La sudoración excesiva ocurre cuando se transpira más de lo que se esperaría en función de la temperatura del entorno, del nivel de actividad o del estrés. La sudoración excesiva puede alterar las actividades cotidianas y causar ansiedad social o vergüenza.
La sudoración excesiva, también conocida como hiperhidrosis, puede afectar todo el cuerpo o determinadas zonas, como las palmas, las plantas, las axilas o el rostro. El tipo de sudoración que normalmente afecta las manos y los pies se presenta al menos una vez por semana, durante el día.
La sudoración excesiva, cuando no tiene una causa médica subyacente, se denomina hiperhidrosis. Ocurre cuando la sudoración excesiva no es producto de un aumento en la temperatura o la actividad física. La hiperhidrosis primaria puede ser, en parte, hereditaria.
Si la sudoración excesiva se puede atribuir a una afección médica subyacente, se denomina hiperhidrosis secundaria.
Las afecciones de salud que pueden causar sudoración excesiva incluyen las siguientes:
Busque atención médica inmediata si la sudoración intensa está acompañada de aturdimiento, dolor en el pecho o náuseas.
Póngase en contacto con su médico en los siguientes casos:
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