Si tiene diabetes, controlar los niveles de glucosa sanguínea puede ser una parte fundamental de su bienestar. Esto ayuda a muchas personas con diabetes a controlar la afección y evitar problemas de salud.
Hay varias maneras de controlar la glucosa sanguínea. Puede usar un dispositivo que mide los niveles de glucosa durante el día y la noche que tiene un pequeño sensor. Se llama glucómetro continuo. También puede medirlos usted mismo cuando sea necesario con un dispositivo electrónico portátil en el que se usa una pequeña gota de sangre. Este dispositivo se llama glucómetro.
La revisión de la glucosa sanguínea brinda información útil para controlar la diabetes. Puede ayudarlo con lo siguiente:
El profesional de atención médica puede indicarle con qué frecuencia debe revisar sus niveles de glucosa sanguínea. Por lo general, la respuesta depende del tipo de diabetes que tenga y su plan de tratamiento.
Es posible que el profesional de atención médica le sugiera un glucómetro continuo o medir el nivel de glucosa en la sangre de 4 a 10 veces al día si tiene diabetes tipo 1. Podría ser necesario que le haga mediciones:
Si se administra insulina para controlar la diabetes tipo 2, es posible que el profesional de atención médica le recomiende un glucómetro continuo. O posiblemente necesite medir la glucosa en la sangre varias veces al día. La cantidad exacta de veces depende del tipo y la cantidad de insulina que usa. Por lo general, se recomienda hacer mediciones antes de las comidas y antes de acostarse si se administra más de una dosis de insulina al día. Es posible que solo deba hacer mediciones antes del desayuno y, a veces, antes de la cena o a la hora de acostarse si utiliza una insulina de acción intermedia o de larga duración.
Por lo general, podría hacer mediciones con más frecuencia si le ocurre lo siguiente:
Si controla la diabetes tipo 2 con medicamentos que no sean la insulina, es posible que no sea necesario que se mida los niveles de glucosa en la sangre todos los días. Es posible que tampoco tenga que hacer mediciones a diario si controla la afección solo con dieta y ejercicio.
Las personas con diabetes pueden usar glucómetros continuos, en especial las que tienen diabetes tipo 1. Los glucómetros continuos miden la glucosa en la sangre cada ciertos minutos. Usan un dispositivo que se coloca sobre la piel junto con un sensor que se coloca debajo de la piel. Estos sensores descartables duran de 10 días a 2 semanas antes de que sea necesario cambiarlos. Otros tipos de sensores implantados pueden durar hasta 6 meses.
Los glucómetros continuos incluyen un trasmisor, que es un dispositivo inalámbrico que se usa en el cuerpo. El trasmisor envía la información del sensor a un programa que permite ver el nivel de glucosa en la sangre. El programa se visualiza en un receptor, un teléfono inteligente o una bomba de insulina.
Algunos glucómetros continuos indican la lectura de glucosa en la sangre en todo momento. Suelen incluir una alarma que se activa si la glucosa en la sangre sube o baja demasiado rápido. Otros glucómetros continuos requieren que compruebe los niveles de glucosa en la sangre mediante una verificación del receptor que muestra los datos del sensor. Podría ser necesario que lo haga cada pocas horas. Algunas personas tienen que hacerlo con más frecuencia.
Con algunos glucómetros continuos sigue siendo necesario que se le hagan análisis de sangre por punción en el dedo. Estos análisis configuran el glucómetro continuo. Esto se conoce como calibración. Los análisis de sangre por punción en el dedo también ayudan a mantener la precisión de las lecturas del glucómetro continuo. Lea la guía del usuario de su dispositivo para informarse si necesita que se le hagan análisis de sangre por punción en el dedo y, en caso afirmativo, con qué frecuencia.
El vino puede hacer que algunas lecturas del glucómetro continuo sean menos precisas. Algunos medicamentos también pueden afectar a las lecturas, especialmente si se usan con glucómetros continuos más viejos. Los siguientes son medicamentos que pueden afectar las lecturas de glucosa en la sangre:
Las dosis estándar de acetaminofén de hasta 1000 miligramos para un adulto no afectan las lecturas de los glucómetros continuos más recientes. Los suplementos de ácido ascórbico de menos de 500 miligramos tampoco parecen afectar las lecturas de los glucómetros continuos más recientes.
Si necesita tomar medicamentos que puedan afectar la exactitud de las lecturas, revise el prospecto que acompaña al sensor. O hable con el profesional de atención médica. Es posible que le indiquen que verifique los resultados de su glucómetro continuo con un glucómetro estándar. Consulte con el profesional de atención médica sobre el uso de un glucómetro continuo si le ocurre lo siguiente:
Estas afecciones pueden afectar las lecturas de glucosa en la sangre de un glucómetro continuo.

A la izquierda, se muestra un glucómetro continuo, que es un dispositivo que mide la glucosa en la sangre cada pocos minutos mediante un sensor colocado bajo la piel. Una bomba de insulina, que puede llevar en el bolsillo, es un dispositivo que se usa de forma extracorpórea con un conducto que conecta el reservorio de insulina a un catéter inserto bajo la piel del abdomen. Las bombas de insulina están programadas para proporcionar cantidades específicas de insulina automáticamente y cuando el paciente come.
Pregúntele al equipo de atención médica cuál es el rango de glucosa sanguínea indicado para usted. El profesional de atención médica trabaja con usted para establecer los resultados objetivo del examen de glucosa sanguínea en base a factores como los siguientes:
La Asociación Americana de la Diabetes suele recomendar los siguientes niveles de glucosa sanguínea: Estos objetivos son para la mayoría de las personas saludables con diabetes que toman medicamentos:
Sin embargo, la Asociación Americana de la Diabetes señala que estos objetivos suelen variar. Dependen de la edad y la salud. Infórmele al profesional de atención médica si suele tener el nivel de glucosa sanguínea más alto o más bajo que el rango objetivo.
Algunas personas tendrán objetivos de glucosa sanguínea ligeramente más altos, como las siguientes:
El glucómetro se utiliza para medir la glucosa en la sangre. Este dispositivo indica la cantidad de glucosa en una pequeña muestra de sangre. Por lo general, la sangre se obtiene de la punta del dedo. Luego, la sangre se coloca en una tira reactiva desechable. Con determinados glucómetros continuos, es posible que siga necesitando un glucómetro para calibrar diariamente su glucómetro continuo.
El profesional de atención médica o el especialista certificado en educación y en atención médica de la diabetes pueden recomendar un glucómetro continuo apropiado para usted. Asimismo, también le ayudará a que le informes sobre el uso de su glucómetro.
Siga las instrucciones del glucómetro. En general, así es cómo funciona el proceso:
Algunos glucómetros pueden analizar la sangre que se obtuvo de otra parte del cuerpo, como el antebrazo o la palma de la mano. Sin embargo, es posible que estas lecturas no sean tan exactas como las lecturas de las puntas de los dedos, especialmente después de una comida o durante el ejercicio. En estos momentos, los niveles de glucosa en la sangre cambian con mayor frecuencia. No se recomienda usar otra parte del cuerpo que no sean las puntas de los dedos cuando ajustes un glucómetro continuo. Este proceso también se conoce como calibración.
Consulte con el profesional de atención médica con qué frecuencia debe registrar los resultados de la glucosa sanguínea. Las lecturas de muchos artefactos pueden enviarse a una computadora o un dispositivo inteligente.
Si escribe los resultados en un diario, asegúrese de registrar lo siguiente:
Lleva los registros de los resultados a las revisiones con el profesional de atención médica. Pregunte qué medidas debe tomar si sus resultados no suelen estar dentro del rango de sus metas objetivo.
Los glucómetros se deben usar y cuidar correctamente. Siga estos consejos:
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