Si tiene diabetes, puede ser aceptable comer refrigerios por la noche. Pero, al igual que con todo lo que come, debe elegir alternativas saludables.
Las colaciones nocturnas agregan calorías adicionales, lo cual puede llevar al aumento de peso. Y, si come un refrigerio después de la cena, especialmente alimentos con carbohidratos, la glucosa en la sangre puede estar elevada la mañana siguiente.
Si tiene hambre después de la cena, pruebe beber un vaso de agua primero. A veces, la sed se siente como hambre. Si sigue con hambre, coma un refrigerio bajo en carbohidratos y bajo en calorías. Elija uno alto en proteína o en fibra, como el yogur griego o las palomitas de maíz preparadas al aire.
Estas son otras opciones:
Si se administra insulina u otros medicamentos para la diabetes, podría necesitar comer un refrigerio antes de acostarse para controlar o prevenir la hipoglucemia, es decir, el nivel bajo de glucosa sanguínea, durante la noche. Si esto sucede a menudo, hable con un profesional de atención médica. Puede que deba cambiarle la dosis de los medicamentos para que ya no necesite un refrigerio por la noche.
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