El trastorno de la personalidad esquizoide es una afección en la que la persona muestra muy poco o ningún interés y capacidad para relacionarse con otras personas. Es muy difícil para la persona expresar un rango amplio de emociones.
Si sufre un trastorno de la personalidad esquizoide, es posible que se considere reservado o con cierto rechazo hacia los demás. Puede que no le interese o no sea capaz de hacer amigos o iniciar relaciones románticas. Como no muestra emociones, puede parecer que no le importan los demás o lo que ocurre a su alrededor.
El trastorno de la personalidad esquizoide es menos común que otros trastornos de la personalidad, pero mucho más común que la esquizofrenia. Se desconoce la causa. Algunos síntomas del trastorno de la personalidad esquizoide son similares a los de los trastornos del espectro autista, otros trastornos de la personalidad (especialmente el trastorno de la personalidad por evitación) y los primeros síntomas de la esquizofrenia.
La terapia de conversación, también llamada psicoterapia, puede ayudar a aquellas personas que son conscientes de que necesitan mejorar sus relaciones con los demás. Sin embargo, es común sentirse inseguro ante el cambio. Principalmente, se utilizan medicamentos para tratar las afecciones de salud mental que acompañan al trastorno de la personalidad esquizoide, no el trastorno en sí.
Si sufre trastorno de la personalidad esquizoide, es probable que presente las siguientes características:
La gente lo considere raro o peculiar.
El trastorno de la personalidad esquizoide suele comenzar cuando la persona es un adulto joven. Sin embargo, algunos síntomas pueden manifestarse durante la infancia. Estos síntomas pueden afectar el rendimiento escolar, el trabajo, las relaciones sociales y otros ámbitos de la vida. No obstante, es posible que a la persona afectada le vaya bien si puede hacer su trabajo prácticamente en soledad.
Aunque los nombres pueden sonar parecidos, el trastorno de la personalidad esquizoide, el trastorno de la personalidad esquizotípico y los trastornos del espectro de la esquizofrenia son distintos tipos de afecciones de salud mental. No obstante, pueden tener síntomas similares, por ejemplo, no poder tener relaciones sociales ni mostrar una amplia gama de emociones.
A diferencia del trastorno esquizotípico de la personalidad y la esquizofrenia, a las personas con trastorno de la personalidad esquizoide les ocurre lo siguiente:
Las personas con trastorno de la personalidad esquizoide normalmente solo buscan tratamiento para los problemas asociados, como la depresión.
Si alguien cercano a usted le ha recomendado que busque ayuda para los síntomas comunes del trastorno de la personalidad esquizoide, pida cita con un médico u otro profesional de atención médica, o con un profesional de la salud mental. Si sospecha que un ser querido puede padecer un trastorno de la personalidad esquizoide, sugiera amablemente que busque ayuda. Puede ofrecerse a acompañarle a la primera cita.
La personalidad es la combinación de pensamientos, emociones y conductas que lo hacen único. Es la forma de ver, entender y relacionarse con el mundo exterior. También es cómo se ve a usted mismo. La personalidad se forma durante la infancia. Se forma a través de una combinación de su entorno, y los genes heredados del padre y la madre.
Los niños suelen aprender con el paso del tiempo a entender correctamente las señales sociales y a actuar. Se desconocen las causas del trastorno de la personalidad esquizoide, pero una mezcla del entorno y de los genes que ha heredado puede influir en su desarrollo.
Los factores que aumentan el riesgo de padecer trastorno de la personalidad esquizoide son los siguientes:
Las personas con trastorno de la personalidad esquizoide tienen más riesgo de presentar lo siguiente: