Diagnóstico
No existe una sola prueba que confirme el diagnóstico de esclerosis lateral primaria. Esta afección puede causar síntomas similares a los de otras enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple y la esclerosis lateral amiotrófica. Por esa razón, es posible que se necesiten varias pruebas para descartar otras enfermedades.
Un profesional de atención médica revisará detenidamente tus antecedentes médicos y familiares y te hará un examen neurológico. Luego, puede hacerte una o más de las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre. Los análisis de sangre se realizan para verificar si hay infecciones u otras posibles causas de debilidad muscular.
- Resonancia magnética. Las resonancias magnéticas u otros estudios por imágenes del cerebro o de la columna vertebral pueden revelar signos de degeneración de las células nerviosas. Una resonancia magnética también puede mostrar otras causas de los síntomas, como cambios estructurales, esclerosis múltiple o tumores de la médula espinal.
-
Electromiografía. La prueba evalúa la actividad eléctrica de los músculos cuando se contraen y cuando están en reposo. También mide la activación de las neuronas motoras inferiores. Esto puede ayudar a diferenciar entre esclerosis lateral primaria, que es una enfermedad de las neuronas motoras superiores, y esclerosis lateral amiotrófica, que afecta las neuronas motoras superiores e inferiores.
Durante una electromiografía, el profesional de atención médica inserta un electrodo de aguja a través de la piel en diferentes músculos.
- Estudio de conducción nerviosa. Este examen puede determinar si tus nervios están dañados. Una cantidad baja de corriente eléctrica mide la capacidad de los nervios para enviar impulsos a los músculos en distintas partes del cuerpo.
- Punción lumbar, que también se conoce como punción raquídea. Una punción lumbar puede ayudar a descartar la esclerosis múltiple, infecciones y otras afecciones. Se introduce una aguja delgada y hueca en el canal raquídeo para extraer pequeñas muestras de líquido cefalorraquídeo. Este es el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Luego, las muestras se estudian en un laboratorio.
A veces, lleva entre 3 y 4 años en diagnosticarse. Esto se debe a que la esclerosis lateral amiotrófica temprana puede parecerse a la esclerosis lateral primaria hasta que aparecen otros síntomas unos años más tarde. Es posible que debas volver para repetir las electromiografías durante esos 3 o 4 años.
Se pueden hacer pruebas genéticas cuando se sospecha que el paciente tiene esclerosis lateral primaria juvenil. También se puede recomendar el asesoramiento genético.
Tratamiento
No existen tratamientos para prevenir, detener o revertir la esclerosis lateral primaria. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y conservar la función.
Medicamento
Puede que debas tomar medicamentos para aliviar los siguientes síntomas:
Terapia ocupacional y fisioterapia
Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ayudar a mantener la fuerza muscular, la flexibilidad y la amplitud de movimiento. Los ejercicios también pueden ayudar a mantener la movilidad de las articulaciones.
Terapia del habla y del lenguaje
La terapia del habla podría ser útil para la comunicación y la deglución si los músculos del rostro se ven afectados por la esclerosis lateral primaria.
Apoyo nutricional
Si tienes problemas para masticar y tragar, un dietista puede ofrecerte consejos de alimentación, suplementos nutricionales o métodos especiales de alimentación. Esto puede ayudar a mantener el peso corporal cuando los síntomas dificultan la alimentación.
Dispositivos de asistencia
A medida que los síntomas de la esclerosis lateral primaria empeoran, es posible que necesites dispositivos de asistencia. Los fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales pueden evaluarte regularmente para determinar si necesitas un dispositivo ortopédico, un bastón, un andador o una silla de ruedas. Los dispositivos con tecnología de asistencia también pueden ayudar con la comunicación.
Estudios clínicos
Explora los estudios de Mayo Clinic que ensayan nuevos tratamientos, intervenciones y pruebas para prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
Si tienes esclerosis lateral primaria, es común que tengas muchas emociones diferentes. Para afrontar la enfermedad y sus efectos, ten en cuenta estos consejos:
- Busca apoyo emocional. La familia y los amigos pueden ser excelentes fuentes de consuelo y apoyo. Si te unes a un grupo de apoyo, podrías aprender la manera en que otras personas afrontan la enfermedad. Debido a que la esclerosis lateral primaria no es común, podría ser difícil encontrar un grupo local de apoyo. Sin embargo, hay grupos de diálogo disponibles en Internet. Es posible que tu equipo de atención médica te dé sugerencias.
- Recibe ayuda de un profesional de la salud mental si lo necesitas. A veces, vivir con una enfermedad crónica puede ser abrumador. Busca asesoramiento de un profesional de la salud mental para tener otro punto de vista, o bien si tienes depresión y necesitas consejos sobre el tratamiento.
- Conoce y usa los recursos disponibles para ti. Si la esclerosis lateral primaria limita tus actividades, pregunta a un profesional de atención médica sobre dispositivos diseñados para ayudarte a mantener tu independencia. Los servicios sociales también ayudan a personas que tienen discapacidades de todo tipo. Intenta informarte tanto como sea posible sobre los recursos disponibles para ti. A veces, contar con la ayuda de tu comunidad puede fortalecer los lazos de maneras nuevas.
Jan. 03, 2026