Descripción general
La caspa es una afección común que ocasiona que pequeñas piezas de piel seca se desprendan del cuero cabelludo. No es contagiosa ni grave. Pero puede hacerte pasar vergüenza y ser difícil de tratar.
Puedes tratar la caspa leve lavando tu cabello con un champú suave de manera regular. Si eso no ayuda, puede que necesites usar un champú medicinal especial.
No hay cura para la caspa. Incluso con tratamiento, los síntomas pueden volver a aparecer más adelante. Con tratamiento, la mayoría de las personas logra controlar los síntomas.
La caspa es un tipo leve de dermatitis seborreica, que es una afección de la piel que afecta principalmente el cuero cabelludo.
Síntomas
Los síntomas de la caspa pueden ser los siguientes:
- Escamas de piel en el cuero cabelludo, el cabello, las cejas o los hombros.
- Picazón en el cuero cabelludo
- Cuero cabelludo con escamas y costras en los bebés. A esto también se lo llama costra láctea.
La caspa puede empeorar en situaciones de estrés o en climas fríos y secos.
Cuándo debes consultar con un médico
Por lo general, la caspa no necesita tratamiento médico. Si no mejora con el uso regular de champú anticaspa, consulta a un profesional de atención médica.
Causas
La caspa puede tener varias causas, como las siguientes:
- Piel irritada y grasosa.
- Piel seca.
- Un tipo de hongo llamado malassezia vive en el cuero cabelludo de la mayoría de los adultos y se alimenta de los aceites naturales.
- Sensibilidad a productos para el cuidado del cabello. Esto se llama dermatitis por contacto.
- Otras afecciones de la piel, como psoriasis y eccema.
Factores de riesgo
Cualquier persona puede tener caspa. Algunos factores aumentan la probabilidad de tenerla.
- Edad. La caspa generalmente comienza a principios de la edad adulta y continúa hasta la mediana edad. Sin embargo, los adultos mayores también pueden tenerla. En algunas personas, nunca desaparece.
- Sexo asignado al nacer. La caspa es más común en los hombres.
- Ciertas enfermedades. Las enfermedades que afectan el sistema nervioso, como el párkinson, aumentan el riesgo de tener caspa. Tener virus de inmunodeficiencia humana o un sistema inmunitario debilitado también puede aumentar la probabilidad de tener caspa.