Panorama general

Una tomografía computarizada del cerebro también se conoce como tomografía computarizada cerebral o, en ocasiones, tomografía axial computarizada cerebral. Esta prueba usa rayos X y una computadora para crear imágenes detalladas de la cabeza. Estas imágenes muestran secciones transversales, o cortes, del cerebro, los huesos, los vasos sanguíneos y los tejidos blandos. Las tomografías computarizadas de la cabeza muestran imágenes más detalladas que las radiografías convencionales.

Las tomografías computarizadas cerebrales permiten una rápida obtención de imágenes del cerebro y el cráneo desde diferentes ángulos. Esto puede ayudar a detectar problemas como sangrado, hinchazón o tumores. Las tomografías computarizadas cerebrales suelen ser la primera prueba que se realiza después de una lesión en la cabeza o de signos repentinos de un accidente cerebrovascular.

En los casos que no son una emergencia, se puede usar una tomografía computarizada de la cabeza para mantener bajo observación afecciones conocidas o planear un tratamiento de radiación para el cáncer de cerebro. También se usa para realizar un seguimiento de ciertos síntomas, como pérdida de memoria, confusión o dolores de cabeza que no desaparecen.

Algunas tomografías computarizadas cerebrales se realizan con un medio de contraste, que es un tinte especial, para resaltar los vasos sanguíneos o los tejidos. Otras se realizan sin un medio de contraste, ya que la exploración debe realizarse rápidamente. Además, ciertas afecciones se ven mejor sin contraste. Algunas personas padecen afecciones médicas que pueden implicar un riesgo si se usa un medio de contraste, como la enfermedad renal.

En general, la tomografía computarizada cerebral se considera segura. Se usa una dosis baja de radiación. Además, la radiación se controla cuidadosamente para evitar una exposición innecesaria. Para la mayoría de las personas, los beneficios de realizarse una tomografía computarizada para detectar un problema cerebral grave superan cualquier riesgo potencial derivado de la radiación. Los niños son más pequeños y más sensibles a la radiación que los adultos. Por lo tanto, las tomografías computarizadas en niños solo se usan cuando es necesario y con dosis más bajas de radiación.

Tipos de tomografías computarizadas cerebrales

De acuerdo con el motivo por el cual te realizan una tomografía computarizada del cerebro, se puede usar uno o más de los siguientes tipos.

Tomografías computarizadas con contraste

El medio de contraste es un tinte especial que tiene un aspecto brillante en las imágenes, lo que ayuda a que ciertas partes del cuerpo se vean con mayor claridad. Para una tomografía computarizada del cerebro, el medio de contraste se administra a través de una arteria o vena del brazo.

  • Angiografía por tomografía computarizada. En esta prueba, se usa un medio de contraste para resaltar los vasos sanguíneos del cerebro y observar el flujo sanguíneo. Esto puede ayudar a detectar la presencia de un coágulo de sangre en una persona que sufrió un accidente cerebrovascular y, de este modo, orientar el tratamiento. La angiografía por tomografía computarizada también se usa para detectar aneurismas, que son vasos sanguíneos abultados, o malformaciones arteriovenosas, que son alteraciones en las conexiones de los vasos sanguíneos.
  • Exploración de perfusión por tomografía computarizada. En esta exploración, se mide el flujo sanguíneo en el cerebro. Puede ayudar a mostrar el tejido cerebral que se puede salvar después de un accidente cerebrovascular. Este tejido se denomina penumbra isquémica.
  • Venografía por tomografía computarizada. Se usa un medio de contraste para mostrar la red de venas que drenan la sangre del cerebro. La venografía por tomografía computarizada se puede usar para buscar coágulos de sangre en las venas grandes o los senos del cerebro, una afección llamada trombosis de los senos venosos cerebrales.

Tomografías computarizadas sin contraste

Las tomografías computarizadas sin un medio de contraste son el tipo más rápido de obtención de imágenes por tomografía computarizada. Por lo general, se usan para evaluar situaciones de emergencia, como traumatismos craneales, sangrado, accidente cerebrovascular o acumulación de líquido en el cerebro. Según los hallazgos, se puede usar una tomografía computarizada con contraste para una evaluación más completa.

Otras técnicas especializadas de tomografía computarizada

  • Tomografía computarizada de doble energía. En este tipo de tomografía computarizada, se usan dos niveles de energía diferentes. Proporciona imágenes más claras y detalladas del cerebro. La tomografía computarizada de doble energía puede ayudar a mostrar la diferencia entre la sangre, el calcio y el medio de contraste. Esto puede ayudar a los equipos de atención médica a determinar lo que sucede en el cerebro y si se trata de una emergencia. La tomografía computarizada de doble energía puede ser útil para detectar sangrado y observar los tumores con mayor claridad.
  • Combinación de PET y tomografía computarizada. A veces, las tomografías computarizadas se combinan con la PET. Esta prueba se realiza cuando una imagen estructural por sí sola no permite encontrar la causa de síntomas, como la pérdida de memoria o las convulsiones. Las PET y tomografías computarizadas también pueden ayudar a mostrar la diferencia entre los tipos de demencia y evaluar los tumores cerebrales.

    Durante una PET y tomografía computarizada, se inyecta en las venas una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva denominada trazador. Las células que usan mucha energía absorben la sustancia y se "iluminan" en la exploración. Esto puede indicar afecciones como cáncer, infección o enfermedad cerebral. Las exploraciones se realizan en una máquina que realiza tomografías computarizadas y PET por separado. Una computadora fusiona las exploraciones en una imagen tridimensional que muestra tanto la estructura como la actividad cerebral.

Por qué se hace

Una tomografía computarizada cerebral se puede usar para detectar lo siguiente:

  • Tumores.
  • Problemas óseos relacionados con los senos paranasales.
  • Fracturas de cráneo.
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Problemas estructurales del cerebro.
  • Causas de síntomas repentinos como dolores de cabeza intensos, pérdida del conocimiento, convulsiones y debilidad.
  • Hidrocefalia, que es la acumulación de líquido en el cerebro.
  • Lesiones cerebrales por traumatismo. Entre ellos se incluyen los moretones, también denominados contusiones. También se incluyen las acumulaciones de sangre, también denominados hematomas. Y se incluyen los sangrados, también denominados hemorragias.

Las tomografías computarizadas cerebrales pueden ayudar a los profesionales de atención médica durante procedimientos como las biopsias, en las que se extrae una pequeña muestra de tejido cerebral para su análisis. Las tomografías computarizadas cerebrales también se utilizan para guiar la cirugía cerebral, ya que muestran la ubicación exacta de un tumor o de un área de interés. Además, las tomografías computarizadas pueden usarse para planificar y guiar la radioterapia. Esto garantiza que el tratamiento se centre en el lugar adecuado. En las personas que reciben tratamiento contra el cáncer cerebral, las tomografías computarizadas repetidas pueden mostrar si el tumor se está encogiendo, está creciendo o permanece igual. En algunos casos, como el accidente cerebrovascular, es posible que sea necesario realizar exploraciones en más áreas del cuerpo, incluido el cuello.

Existe cierta superposición en lo que evalúan las tomografías computarizadas y las resonancias magnéticas. Las resonancias magnéticas pueden producir imágenes más detalladas para ciertas afecciones, pero las tomografías computarizadas son más rápidas.

En comparación con las resonancias magnéticas, las tomografías computarizadas cumplen con los siguientes aspectos:

  • Son más económicas.
  • Tienen mayor disponibilidad.
  • Son más seguras para las personas que tienen marcapasos o dispositivos metálicos implantados.
  • Pueden ser más cómodas para quienes se sienten nerviosos o incómodos en espacios reducidos.

Riesgos

Durante la tomografía computarizada, hay una breve exposición a radiación ionizante, que es un tipo de energía. La cantidad de radiación es mayor que la de una radiografía convencional. Esto se debe a que la tomografía computarizada recopila información más detallada. Una tomografía computarizada cerebral tiene aproximadamente la misma cantidad de radiación a la que estás expuesto durante varios meses en tu entorno.

No se ha demostrado que las bajas dosis de radiación de las tomografías computarizadas causen daño a largo plazo. Sin embargo, cuando se repiten las exploraciones, puede aumentar un poco el riesgo de padecer cáncer en algún momento. Esto puede afectar a los niños más que a los adultos.

Los profesionales de atención médica usan la dosis mínima de radiación para obtener la información médica necesaria. Además, las máquinas y las técnicas más nuevas y rápidas usan menos radiación que las tomografías computarizadas antiguas. Habla con tu profesional de atención médica sobre los beneficios y los riesgos de una tomografía computarizada.

Daños durante el embarazo

Es poco probable que la radiación de una tomografía computarizada cerebral dañe al feto, que es el bebé en desarrollo. Sin embargo, tu profesional de atención médica puede recomendar otro tipo de examen para no exponer al feto a la radiación. Los exámenes que no requieren radiación incluyen la ecografía y la resonancia magnética.

Reacciones al medio de contraste

Aunque no es común, pueden producirse problemas médicos o reacciones alérgicas con el medio de contraste. La mayoría de las reacciones son leves, como un sarpullido. Sin embargo, en casos excepcionales, una reacción alérgica puede ser grave o poner en riesgo la vida. Si tienes una afección renal, es posible que el medio de contraste no sea una opción en tu caso, ya que tu cuerpo podría no contar con un filtro adecuado para eliminarlo. Informa a tu profesional de atención médica si alguna vez has tenido una reacción al medio de contraste o si tienes problemas renales.

Cómo prepararte

Según la parte del cuerpo que se vaya a explorar, es posible que te pidan lo siguiente:

  • Que te quites parte o toda la ropa y te pongas una bata hospitalaria.
  • Que te quites los objetos metálicos que puedan afectar los resultados de las imágenes. Entre ellos se incluyen cinturones, joyas, dentaduras postizas y anteojos.
  • Que no comas ni bebas durante algunas horas antes de la exploración Esto ayuda a evitar posibles complicaciones, como las náuseas.

Antes de la exploración, es posible que te pregunten si tienes alguna alergia o si has tenido alguna reacción al medio de contraste anteriormente. También es posible que te pregunten sobre tus afecciones renales. Infórmale a tu profesional de atención médica si estás embarazada, en período de lactancia o si estás tomando algún medicamento. En algunos casos, es posible que te pidan que suspendas la administración de ciertos medicamentos antes de la exploración. Si sientes ansiedad o preocupación por estar en un espacio reducido, infórmale a un miembro del equipo de atención médica. Es posible que te administren medicamentos llamados sedantes que te ayudarán a relajarte.

Qué esperar

La tomografía computarizada puede llevarse a cabo en un hospital o en un centro de atención ambulatoria. Las tomografías computarizadas no son dolorosas y, con máquinas nuevas, solo duran unos minutos. Sin embargo, la duración puede variar.

Antes del procedimiento

Un miembro del equipo de atención médica te explicará el proceso y responderá cualquier pregunta que puedas tener. Si te administran un medio de contraste, te colocarán una vía intravenosa. Se trata de una pequeña aguja que se introduce en una vena del brazo para administrar el medio de contraste durante la exploración.

Te llevarán a una sala especial de tomografía computarizada en la que está el escáner. El escáner tiene el aspecto de una gran rosquilla (dona) o anillo con una camilla que se mueve en su interior. Es posible que la sala esté poco iluminada y que haga frío. Un profesional de atención médica denominado técnico de tomografía computarizada te explicará el proceso y te ayudará a subirte a la camilla y a colocar la cabeza. El técnico puede usar almohadillas de espuma o correas para evitar que te muevas, si es necesario.

Si se usa un medio de contraste, se puede inyectar por vía intravenosa mientras estás en la camilla. Es posible que sientas una sensación de calor, un breve sofoco o un sabor metálico cuando el contraste ingrese a tu cuerpo. Estas sensaciones son comunes y suelen desaparecer rápidamente.

Durante el procedimiento

La camilla se mueve a través del orificio situado en el centro del escáner de tomografía computarizada. Es posible que veas líneas de luz en tu cuerpo. Estas líneas ayudan a garantizar que estés en la posición correcta sobre la camilla. El técnico de tomografía computarizada se sentará en otra sala, desde la cual podrá verte y oírte. Ambos pueden hablar a través de un altavoz.

En el caso de los niños que se someten a una tomografía computarizada cerebral, es posible que el padre, la madre o el tutor legal puedan permanecer en la sala si esa persona lleva un delantal de plomo para reducir la exposición a la radiación.

A medida que la camilla se desliza hacia el interior del escáner, el cilindro de rayos X rota alrededor de la cabeza. Cada vez que rota, crea imágenes de finos cortes de la cabeza. Es posible que escuches zumbidos y ruidos mientras el escáner está en funcionamiento. Para ayudar a que permanezcas inmóvil durante la exploración, el técnico podría pedirte que contengas la respiración en determinados momentos. Esto se debe a que el movimiento puede hacer que las imágenes queden borrosas.

Las tomografías computarizadas no son dolorosas. Sin embargo, algunas personas pueden sentir una breve molestia derivada de permanecer inmóviles, de la introducción de una vía intravenosa o de mantener una posición incómoda durante varios minutos. Esto puede ocurrir especialmente en personas con dolor de espalda o cuello. Si no puedes permanecer acostado ni inmóvil debido al dolor o la ansiedad, infórmaselo al técnico. A menudo, se pueden hacer ajustes para ayudarte a completar la exploración cómodamente.

La exploración en sí suele durar solo unos pocos minutos. La cita completa puede durar más tiempo, según si se usa un medio de contraste o la rapidez con la que la máquina procesa las imágenes.

Una vez obtenidas las imágenes, se envían a una computadora para su revisión a fin de garantizar que se vean con claridad. En situaciones de urgencia, los resultados pueden enviarse a tu profesional de atención médica en pocos minutos.

Después del procedimiento

Después del examen, puedes retomar tu rutina habitual.

Si te administraron un medio de contraste, te retirarán la vía intravenosa y te cubrirán el lugar con un pequeño vendaje. Es posible que debas esperar un poco antes de irte para garantizar que te sientas bien después del examen. Pueden indicarte que tomes mucho líquido para ayudar a que los riñones eliminen el medio de contraste del organismo.

Resultados

Las imágenes por tomografía computarizada se almacenan como archivos electrónicos de datos. Por lo general, se revisan en la pantalla de una computadora. Un radiólogo, que es un médico especialista en obtención de imágenes, analiza las imágenes y elabora un informe. El informe se mantiene en tu expediente médico y se envía al profesional de atención médica que solicitó la prueba. En situaciones de urgencia, los resultados pueden estar listos en minutos. El profesional de atención médica hablará contigo sobre los resultados.

El color o el sombreado que aparece en una tomografía computarizada le indica al radiólogo qué es lo que ocurre. Por ejemplo, un nuevo sangrado en el cerebro aparecerá en la tomografía como una zona blanca brillante.

Es importante tener en cuenta que en las tomografías computarizadas puede que no se detecte todo, especialmente si los cambios en el cerebro son sutiles o difíciles de captar, como en las primeras etapas de un accidente cerebrovascular.

Algunas personas necesitarán someterse a un examen de seguimiento. Tu profesional de atención médica te informará sobre los motivos. En algunos casos, es posible que en la tomografía computarizada se haya encontrado un posible problema y se necesiten más imágenes.