronaria percutánea, ayuda a abrir una arteria obstruida o bloqueada. Tu médico inserta un catéter en la arteria afectada por la enfermedad. A continuación, pasa un segundo catéter con un globo desinflado en la punta a través del primer catéter hacia la obstrucción. El médico infla el globo, de manera que ensancha la arteria. Por lo general, se deja un tubo de (malla) en la arteria para ayudar a abrir la arteria.
  • Endarterectomía. A veces, la acumulación de placa debe extraerse quirúrgicamente de las paredes de una arteria estrechada. Cuando el procedimiento se realiza en las arterias del cuello (las arterias carótidas), se denomina endarterectomía carotídea.
  • Terapia fibrinolítica. Si tienes una arteria obstruida por un coágulo sanguíneo, tu médico puede inyectar un medicamento para disolver el coágulo hasta que se desintegre.
  • Cirugía de baipás de la arteria coronaria. Durante este tipo de cirugía a corazón abierto, tu médico toma un vaso sanguíneo sano de otra parte del cuerpo para crear una desviación alrededor de la arteria obstruida, y de esta manera redirigir el flujo sanguíneo. A veces, la desviación es un injerto de material sintético.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

Estilo de vida y remedios caseros

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudarte a prevenir el avance de la ateroesclerosis o a retrasarlo.

  • Deja de fumar. El tabaquismo daña las arterias. Dejar de fumar es lo mejor que puedes hacer para mantener tus arterias sanas y prevenir las complicaciones de la ateroesclerosis.
  • Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. El ejercicio regular mejora el flujo sanguíneo, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de afecciones que aumentan el riesgo de ateroesclerosis y enfermedades cardíacas.

    Apunta a realizar ejercicio durante por lo menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana. Si no puedes hacer todo en una sesión, intenta dividirlo en intervalos de 10 minutos.

    Puedes utilizar las escaleras en lugar del ascensor, dar una vuelta a la manzana durante el horario de almuerzo o hacer algunos abdominales o flexiones de brazos mientras miras televisión.

  • Baja de peso y mantén un peso saludable. Si tienes sobrepeso, bajar tan solo unas pocas libras puede reducir el riesgo de tener presión arterial alta y colesterol alto, dos de los factores de riesgo más importantes para desarrollar ateroesclerosis. Pregúntale a tu médico sobre el peso al que deberías apuntar.
  • Come alimentos saludables. Una dieta saludable para el corazón que incluya frutas, vegetales y cereales integrales, y que tenga bajo contenido de hidratos de carbono refinados, azúcares, grasas saturadas y sodio, puede ayudarte a controlar el peso, la presión arterial, el colesterol y la glucosa en la sangre.

    Intenta sustituir el pan blanco por el pan integral. Elige una manzana, un plátano o zanahorias como colación. Lee las etiquetas de información nutricional como guía para controlar la cantidad de sal y grasas que ingieres. Utiliza grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, y reduce o elimina el azúcar y los sustitutos de este.

  • Controla el estrés. Reduce el estrés lo más que puedas. Practica técnicas saludables para el control del estrés, como relajación muscular y respiraciones profundas.

Si tienes colesterol alto, presión arterial alta, diabetes u otra enfermedad crónica, trabaja con tu médico para tratar la enfermedad y promover la salud general.

Medicina alternativa

Se cree que algunos alimentos y suplementos de hierbas pueden ayudar a reducir el nivel de colesterol alto y la presión arterial alta, dos factores de riesgo importantes en el desarrollo de la ateroesclerosis. Si tu médico lo aprueba, podrías probar estos suplementos y productos:

  • Ácido alfalinolénico
  • Cebada
  • Betasitosterol (se encuentra en suplementos y algunas margarinas, como Promise Activ)
  • Plantago ovata (se encuentra en la cáscara de la semilla y en productos como el Metamucil)
  • Calcio
  • Cacao
  • Aceite de pescado
  • Ajo
  • Té verde
  • Salvado de avena (se encuentra en la avena común y en la integral)
  • Sitoestanol (se encuentra en suplementos y algunas margarinas, como Benecol)

Consulta con tu médico antes de agregar cualquiera de estos u otros suplementos a tu tratamiento para la ateroesclerosis. Algunos suplementos pueden interactuar con los medicamentos, lo que causa efectos secundarios perjudiciales.

También puedes practicar técnicas de relajación, como yoga o respiración profunda, para que te ayuden a relajarte y disminuir tu nivel de estrés. Estas prácticas pueden reducir, temporalmente, la presión arterial y disminuir el riesgo de desarrollar ateroesclerosis.

Preparación para la consulta

Si crees que puedes tener aterosclerosis o te preocupa el riesgo de aterosclerosis a causa de antecedentes familiares importantes de enfermedades cardiovasculares, pide una consulta con tu médico para verificar el nivel de colesterol.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando hagas la cita, pregunta si hay algo que debas hacer por adelantado, como restringir tu dieta. Muchos análisis de sangre, que comprenden colesterol y triglicéridos, exigen que evites comer y beber durante una cierta cantidad de horas antes de los análisis.
  • Anota cualquier síntoma que tengas. La ateroesclerosis es un factor de riesgo para las enfermedades cardíacas. Siempre dile al médico si tienes síntomas como dolores en el pecho o falta de aire. Esta información ayuda al médico a que decida el mejor tratamiento para tu ateroesclerosis.
  • Anota tu información personal más importante, incluidos los antecedentes familiares de colesterol alto, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, presión arterial alta o diabetes, así como cualquier situación de estrés importante o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomas.
  • Si es posible, pide a un familiar o a un amigo que te acompañe. Alguien que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas olvidado o pasado por alto.
  • Prepárate para hablar sobre tus hábitos alimenticios y de actividad física. Si no llevas una dieta saludable o una rutina de ejercicios, el médico puede darte consejos sobre cómo comenzar a hacerlo.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo con tu médico. Para la ateroesclerosis, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico incluyen:

  • ¿Qué análisis necesito hacerme?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • ¿Qué alimentos debería comer o evitar?
  • ¿Cuál es el nivel de ejercicio adecuado?
  • ¿Con qué frecuencia tengo que hacerme análisis de colesterol?
  • ¿Cuáles son las alternativas al tratamiento primario que me indica?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Debería consultar con un especialista?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas que puedas tener.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, que incluyen:

  • ¿Tienes antecedentes familiares de colesterol alto, presión arterial alta o enfermedad cardíaca?
  • ¿Cómo son tus hábitos alimenticios y de actividad física?
  • ¿Fumaste o consumiste tabaco en alguna forma?
  • ¿Tienes malestar en el pecho o dolor en las piernas cuando caminas o en reposo?
  • ¿Has tenido un accidente cerebrovascular o entumecimiento, hormigueo o debilidad sin causa aparente de un lado del cuerpo o dificultad para hablar?

Qué puedes hacer mientras tanto

Nunca es demasiado pronto para hacer cambios saludables en el estilo de vida, como dejar de fumar, consumir alimentos saludables y realizar más actividad física. Estas son formas simples de protegerte contra la ateroesclerosis y sus complicaciones, incluidos los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares.

Arterioesclerosis/ateroesclerosis - atención en Mayo Clinic

March 16, 2021
  1. Atherosclerosis. National Heart, Lung, and Blood Institute. https://www.nhlbi.nih.gov/health-topics/atherosclerosis#. Accessed Feb. 4, 2021.
  2. Atherosclerosis. American Heart Association. https://www.heart.org/en/health-topics/cholesterol/about-cholesterol/atherosclerosis. Accessed Feb. 4, 2021.
  3. Zhao X. Pathogenesis of atherosclerosis. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Feb. 4, 2021.
  4. Jung J, et al. Epidemiology, risk factors, pathogenesis and natural history of abdominal aortic aneurysm. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Feb. 4, 2021.
  5. Arnett DK, et al. 2019 ACC/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease: A report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. Circulation. 2019; doi:10.1161/CIR.0000000000000678.
  6. Whelton PK, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA guideline for the prevention, detection, evaluation, and management of high blood pressure in adults: A report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. Hypertension. 2018; doi:10.1161/HYP.0000000000000065.
  7. Effectiveness checker: High cholesterol. Natural Medicines. https://naturalmedicines.therapeuticresearch.com. Accessed Feb. 5, 2021.
  8. Effectiveness checker: Atherosclerosis. Natural Medicines. https://naturalmedicines.therapeuticresearch.com. Accessed Feb. 5, 2021.
  9. Effectiveness checker: Hypertension. Natural Medicines. https://naturalmedicines.therapeuticresearch.com. Accessed Feb. 5, 2021.
  10. Mitchell EL, et al. Noninvasive diagnosis of arterial disease. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Feb. 4, 2021.
  11. Wilson PWF, et al. Systematic review for the 2018 AHA/ACC/AACVPR/AAPA/ABC/ACPM/ADA/AGS/APhA/ASPC/NLA/PCNA guideline on the management of blood cholesterol: A report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. American Journal of the American College of Cardiology. 2019; doi:10.1016/j.jacc.2018.11.004.
  12. Tapson VF. Approach to thrombolytic (fibrinolytic) therapy in acute pulmonary embolism: Patient selection and administration. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Feb. 4, 2021.
  13. Riggin EA. Allscripts EPSi. Mayo Clinic. Feb. 8, 2021.
  14. Coronary calcium scan. National Heart, Lung, and Blood Institute. https://www.nhlbi.nih.gov/health-topics/coronary-calcium-scan. Accessed Feb. 16, 2021.
  15. De Lemos J, et al., eds. Chronic Coronary Artery Disease: A Companion to Braunwald's Heart Disease. Elsevier; 2018. https://www.clinicalkey.com. Accessed Feb. 4, 2021.
  16. Lopez-Jimenez F (expert opinion). Mayo Clinic. Feb. 16, 2021.