Sabes que el ejercicio es bueno para ti, pero ¿sabes cuánto? De estimular el buen humor a mejorar las relaciones sexuales, descubre cómo el ejercicio puede mejorar tu vida.

Escrito por personal de Mayo Clinic

¿Quieres sentirte mejor, tener más energía y, posiblemente, vivir más? Sólo tienes que hacer ejercicio.

Los beneficios para la salud que aporta la práctica regular de ejercicio y la actividad física no se pueden ignorar. Todos se pueden beneficiar con el ejercicio, sin importar tu edad, sexo o capacidad física.

¿Necesitas más razones para convencerte? Considera estas siete maneras en las que el ejercicio puede mejorar tu vida.

El ejercicio puede ayudar a prevenir el aumento de peso, y también ayuda a mantenerlo. Cuando haces una actividad física, quemas calorías. Mientras más intensa sea la actividad, más calorías quemarás.

Las sesiones regulares en el gimnasio son excelentes, pero no te preocupes si no tienes suficiente tiempo como para hacerlo todos los díás. Para recibir los beneficios del ejercicio, sé más activo durante el día — subo las escaleras en lugar de tomar el elevador o acelerael ritmo al hacer las tareas domésticas. La clave es ser consistente.

¿Te preocupan las cardiopatías? ¿Esperas prevenir la presión sanguínea alta? No importa cuál sea tu peso actual, estar activo aumenta la lipoproteína de alta intensidad (HDL) o el colesterol “bueno” y reduce el nivel de triglicéridos no saludables. Este beneficio doble provoca que la sangre fluya normalmente y, por tanto, reduce el riesgo de cardiopatías.

La actividad física regular puede ayudarte a prevenir o controlar una gran variedad de problemas de salud como accidentes cardiovasculares, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, depresión, ciertos tipos de cáncer, la artritis y las caídas.

¿Necesitas una mejora emocional? ¿O necesitas desahogarte después de un día estresante? Una rutina en el gimnasio o una caminata vigorisa de 30 minutos te pueden ayudar. La actividad física estimula varios químicos cerebrales que pueden hacerte sentir mejor y más relajado.

También te sentirás mejor con tu aspecto y contigo mismo al hacerejercicio de manera regular, porque aumenta la confianza y la autoestima.

¿Te falta el aliento al ir de compras o hacer las tareas de la casa? La actividad física regular puede mejorar la fuerza muscular y aumentar tu resistencia.

El ejercicio y la actividad física llevan oxígeno y nutrientes a los tejidos y ayudan a que el sistema cardiovascular funcione con más eficacia. Y cuando el corazón y los pulmones trabajan mejor, tienes más energía para llevar a cabo las tareas diarias. .

¿Te cuesta dormir? La actividad física regular puede ayudarte a dormirte antes y a hacer que tu sueño sea más profundo. Pero no hagas ejercicio poco antes de irte a dormir, porque posiblemente tengas demasiada energía para quedarte dormido.

¿Te sientes demasiado cansado o estás en mala forma física para disfrutar de la intimidad? La actividad física regular puede hacerte sentir con más energía y más atractivo, lo que tiene un efecto positivo en tu vida sexual.

Pero aún hay más. Si eres mujer, puede aumentar tu excitación. Y los hombres que se ejercitan con regularidad tienen menos probabilidades de tener problemas de disfunción eréctil que aquellos que no hacen ejercicio.

El ejercicio y la actividad física pueden ser una manera divertida de pasar el rato. Te da la oportunidad de relajarte, de disfrutar del aire libre o, simplemente, de practicar actividades que te hacen feliz. La actividad física también puede ayudarte a conectar con la familia o amigos a través de un encuentro social.

Por tanto, por qué no tomar clases de danza, practicar senderismo o unirse a un equipo de fútbol. Encuentra una actividad física que disfrutes y practícala. Si te aburres, prueba con algo nuevo, o haz ejercicio con tus amigos.

El ejercicio y la actividad física son una excelente manera de sentirte mejor, conseguir beneficios para la salud y pasarla bien. Como objetivo general, piensa en hacer ejercicio de intensidad moderada por 150 minutos, o 75 minutos de ejercicio vigoroso por semana.

Intenta combinar ejercicio aeróbico vigoroso y moderado, como correr, caminar, o nadar. Por lo menos dos veces por semana haz entrenamiento de fuerza levantando pesas de mano, usando máquinas de pesas, o haciendo ejercicios de peso con tu cuerpo.

Espacia las actividades a través de la semana. Si quieres perder peso o lograr metas específicas, quizás tengas que intensificar tus esfuerzos.

Recuerda consultar con el doctor antes de empezar un programa nuevo de ejercicios, especialmente si no has estado activo durante algún tiempo, si tienes problemas de salud crónicos, como cardiopatías, diabetes o artritis, o si tienes alguna preocupación al respecto.

Oct. 13, 2016