Polimiositis Diagnóstico y tratamiento
Diagnóstico
Para diagnosticar la polimiositis, el profesional de atención médica realiza un examen físico y comprueba la fuerza muscular. Las siguientes pruebas pueden ayudar con el diagnóstico:
- Análisis de sangre. Un análisis de sangre puede mostrar niveles elevados de enzimas musculares, lo que puede indicar daño muscular. Además, puede detectar autoanticuerpos, que son células inmunitarias, relacionados con ciertos síntomas de la polimiositis.
- Electromiografía. Para esta prueba, un profesional de atención médica inserta un electrodo de aguja fina a través de la piel hasta el músculo. La prueba mide la actividad eléctrica de los músculos cuando se relajan o se contraen. Los cambios en el patrón de la actividad eléctrica pueden confirmar una enfermedad muscular. Realizar pruebas en diferentes músculos puede revelar cuáles se ven afectados por la afección.
- Imágenes por resonancia magnética. Mediante un campo magnético y ondas de radio generadas por una computadora, se obtienen imágenes detalladas de los músculos. Una resonancia magnética puede detectar hinchazón e irritación, lo que se conoce como inflamación, en una amplia zona del músculo afectado.
- Biopsia muscular. Un profesional de atención médica extrae una pequeña muestra de tejido muscular para enviarla a un laboratorio para su análisis. Los resultados pueden mostrar daño muscular, así como hinchazón e irritación, lo que se conoce como inflamación. Es posible que se necesite una biopsia para diagnosticar la polimiositis.
- Pruebas pulmonares. El profesional de atención médica puede sugerir pruebas para evaluar el funcionamiento de los pulmones y una tomografía computarizada del pecho. Es posible que le realicen estas pruebas si tiene ciertos autoanticuerpos que se relacionaron con una afección de cicatrización pulmonar, o sea, enfermedad pulmonar intersticial, que puede presentarse junto con la dermatomiositis.
Tratamiento
No existe cura para la polimiositis. Sin embargo, el tratamiento puede mejorar la fuerza muscular y ayudar a que los músculos funcionen mejor. El profesional de atención médica basa el tratamiento en sus síntomas y en cómo los controla el tratamiento.
Medicamentos
Los medicamentos usados más comúnmente para tratar la polimiositis incluyen los siguientes:
- Corticoides. Medicamentos como la prednisona pueden controlar bien los síntomas de la polimiositis. Pero el uso prolongado de estos medicamentos puede causar efectos secundarios graves, como la debilidad muscular. Por ello, el profesional de atención médica reduce la dosis de forma gradual.
- Medicamentos complementarios para reducir el uso de corticoides. Cuando se usan junto con un corticosteroide, estos medicamentos pueden permitir una dosis más baja del corticoide y menos efectos secundarios. Los dos medicamentos más comunes para la polimiositis son la azatioprina (Azasan, Imuran) y el metotrexato (Trexall, Xatmep).
- Medicamentos para enfermedades más graves. Otros medicamentos para la polimiositis incluyen micofenolato de mofetilo (CellCept, Myhibbin), ciclosporina (Gengraf, Neoral, entre otros), tacrolimus (Astagraf XL, Prograf, entre otros) y rituximab (Rituxan). Estos medicamentos pueden reducir la necesidad de corticoides a largo plazo.
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Inmunoglobulina intravenosa. Este derivado sanguíneo purificado contiene anticuerpos saludables de miles de donantes de sangre. Estos anticuerpos sanos pueden bloquear los anticuerpos que atacan el músculo en la polimiositis.
El tratamiento con inmunoglobulina intravenosa consiste en recibir el medicamento por una vena, lo que se llama infusión. Los tratamientos con inmunoglobulina intravenosa pueden usarse de forma regular o en ocasiones. Principalmente ayudan con la dificultad para tragar.
Tratamiento
Según la gravedad de los síntomas, el tratamiento puede incluir lo siguiente:
- Fisioterapia. Un fisioterapeuta puede mostrarle ejercicios para mejorar su fuerza y decirle qué nivel de actividad es el mejor para usted.
- Terapia del habla. Si la polimiositis debilita los músculos que se usan para tragar, la terapia del habla puede ayudarle a aprender a manejar esa debilidad.
- Asesoramiento nutricional. Con el tiempo, la polimiositis puede dificultar la masticación y la deglución. Un dietista diplomado puede enseñarle cómo preparar alimentos fáciles de comer que aporten suficiente nutrición.
Ensayos clínicos
Explore los estudios de Mayo Clinic que prueban nuevos tratamientos, intervenciones y exámenes como una forma de prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.
Afrontamiento y apoyo
Tener una afección crónica puede ser un desafío. Para que le sea más fácil enfrentarla, intente incorporar las siguientes sugerencias a su atención médica:
- Infórmese sobre la enfermedad. Lea todo lo que pueda sobre la polimiositis y otras afecciones musculares. Hable con personas que tengan afecciones similares a la suya. Plantee al profesional de atención médica cualquier duda que tenga sobre su afección, diagnóstico o tratamiento.
- Sea parte del equipo médico. Colabore con los profesionales de atención médica que participan en su atención médica. Siga su plan de tratamiento, como la fisioterapia. Informe al equipo de atención médica sobre cualquier síntoma nuevo que presente.
- Conozca sus límites. Pida ayuda cuando la necesite. Y haga saber a los demás cómo lo limita la polimiositis.
- Descanse cuando esté cansado. No espere a sentirse agotado. Aprenda a regular su ritmo de actividad con el fin de mantener sus niveles de energía, cumplir con sus obligaciones y mejorar su bienestar mental.
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Acepte sus sentimientos. Afrontar una enfermedad crónica puede causar ira, tristeza y otros sentimientos. Puede que sienta que su vida está fuera de control y que está solo.
Manténgase cerca de su familia y amigos. Siga su rutina diaria en la medida de lo posible. Haga actividades que disfrute. Muchas personas encuentran útiles los grupos de apoyo.
Preparación para la cita médica
Comience por consultar al profesional de atención médica principal, quien podría derivarlo a un especialista en afecciones de las articulaciones, los músculos y los huesos, llamado reumatólogo. O bien, podría consultar a un especialista en afecciones del sistema nervioso, llamado neurólogo.
Lo que puede hacer
Prepare una lista de lo siguiente:
- Sus síntomas, cuándo empezaron y los músculos afectados.
- Información personal crucial, como momentos de gran estrés o cambios recientes en su vida, así como sus antecedentes médicos y los de su familia.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y otros suplementos que tome, y las dosis.
- Preguntas para hacer al profesional de atención médica.
En el caso de la polimiositis, algunas preguntas incluyen las siguientes:
- ¿Cuál es la causa probable de mis síntomas?
- ¿Cuáles son las otras causas posibles de mis síntomas?
- ¿Qué pruebas deben hacerme? ¿Debo hacer algo para prepararme para ellas?
- ¿Qué tratamientos me recomienda?
- Tengo otras afecciones médicas. ¿Cuál es la mejor forma de controlarlas de manera conjunta?
- ¿Tiene algún folleto o material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dude en hacer todas las preguntas que tenga.
Lo que puede esperar del médico
El profesional de atención médica le puede hacer preguntas como las siguientes:
- ¿Los síntomas aparecieron de forma lenta o comenzaron todos al mismo tiempo?
- ¿Se fatiga fácilmente cuando está despierto?
- ¿Qué le impide hacer su afección?
- ¿Se le ha diagnosticado a alguien de su familia alguna afección en los músculos?
- ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
- ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
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