Share Facebook Twitter Print details «Cuando éramos niños, jugábamos para divertirnos y, a lo largo del tiempo, nos mantuvimos en forma y activos. Los beneficios del juego incluyen manejo del estrés, alegría y participación en actividades sociales. Entonces, ¿por qué muchos de nosotros dejamos de jugar cuando somos adultos?». Danielle Johnson, P.T. Mayo Clinic IFG-20302731