Tratamientos y medicinas

Escrito por personal de Mayo Clinic

Tratamiento para prevenir la infección de hepatitis B después de la exposición

Si sabes que has estado expuesto al virus de la hepatitis B, comunícate con el médico de inmediato. Si te no te has vacunado o si no estás seguro de haber sido vacunado o si has respondido a la vacuna, recibir la inyección de inmunoglobulina de hepatitis B, dentro de las 12 horas de haber entrado en contacto con el virus, puede ayudar a protegerte contra la hepatitis B. Deberías vacunarte al mismo tiempo.

Tratamiento para la infección aguda de hepatitis B

Si el médico determina que tu infección de hepatitis B es aguda (es decir que no se prolongará y desaparecerá por su cuenta), es posible que no necesites tratamiento. En su lugar, el médico puede recomendarte descanso, una nutrición adecuada y líquidos mientras tu cuerpo combate la infección.

Tratamiento para la infección crónica de hepatitis B

Si te han diagnosticado una infección crónica de hepatitis B, puedes recibir tratamiento para reducir el riesgo de sufrir una enfermedad hepática y evitar que transmitas la infección a otras personas. Los tratamientos incluyen lo siguiente:

  • Medicamentos antivirales. Varios medicamentos antivirales, como lamivudina (Epivir), adefovir (Hepsera), telbivudina (Tyzeka) y entecavir (Baraclude), pueden ayudar a combatir el virus y reducir su capacidad para dañar el hígado. Consulta con el médico qué medicamento puede ser adecuado para ti.
  • Interferón alfa-2b (Intron A). Esta versión sintética de una sustancia producida por el cuerpo para combatir la infección se usa, principalmente, para jóvenes con hepatitis B que no quieren someterse a un tratamiento a largo plazo o que desean quedar embarazadas dentro de pocos años. Se suministra mediante una inyección. Algunos efectos secundarios pueden consistir en depresión, dificultad para respirar y presión en el pecho.
  • Liver transplant. Si tienes el hígado muy dañado, un trasplante hepático puede ser una opción. Durante un trasplante hepático, el cirujano extrae el hígado dañado y lo reemplaza por uno sano. La mayoría de los hígados trasplantados provienen de donantes fallecidos, si bien una pequeña cantidad proviene de donantes vivos que donan una porción de sus hígados.

Se están desarrollando otros medicamentos para tratar la hepatitis B.

Aug. 29, 2014