Cáncer de amígdalas Síntomas y causas
Descripción general
El cáncer de amígdalas es un crecimiento de células que se inicia en una amígdala. Las amígdalas son dos almohadillas de forma ovalada situadas en la parte posterior de la boca. Ayudan al sistema inmunitario a combatir los gérmenes.
El cáncer de amígdalas puede causar dificultad para tragar. Puede dar la sensación de tener algo atascado en la garganta. Muchas veces el cáncer de amígdalas se diagnostica tarde en el transcurso de la enfermedad. A menudo, el cáncer ya se extendió a zonas cercanas, como los ganglios linfáticos del cuello.
El cáncer de amígdalas se considera un tipo de cáncer de garganta. El cáncer de amígdalas se produce en la parte de la garganta que está detrás de la boca, llamada orofaringe. El cáncer que se origina en esta parte de la garganta se denomina a veces cáncer orofaríngeo.
Los tratamientos para el cáncer de amígdalas incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia.

Amígdalas
Las amígdalas son dos almohadillas de forma ovalada situadas en la parte posterior de la boca. Las amígdalas son parte del sistema inmunitario del cuerpo, encargado de combatir los gérmenes.
Síntomas
Los signos y síntomas del cáncer de amígdalas incluyen los siguientes:
- Dificultad para tragar.
- Una sensación de que queda algo en la garganta.
- Hinchazón y dolor en el cuello.
- Dolor de oído.
- Rigidez de la mandíbula.
Cuándo consultar a un médico
Programe una cita con un médico, un dentista u otro profesional de atención médica si tiene algún síntoma que le preocupa.
Causas
El cáncer de amígdalas aparece cuando se producen cambios en el ADN de las células de las amígdalas. El ADN de una célula contiene las instrucciones que le indican lo que debe hacer. En las células sanas, el ADN da instrucciones para que crezcan y se multipliquen a una velocidad específica. Las instrucciones indican a las células que deben morir en un momento determinado. En las células cancerosas, los cambios brindan instrucciones diferentes. Los cambios indican a las células cancerosas que produzcan más células rápidamente. Las células cancerosas pueden seguir viviendo más de lo que vivirían las células sanas. Esto causa un exceso de células.
Las células cancerosas pueden formar una masa llamada tumor. El tumor puede crecer e invadir y destruir el tejido corporal sano. Con el tiempo, las células cancerosas pueden desprenderse y diseminarse a otras partes del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina, se denomina cáncer metastásico.
La causa de los cambios en el ADN que llevan al cáncer de amígdalas no siempre es evidente. En muchos casos de cáncer de las amígdalas, se cree que está involucrado el virus del papiloma humano. El virus del papiloma humano, que también se conoce como VPH, es un virus frecuente que se transmite por contacto sexual. En la mayoría de las personas, el VPH no causa problemas. En cambio, en otras, ocasiona cambios en las células que podrían eventualmente derivar en un cáncer. El cáncer de amígdalas a causa del virus del papiloma humano suele aparecer en la juventud y es más probable que responda bien a los tratamientos disponibles.

VPH y cáncer de garganta
El virus del papiloma humano, también llamado VPH, es una infección común que se transmite por contacto sexual. Aumenta el riesgo de tener ciertos tipos de cáncer de garganta. El VPH se ha asociado a cáncer que afecta el paladar blando, las amígdalas, la parte posterior de la lengua, y los laterales y la pared posterior de la garganta.
Factores de riesgo
Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de amígdalas son los siguientes:
Consumir tabaco.
Todas las formas de consumo de tabaco aumentan el riesgo de padecer cáncer de amígdalas. Esto incluye los cigarrillos, puros, pipas, tabaco de mascar y rapé.
Consumir bebidas alcohólicas.
El consumo frecuente y excesivo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir cáncer de amígdalas. El consumo conjunto de alcohol y tabaco aumenta aún más el riesgo.
Estar expuesto al virus del papiloma humano.
El virus del papiloma humano, que también se conoce como VPH, es un virus frecuente que se transmite por contacto sexual. Para la mayoría de la gente, no causa problemas y desaparece por sí solo. En otras personas, causa cambios en las células que pueden derivar en muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de amígdalas.
Prevención
Algunas cosas que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer de amígdalas incluyen hacer elecciones saludables y tener controles regulares. Para reducir riesgo de tener cáncer de amígdalas, haga lo siguiente:
No consuma tabaco.
Si no consume tabaco, no empiece a hacerlo. Si actualmente consume tabaco de cualquier tipo, consulte a un profesional de atención médica sobre estrategias para dejar de fumar.
Limite el consumo de alcohol si elige beber.
Si elige beber alcohol, hágalo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día en el caso de las mujeres y hasta dos bebidas al día en el caso de los hombres.
Pida que le hagan exámenes médicos y dentales con regularidad.
Durante las citas, el dentista, el médico u otro profesional de atención médica le revisará la boca para detectar signos de cáncer y cambios precancerosos.
Considere la posibilidad de que le apliquen la vacuna contra el virus del papiloma humano.
Una vacuna puede ayudar a prevenir la infección por el virus del papiloma humano, también llamado VPH. El VPH aumenta el riesgo para cáncer de amígdalas y otros tipos de cáncer. Recibir una vacuna para prevenir la infección por el virus del papiloma humano puede reducir su riesgo de tener un cáncer relacionado con este tipo de virus. Consulte con el profesional de atención médica si la vacuna contra el virus del papiloma humano es adecuada para usted.
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