Tumores en la glándula parótida
    Diagnóstico y tratamiento

    05 de septiembre de 2026

    Diagnóstico

    Las pruebas y los procedimientos usados para diagnosticar un tumor en la glándula parótida pueden incluir los siguientes:

    • Examen físico. El profesional de atención médica palpa la mandíbula, el cuello y la garganta en busca de bultos o hinchazón.
    • Obtención de una muestra de tejido para análisis. Una biopsia es un procedimiento donde se obtiene una muestra de tejido para analizarla. Normalmente se utiliza una aguja para recoger líquido o tejido de la glándula parótida. La aguja puede introducirse a través de la piel de la cara hasta la glándula parótida.

      En el laboratorio, los análisis pueden mostrar qué tipos de células están implicadas e indicar si son cancerosas. Esta información ayuda al equipo de atención médica a comprender el pronóstico y qué tratamientos son mejores para usted.

      Los resultados de una biopsia con aguja no siempre son correctos y, a veces, pueden indicar que un tumor no es canceroso cuando sí lo es. Por este motivo, algunos profesionales de atención médica no hacen una biopsia antes de la cirugía. En su lugar, es posible que tomen una muestra de tejido durante la cirugía y, luego, la envíen al laboratorio para su análisis.

    • Estudios por imágenes. Los estudios por imágenes ayudan al equipo de atención médica a saber de qué tamaño es el tumor y dónde se encuentra. Si el tumor en la glándula parótida es canceroso, los estudios por imágenes permiten detectar signos de que el cáncer se diseminó. Las pruebas pueden incluir ecografías, resonancias magnéticas y tomografías computarizadas.

    Tratamiento

    El tratamiento de los tumores de la parótida suele incluir una cirugía para extirpar el tumor. Si el tumor es canceroso, es posible que necesite más tratamientos. Estos tratamientos podrían incluir radioterapia y quimioterapia.

    Cirugía

    Las operaciones para extirpar los tumores de parótida son las siguientes:

    • Extirpación de parte de la glándula parótida. En la mayoría de los tumores de parótida, los cirujanos pueden cortar el tumor y parte del tejido sano de la glándula parótida que lo rodea. La parte que queda de la glándula parótida continúa funcionando como antes.
    • Extirpación de toda la glándula parótida. La cirugía en la que se extirpa toda la glándula parótida se llama parotidectomía. Puede ser necesaria para tumores más grandes, tumores cancerosos y para los que afectan las partes más profundas de la glándula parótida.
    • Extirpación de más tejido para eliminar el cáncer por completo. Si el cáncer de la glándula parótida ha crecido hasta llegar a los huesos y músculos cercanos, parte de estos puede extirparse junto con la glándula parótida. Los cirujanos tratan de extirpar todo el cáncer y una pequeña cantidad del tejido sano que lo rodea. Luego trabajan para reparar la zona, de manera que pueda seguir masticando, tragando, hablando, respirando y moviendo la cara. Esto puede consistir en el trasplante de piel, tejido, hueso o nervios de otras partes del cuerpo para hacer reparaciones. Este tipo de cirugía no es necesario para tumores de la parótida que no son cancerosos.

    Para acceder a la glándula parótida, los cirujanos hacen un corte en la piel cerca del oído. A menudo el corte se oculta en una arruga de la piel o detrás de la oreja.

    A veces, se le hacen pruebas a una muestra de tejido tumoral durante la cirugía para ver si es cáncer. Un médico patólogo, que trabaja con los tejidos del cuerpo y con la sangre para diagnosticar enfermedades, analiza la muestra de inmediato. El patólogo le hace saber al cirujano si el tumor es canceroso. Esta información ayuda al cirujano a decidir cuánta glándula parótida extirpar. El patólogo también puede hacer pruebas de los ganglios linfáticos y otros tejidos cercanos para buscar signos de cáncer.

    La glándula parótida rodea el nervio que le da movilidad a los músculos de la cara. Este nervio se llama nervio facial. Los cirujanos tienen mucho cuidado para evitar dañarlo. Pueden usar dispositivos eléctricos para revisar el nervio y garantizar que funcione según lo esperado después de la cirugía.

    A veces, el nervio facial se estira durante la cirugía. Esto puede causar pérdida de movimiento en los músculos de la cara. La movilidad de los músculos se recupera con el tiempo. En raras ocasiones, se debe cortar el nervio facial para extirpar todo el tumor. Los cirujanos pueden repararlo usando nervios de otras áreas del cuerpo o nervios artificiales.

    Las cirugías para extirpar tumores de la parótida pueden ser complejas. Se requieren cirujanos y especialistas bien capacitados para lograr el mejor resultado. Si necesita cirugía para tratar un tumor de la parótida, visite al cirujano antes de la operación para hacerle preguntas. Informarse más sobre el procedimiento puede ayudar a que se sienta más cómodo con el plan de tratamiento. Puede considerar preguntar lo siguiente:

    • ¿Qué parte de la piel cortará para alcanzar la glándula parótida? ¿Me quedará una cicatriz?
    • ¿Cuánta glándula parótida piensa extirpar?
    • ¿Qué probabilidades hay de que se dañe el nervio facial? ¿Cómo lo resolverá?
    • ¿Cómo tendrá la certeza de que ha extirpado todo el tumor?
    • ¿Me extirpará los ganglios linfáticos?
    • ¿Necesitaré una cirugía reparadora? ¿En qué consistirá?
    • ¿Qué debo esperar durante la recuperación? ¿En cuánto tiempo cicatrizará la herida?

    Radioterapia

    En la radioterapia se usan haces potentes de energía para destruir las células cancerosas. La energía puede provenir de fuentes como los rayos X y los protones.

    La radioterapia se usa para tratar los tipos de cáncer de la glándula parótida. La radioterapia puede recomendarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que quede. Si el procedimiento quirúrgico no es posible, la radioterapia puede ser el primer tratamiento para los tipos de cáncer de la glándula parótida.

    Quimioterapia

    En la quimioterapia se usan medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas. A veces se usa para tratar los tipos de cáncer de la glándula parótida. Esto puede ser necesario si hay riesgo de que el cáncer se disemine o si la cirugía no es una opción. En estas situaciones, la quimioterapia se puede hacer al mismo tiempo que la radioterapia.

    A veces la quimioterapia se usa sola para el cáncer avanzado, como el que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. La quimioterapia puede ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas causados por el cáncer.

    Terapia dirigida

    La terapia dirigida usa medicamentos que atacan sustancias químicas específicas dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los tratamientos dirigidos pueden destruir las células cancerosas.

    La terapia dirigida podría ser una opción para tratar los tipos de cáncer de la glándula parótida cuando otros tratamientos no han dado resultado.

    Preparación para la cita médica

    Programe una cita con un médico o con otro profesional de atención médica si tiene algún síntoma que le preocupa.

    Si el profesional de atención médica cree que podría tener un tumor de la glándula parótida, es posible que le remita a un otorrinolaringólogo, que es un médico especialista en oído, nariz y garganta. Si le diagnostican cáncer, también es posible que le remitan a un oncólogo, que es un médico que se especializa en tratar esta enfermedad.

    Como las citas médicas pueden ser breves, se recomienda ir preparado. A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse.

    Lo que puede hacer

    • Tenga en cuenta todo lo que necesita hacer antes de la cita. Cuando programe la cita médica, asegúrese de preguntar si hay algo que deba hacer con anticipación, como restringir su dieta.
    • Anote los síntomas que tiene, entre ellos, los que no parezcan tener relación con el motivo de la cita médica.
    • Anote su información personal importante, como algo que le genere mucho estrés o cambios recientes en su vida.
    • Prepare una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que reciba, junto con las dosis.
    • Pida a un familiar o a un amigo que le acompañe. En ocasiones, puede ser muy difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita médica. La persona que le acompañe puede recordar detalles que usted haya olvidado o pasado por alto.
    • Anote preguntas para hacer al equipo de atención médica.

    La cita con el equipo de atención médica es limitada, por lo que preparar una lista de preguntas puede ayudarle a aprovechar al máximo el tiempo que pasen juntos. Organice sus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Estas son algunas preguntas básicas sobre los tumores de las glándulas parótidas:

    • ¿Tengo un tumor en la glándula parótida?
    • ¿Es canceroso el tumor que tengo en la glándula parótida?
    • ¿En qué etapa está el tumor que tengo en la glándula parótida?
    • ¿Se diseminó el tumor de la glándula parótida a otras partes del cuerpo?
    • ¿Necesitaré más pruebas?
    • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
    • ¿Cuánto aumenta cada tratamiento las probabilidades de curarme o prolongarme la vida?
    • ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de cada tratamiento?
    • ¿De qué forma cada tratamiento afectará mi vida diaria?
    • ¿Hay alguna opción de tratamiento que considere más adecuada?
    • ¿Qué le recomendaría a un amigo o a un familiar en mi situación?
    • ¿Debería consultar con un especialista?
    • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
    • ¿Qué determina si debo programar una cita de seguimiento?

    No dude en hacer otras preguntas.

    Lo que puede esperar del médico

    Prepárese para responder preguntas como las siguientes:

    • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
    • ¿Fueron los síntomas continuos u ocasionales?
    • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
    • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
    • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
    1. Salivary gland cancer treatment (adult) (PDQ) — Patient version. National Cancer Institute. https://www.cancer.gov/types/head-and-neck/patient/adult/salivary-gland-treatment-pdq. Accessed Dec. 2, 2022.
    2. Flint PW, et al., eds. Cummings Otolaryngology: Head & Neck Surgery. 7th ed. Elsevier; 2021. https://www.clinicalkey.com. Accessed Dec. 2, 2022.
    3. Olsen KD, et al. Frozen section pathology for decision making in parotid surgery. JAMA Otolaryngology-Head & Neck Surgery. 2013; doi:10.1001/jamaoto.2013.5217.
    4. Talati V, et al. Patient safety and quality improvements in parotid surgery. World Journal of Otorhinolaryngology — Head and Neck Surgery. 2022; doi:10.1002/wjo.2.50.
    5. Head and neck cancers. National Comprehensive Cancer Network. https://www.nccn.org/guidelines/guidelines-detail?category=1&id=1437. Accessed Dec. 2, 2022.
    6. Medical review (expert opinion). Mayo Clinic. Dec. 12, 2022.
    7. Laurie SA. Salivary gland tumors: Epidemiology, diagnosis, evaluation, and staging. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Dec. 2, 2024.

    CON-20380680

    Tu donación es muy poderosa... ¿quieres hacerla hoy mismo?

    ¿Te gustaría hacer una donación deducible de impuestos y ser parte de una investigación de vanguardia y de una atención médica que transforma la medicina?