Quiste de Baker Diagnóstico y tratamiento
Diagnóstico
Por lo general, un quiste de Baker puede diagnosticarse durante un examen físico. Sin embargo, en algunos casos, sus síntomas pueden parecerse a los de un coágulo de sangre, un aneurisma o un tumor. Para obtener más información, el profesional de atención médica puede pedir estudios por imágenes, como los siguientes:
- Ecografía.
- Radiografía.
- Imágenes por resonancia magnética.
Tratamiento
En ocasiones, el quiste de Baker desaparece por sí solo. Los síntomas leves a menudo pueden controlarse evitando las actividades que los desencadenan.
Sin embargo, si el quiste es grande y le causa dolor, es posible que necesite tratamiento.
Medicamentos
Un analgésico que puede comprarse sin receta, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros), el naproxeno sódico (Aleve), el acetaminofén (Tylenol, entre otros) y la aspirina, puede reducir el dolor y la inflamación.
Una inyección de medicamento esteroide, como cortisona, en la rodilla puede reducir la inflamación. Esto puede reducir el tamaño del quiste y aliviar el dolor, pero no siempre impide que el quiste reaparezca.
Terapias
Ejercicios suaves que aumentan la amplitud de movimiento y fortalecen los músculos alrededor de la rodilla pueden ayudar a mejorar el movimiento y reducir las molestias.
Cirugía u otros procedimientos
Para reducir el tamaño del quiste, el profesional de atención médica puede drenar el líquido en su interior con una aguja. Esto se conoce como aspiración con aguja. Por lo general, se guía mediante ecografía. A veces se administra una inyección de un medicamento esteroide, como la cortisona, después de la aspiración con aguja.
Si una afección en una articulación es el causante del quiste, puede hacerse una cirugía artroscópica para solucionar el problema. Este tipo de cirugía es una forma de que el equipo de atención médica vea y corrija problemas dentro de una articulación sin hacer una gran incisión. Por ejemplo, si un desgarro en el cartílago está causando que el líquido sinovial se acumule en la rodilla, el cirujano elimina o repara el cartílago desgarrado. El cirujano también puede extraer el líquido del quiste al mismo tiempo.
La cirugía para extirpar el quiste pocas veces es necesaria. Generalmente se hace si otros tratamientos no han funcionado y aún presenta dolor o dificultad para caminar o para realizar actividades cotidianas.
Self care
Si la causa del quiste es la artritis, es posible que el profesional de atención médica le recomiende tomar una o más de las siguientes medidas:
- Siga el método R.I.C.E. (por sus siglas en inglés). En inglés, las letras que componen esta sigla significan reposo (rest), hielo (ice), compresión (compression) y elevación (elevation). Deje reposar la pierna. Aplique hielo sobre la rodilla. Aplique compresión en la rodilla con una venda, una manga elástica o un dispositivo de inmovilización. Por último, eleve la pierna cuando sea posible, en especial por la noche.
- Tome analgésicos de venta libre para controlar el dolor. Los medicamentos como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros), el naproxeno sódico (Aleve), el acetaminofén (Tylenol y otros) y la aspirina pueden ser útiles para aliviar el dolor. Respete la dosis indicada en las instrucciones del envase. No tome más de la dosis recomendada.
- Reduzca la actividad física. De esta manera, ayudará a reducir la irritación en la articulación de la rodilla. Pregunte al profesional de atención médica cuánto tiempo conviene limitar la actividad y, mientras tanto, qué ejercicios puede hacer que sean menos exigentes para la rodilla.
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Preparación para la cita médica
A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse para la cita médica.
Lo que puede hacer
- Anote los síntomas que tenga, aunque no parezcan tener relación con el motivo de su cita médica.
- Anote los cambios importantes que haya tenido en su vida en el último tiempo
- Haga una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tome.
- Escriba preguntas para hacer al profesional de atención médica.
El tiempo con el profesional de atención médica puede ser limitado. Por lo tanto, tener una lista de preguntas preparada puede ayudarle a obtener la información que necesita. Si tiene un quiste de Baker, es posible que quiera hacer preguntas como las siguientes:
- ¿Por qué se formó este quiste?
- ¿Qué pruebas deben hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
- ¿El quiste de Baker es temporal o permanente?
- ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
- ¿Qué efectos secundarios puede causar el tratamiento?
- ¿Qué medidas puedo tomar por mi cuenta que puedan ayudar?
- ¿Es necesario que limite mi actividad? Si es así, ¿cuánto y durante cuánto tiempo?
- Tengo otras enfermedades. ¿Cuál es la mejor manera de controlar estas afecciones de manera conjunta?
No dude en hacer otras preguntas.
Lo que puede esperar del médico
Es probable que el profesional de atención médica le haga varias preguntas, como las siguientes:
- ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
- ¿Siente dolor o rigidez todo el tiempo o solo durante ciertas actividades?
- ¿La rodilla se hincha, se siente inestable o se traba?
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
- ¿Hay algo que mejore los síntomas?
- ¿Hay algo que empeore los síntomas?
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