Panorama general

La prueba de anticuerpos contra la hepatitis C es un sencillo análisis de sangre que detecta la infección hepática llamada hepatitis C, que es el tipo más común de hepatitis en los Estados Unidos. Esta puede derivar en daños graves en el hígado. El virus de la hepatitis C causa la hepatitis C y se transmite a través del contacto con sangre que contiene el virus.

La prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C detecta las proteínas que genera el cuerpo para combatir la infección por esta enfermedad. Estas proteínas se llaman anticuerpos. Permanecen en la sangre como recuerdo de la infección. Por lo tanto, si tienes anticuerpos contra el virus de la hepatitis C, significa que en algún momento estuviste expuesto al virus. Sin embargo, algunas personas con estos anticuerpos nunca se sienten enfermas. Es por ese motivo que someterse a los exámenes de detección de la hepatitis C es tan importante.

A esta prueba también se la denomina:

  • Prueba anti-VHC.
  • Prueba de carga viral de la hepatitis C.
  • Prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C.
  • Examen de detección de anticuerpos contra la hepatitis C viral.

Por qué se hace

La prueba de anticuerpos contra la hepatitis C se realiza para los siguientes fines:

  • Averiguar si has sido infectado por el virus de la hepatitis C.
  • Comprobar si necesitas tratamiento para la hepatitis C.
  • Determinar la eficacia del tratamiento para la hepatitis C.

Los profesionales de atención médica recomiendan que todos los adultos se realicen una prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C al menos una vez, incluso si se sienten bien. Esto se debe a que la hepatitis C no suele presentar síntomas hasta que el hígado está gravemente dañado.

Los expertos afirman que también debes someterte a exámenes de detección de anticuerpos contra la hepatitis C en los siguientes casos:

  • Eres trabajador de la salud y has sufrido una lesión por pinchazo con aguja.
  • Te estás sometiendo a diálisis.
  • Estás cursando un embarazo.
  • Recibiste factor de coagulación sanguínea antes de 1987.
  • Te sometiste a una transfusión de sangre o un trasplante de órgano antes de 1992.
  • Alguna vez has usado agujas para consumir drogas.
  • Eres portador del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
  • Tu madre tenía hepatitis C cuando te dio a luz.

Tu equipo de atención médica puede recomendarte una prueba de anticuerpos contra la hepatitis C si tienes síntomas de una infección por el virus de la hepatitis C, como los que se indican a continuación:

  • Dolor abdominal en el lado derecho.
  • Orina oscura o heces de color arcilla.
  • Tendencia a la formación de moretones o sangrado.
  • Mucho cansancio.
  • Picazón en la piel.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Pérdida de apetito, que es no tener deseos de comer.
  • Hinchazón en el abdomen o las piernas.
  • Náuseas, que es malestar estomacal.
  • Ictericia, que se manifiesta en forma de coloración amarillenta de la piel o la parte blanca de los ojos. Estos cambios pueden ser más fáciles o más difíciles de ver según el color de la piel.

La prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C también se puede realizar en los siguientes casos:

  • Tienes cambios en los resultados de los análisis de la función hepática, especialmente en los resultados de la prueba de alanina aminotransferasa.
  • Puedes necesitar un trasplante de hígado.
  • Vas a donar parte de tu hígado a alguien que necesita un trasplante.

Riesgos

El análisis de sangre para detectar anticuerpos contra la hepatitis C conlleva pocos riesgos. Al igual que con cualquier análisis de sangre, existen los siguientes posibles riesgos:

  • Molestia o sensibilidad en la zona donde se sacó sangre.
  • Hematoma cerca de la zona donde se sacó sangre.
  • Sangrado.
  • Desmayo o sensación de aturdimiento.
  • Infección en la zona donde se sacó sangre. Esto es poco frecuente.

Cómo prepararte

La mayoría de las personas no necesitan hacer nada especial a fin de prepararse para un análisis de sangre de detección de anticuerpos contra la hepatitis C. Sin embargo, a continuación, se presentan algunos aspectos útiles para tener en cuenta.

  • Medicamentos, vitaminas y suplementos. En ocasiones poco frecuentes, tomar 20 miligramos o más de biotina al día puede afectar los resultados de las pruebas de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C. Si tomas esa cantidad de biotina, la prueba podría indicar que no tienes anticuerpos contra la hepatitis C, aunque sí los tengas. Esto se denomina resultado falso negativo. Sin embargo, con la última generación de pruebas de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C, hay menos falsos negativos que antes. Informa siempre al equipo de atención médica de todos los medicamentos y suplementos que tomas. Incluye los que compres sin receta médica.
  • Alimentos y bebidas. Por lo general, no es necesario dejar de comer ni beber antes de una prueba de anticuerpos contra la hepatitis C. Sin embargo, tu equipo de atención médica puede pedirte que lo hagas si te vas a someter a otras pruebas. Consulta siempre con tu equipo de atención médica antes de someterte un análisis de sangre.
  • Alcohol. El alcohol no afecta los resultados de la prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C. Sin embargo, las personas con hepatitis C no deben beber alcohol. Hacerlo puede empeorar el daño hepático. Si te sometes a esta prueba debido a que tienes síntomas de hepatitis, no debes beber alcohol.
  • Fumar. Fumar no afecta los resultados de una prueba de anticuerpos contra la hepatitis C. Sin embargo, podría afectar los resultados de otros análisis de sangre. Pregunta a tu equipo de atención médica si debes dejar de fumar antes de un análisis de sangre.
  • Hacer ejercicio. Es probable que puedas realizar actividad física antes de una prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C. Sin embargo, si te vas a someter a otros análisis de sangre, consulta primero con tu equipo de atención médica. La actividad física que te dificulta la respiración y te hace sudar mucho puede afectar los resultados de algunos análisis de la función hepática.

Qué esperar

Antes

La prueba de anticuerpos contra la hepatitis C se realiza en un consultorio médico, una clínica, un laboratorio o un hospital con máquinas especiales. Existen algunas pruebas que se pueden realizar en casa para detectar la hepatitis C.

Si las agujas te dan ansiedad o si te has desmayado durante un análisis de sangre, infórmaselo al equipo de atención médica. También infórmale al equipo si tienes un trastorno de sangrado.

Durante

Se necesita una pequeña muestra de sangre para realizar la prueba de anticuerpos contra la hepatitis C. La prueba solo dura unos minutos y se puede sentir como un pequeño pinchazo.

Para realizar la prueba, el profesional de atención médica realiza los siguientes procedimientos:

  • Limpia la piel con alcohol.
  • Usa una aguja pequeña para extraer sangre de una vena, generalmente en el brazo.
  • Coloca un vendaje para evitar el sangrado.

Después

Podrías presentar un pequeño moretón o sentir inflamación donde se insertó la aguja. Esto suele desaparecer en uno o dos días. Por lo general, puedes reanudar tus actividades diarias de inmediato.

Resultados

Tu equipo de atención médica te proporciona los resultados de la prueba de anticuerpos contra la hepatitis C. La mayoría de las personas recibe los resultados en aproximadamente 1 o 2 días. Algunas clínicas ofrecen pruebas rápidas de detección de la hepatitis C.

Los resultados de una prueba estándar de anticuerpos contra la hepatitis C se indican como positivos o negativos.

  • Resultado positivo en la prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C: Esto significa que en algún momento tuviste contacto con el virus de la hepatitis C, pero no siempre significa que el virus permanece en tu cuerpo. Un resultado positivo puede aparecer a las 7 u 8 semanas después de haber estado en contacto con el virus.
  • Resultado negativo en la prueba de anticuerpos contra el virus de la hepatitis C: Esto significa que no tienes anticuerpos contra el virus de la hepatitis C. Sin embargo, si crees que puedes haber estado expuesto al virus en los últimos 6 meses, es posible que tu equipo de atención médica te recomiende que vuelvas a realizarte la prueba más adelante. Esto se debe a que tu organismo puede necesitar tiempo para producir suficientes anticuerpos y que la prueba los detecte.

Si el resultado de la prueba es positivo, el laboratorio suele realizar inmediatamente otra prueba denominada prueba de ARN del virus de la hepatitis C o PCR. Esta prueba comprueba si el virus de la hepatitis C sigue presente en tu organismo. Ayuda a tu equipo de atención médica a saber si la infección está activa y si necesitas tratamiento.

Si el resultado de la prueba de anticuerpos contra la hepatitis C es positivo, pero el de la PCR es negativo, significa que el virus ya no está activo en tu cuerpo.

Si los resultados de ambas pruebas son positivos, tienes una infección por el virus de la hepatitis C. Es posible que tu equipo de atención médica haga lo siguiente:

  • Te harán otra prueba para determinar qué tipo de hepatitis C tienes. Esta prueba se denomina prueba de genotipo. Comprueba qué cepa del virus está presente en tu organismo. Existen, al menos, seis cepas diferentes que causan la enfermedad. Conocer la cepa del virus de la hepatitis C que tienes ayuda a tu profesional de atención médica a elegir el mejor tratamiento para ti.
  • Remitirte a un especialista, si es necesario. Este podría ser un médico especialista en el hígado, el sistema digestivo o las infecciones.
  • Hablar contigo sobre tus opciones si vas a recibir un hígado nuevo o vas a donar uno. A veces, las personas con hepatitis C pueden recibir o donar un hígado. Si la persona que recibe el hígado ya tiene hepatitis C, es posible que pueda recibir un hígado de alguien que también haya tenido la infección.

Una vez que se encuentra la causa, tu profesional de atención médica hablará contigo sobre los posibles tratamientos. Si tienes dudas sobre el resultado de la prueba o lo que debes hacer a continuación, habla con el equipo de atención médica.