Los lácteos promueven la salud y el crecimiento en los niños pequeños
Cuando los niños celebran su primer cumpleaños, están preparados para otro año repleto de primeras experiencias, entre ellas, tomar leche.
Los productos lácteos, como la leche, el queso y el yogur, aportan nutrientes importantes para los niños en crecimiento. Los lácteos se conocen sobre todo por aportar calcio, que es importante para tener huesos y dientes fuertes. Sin embargo, también aportan una variedad de nutrientes, como proteínas, potasio y vitamina A, D y B12.
“La leche es un alimento sencillo y culturalmente popular para asegurar el consumo suficiente de calcio y proteínas”, señala Michaeleen M. Burroughs, dietista de Mayo Clinic (dietista diplomada y con licencia), máster en Ciencias.
Burroughs responde preguntas frecuentes sobre lácteos y niños pequeños.
¿Qué cantidad de lácteos debe consumir un niño pequeño?
Se recomienda que los niños pequeños que tienen entre 12 y 23 meses consuman, como mínimo, entre 1 2/3 y 2 tazas de lácteos por día. Los niños de entre 2 y 3 años deben consumir de 2 a 2 1/2 tazas. Los niños que tienen menos de 12 meses no deben beber leche de vaca.
Lo siguiente equivale a una taza:
- 1 taza de leche.
- 1 taza de yogur.
- 1/2 taza de queso ricota.
- 1 rebanada de queso procesado.
- 1/3 de taza de queso rallado.
- 2 onzas de queso fresco.
El queso pertenece al grupo de los lácteos, pero Burroughs afirma que el queso también aporta proteína y puede ampliar las opciones para ayudar a satisfacer las necesidades de proteína. Esto resulta útil, ya que a los niños pequeños les suele costar masticar alimentos como la carne de res y el pollo. Como el queso no contiene carbohidratos (es decir, lactosa), será una opción en el caso excepcional de que su hijo pequeño tenga intolerancia a la lactosa.
¿Es posible consumir demasiados lácteos?
Sí, es posible y esa es la razón por la que se ofrecen recomendaciones diarias sobre los lácteos, así como sobre otros alimentos ricos en nutrientes que los niños pequeños necesitan cada día para favorecer su crecimiento, desarrollo y salud general. Si comen demasiado de algún grupo de alimentos, corren el riesgo de no satisfacer las necesidades diarias de otro grupo importante. Si bien los lácteos aportan nutrientes beneficiosos, es posible que se consuman en exceso, aunque el niño tome leche descremada o semidescremada.
“Si los niños pequeños toman demasiada leche, no comerán nada más”, explica Burroughs. “Ni siquiera llegarán a tener hambre para las comidas y colaciones planeadas”.
Es importante que los niños coman una variedad de frutas, verduras, granos o cereales integrales y alimentos con proteínas para obtener todos los nutrientes que necesitan. Considere la posibilidad de ofrecer alimentos prácticos a los niños pequeños, como potes de yogur, para incluir estos productos favoritos sin exceder la cantidad de lácteos del día. Si sirve leche en las comidas, puede limitarla a 1/2 taza, para que el niño pruebe los alimentos de su plato. También está bien tomar agua con la comida si el niño consumió demasiados lácteos en otras comidas y meriendas. Si le preocupa que el niño no come demasiadas verduras o frutas, el queso puede ayudar, porque combina muy bien con otros alimentos nutritivos que el niño necesita, como verduras, frutas y granos o cereales integrales. Derrita el queso sobre el brócoli o ponga cubitos, rebanadas o trozos pequeños acompañados de frutas.
“Si el niño toma leche durante el desayuno en el preescolar, tiene un receso para tomar leche en el preescolar y toma leche durante el almuerzo en el preescolar, significa que está consumiendo muchos lácteos en una jornada escolar”, dice Burroughs. “No tiene que tomar más leche en casa por la noche cuando consume la cantidad de lácteos recomendada durante una jornada escolar”.
Además, tomar demasiada leche de vaca puede dificultar al niño la absorción de micronutrientes, como el hierro de los alimentos. Esto puede derivar en una deficiencia de nutrientes.
¿Cuál es la mejor leche para los niños pequeños?
Los niños pequeños deberían consumir leche entera de vaca, que no sea saborizada ni endulzada, hasta los dos años. Posteriormente pueden consumir una leche baja en grasa. Sin embargo, esto dependerá de los patrones de crecimiento del niño, los antecedentes familiares de enfermedades como el colesterol alto y la cantidad de briks de leche que se consuman en el hogar por semana.
Burroughs afirma que lo importante no es tanto el contenido graso de la leche que toma un niño, sino que consuma suficiente y no en exceso. La idea no es que una familia se agobie por comprar leche entera para uno de sus hijos, leche semidescremada para otro y leche descremada para los adultos. Consulte cualquier inquietud con el equipo de atención médica de su hijo.
¿Los niños necesitan consumir lácteos?
Los lácteos fomentan el crecimiento y el desarrollo de los niños pequeños, como el desarrollo cerebral, el crecimiento físico y la salud del sistema inmunitario. Si sus hijos son alérgicos a los lácteos o si su familia no consume alimentos de origen animal, los niños pueden obtener los nutrientes que necesitan de otros alimentos. Sin embargo, los lácteos fomentan el crecimiento y el desarrollo de los niños y, por lo general, hasta aquellos que son selectivos a la hora de comer aceptan la leche, el queso o el yogur. Estas son buenas fuentes de proteína cuando los niños rechazan otras, como las carnes.
Los lácteos son importantes para lo siguiente:
- Huesos y dientes. El calcio, la vitamina D y el fósforo ayudan a desarrollar los huesos y dientes en los niños en etapa de crecimiento. Los niños también pueden almacenar calcio en los huesos, lo que ayuda con la fuerza a medida que crecen.
- Desarrollo cerebral. El yodo, el cinc, el selenio, la vitamina A, la vitamina B12, la colina, la proteína y la grasa que se encuentran en la leche y los lácteos son importantes para el desarrollo cerebral.
- Salud del sistema inmunitario. La proteína, el cinc, el selenio, y las vitaminas A, D y B12 que se encuentran en la leche ayudan a promover la salud del sistema inmunitario.
- Crecimiento y desarrollo. La proteína presente en la leche y los lácteos ayuda a desarrollar músculo y contribuye al crecimiento.
La nutrición, como el consumo de lácteos, en los niños pequeños también es importante para fomentar el desarrollo cerebral, y el crecimiento y desarrollo en general. Para el desarrollo del cerebro, se usa más del 50 % de las calorías que se consumen al día; la leche entera y los lácteos ayudarán a proporcionar una fuente de calorías rica en nutrientes.