Descripción general

La miomectomía es un procedimiento quirúrgico para extirpar fibromas uterinos, llamados también «leiomiomas». Estos tumores no cancerosos frecuentes aparecen en el útero, por lo general durante los años fértiles, aunque pueden aparecer en cualquier edad.

El objetivo del cirujano durante la miomectomía es extraer los fibromas que causan síntomas y reconstruir el útero. A diferencia de una histerectomía, en la que se extirpa todo el útero, en una miomectomía se extirpan solo los fibromas y se deja el útero intacto.

Las mujeres que se someten a una miomectomía presentan mejoras en los síntomas de fibromas, entre ellos el sangrado menstrual intenso y la presión pélvica.

Por qué se realiza

El médico podría recomendarte la miomectomía para los fibromas que provoquen síntomas que sean problemáticos o que interfieran en tus actividades normales. Si necesitas cirugía, entre los motivos para elegir una miomectomía en lugar de una histerectomía para los fibromas uterinos se encuentran los siguientes:

  • Planeas tener hijos
  • El médico cree que los fibromas uterinos pueden estar interfiriendo con tu fertilidad
  • No quieres perder el útero

Riesgos

La miomectomía tiene una baja tasa de complicación. Aun así, el procedimiento representa una serie de desafíos únicos. Dentro de los riesgos de la miomectomía se encuentran:

  • Pérdida excesiva de sangre. Muchas mujeres ya tienen un bajo nivel de glóbulos rojos (anemia) provocado por un sangrado menstrual intenso, por lo que corren más riesgos de presentar problemas debido a la pérdida de sangre. Tu médico podría sugerir maneras de aumentar los glóbulos rojos antes de la cirugía.

    Durante la miomectomía, los cirujanos toman medidas adicionales para evitar el sangrado excesivo, como bloquear el flujo de las arterias uterinas e inyectar el medicamento alrededor de los fibromas para que los vasos sanguíneos se restrinjan.

    Los estudios sugieren que la pérdida de sangre en la miomectomía y la histerectomía es similar. Además, con ambas, la pérdida de sangre es mayor con un útero más grande.

  • Tejido cicatricial. Las incisiones dentro del útero para extirpar los fibromas pueden conducir a adherencias—bandas de tejido cicatricial que podrían desarrollarse después de la cirugía. Afuera del útero, la cicatrización podría comprometer estructuras cercanas y provocar que las trompas de Falopio se bloqueen o que quede atrapado una vuelta de intestino.

    Las adherencias raramente se forman dentro del útero y provocan períodos menstruales escasos y problemas de fertilidad (Síndrome de Asherman). La miomectomía laparoscópica podría provocar menos adherencias que la miomectomía abdominal (laparotomía).

  • Complicaciones en el embarazo o en el parto. Una miomectomía puede aumentar ciertos riesgos durante el parto si estás embarazada. Si tu cirujano debió realizar una incisión profunda en la pared uterina, el médico que controle tu embarazo podría recomendar un parto por cesárea para evitar el desgarro del útero durante el trabajo de parto, una complicación muy poco común del embarazo. Los mismos fibromas están también asociados a las complicaciones del embarazo.
  • Posibilidad muy remota de una histerectomía. El cirujano raramente deberá extirpar el útero si el sangrado fuera incontenible o si se encontraran otras anormalidades además de los fibromas.
  • Posibilidad muy remota de que se extienda un tumor canceroso. A un tumor canceroso raramente se lo puede confundir con un fibroma. Extraer el tumor, especialmente si se lo rompe en pequeñas partes para extirparlo con una pequeña incisión, puede provocar que el cáncer se extienda. El riesgo de que esto ocurra aumenta luego de la menopausia y a medida que las mujeres envejecen.

Estrategias para prevenir posibles complicaciones quirúrgicas

Para minimizar los riesgos de la miomectomía, el médico te puede recomendar lo siguiente:

  • Suplementos de hierro y vitaminas. Si tienes anemia por insuficiencia de hierro debido a períodos menstruales intensos, el médico te puede recomendar suplementos de hierro y vitaminas para mejorar tu hemograma antes de la cirugía.
  • Tratamiento hormonal. Otra estrategia para corregir la anemia es el tratamiento hormonal antes de la cirugía. El médico te puede recetar un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina, píldoras anticonceptivas u otro medicamento hormonal para detener o disminuir el flujo menstrual. Cuando se administra como terapia, un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina bloquea la producción de estrógenos y progesterona, lo que hace que se detenga la menstruación y que puedas volver a generar hemoglobina y reservas de hierro.
  • Terapia para reducir los fibromas. Algunas terapias hormonales, como la terapia con un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina, también pueden reducir los fibromas y el útero lo suficiente como para que el cirujano utilice un enfoque quirúrgico mínimamente invasivo, como una incisión horizontal más pequeña en lugar de una incisión vertical o un procedimiento laparoscópico en lugar de un procedimiento abierto.

    En la mayoría de las mujeres, la terapia con un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina produce síntomas de menopausia, como sofocos, sudoraciones nocturnas y sequedad vaginal. Sin embargo, estas molestias se terminan cuando se suspende el medicamento. Por lo general, el tratamiento se realiza varios meses antes de la cirugía.

    La evidencia sugiere que no todas las mujeres deberían tomar un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina antes de la miomectomía. La terapia con un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina puede ablandar y reducir los fibromas lo suficiente como para interferir en su detección y eliminación. El costo del medicamento y el riesgo de sufrir efectos secundarios se deben comparar con los beneficios.

    Los medicamentos que modulan la acción de la progesterona, como el ulipristal (Ella), también pueden disminuir los síntomas y reducir los fibromas. Fuera de los Estados Unidos, el ulipristal está aprobado para una terapia de tres meses antes de una miomectomía.

Cómo te preparas

Alimentos y medicamentos

Deberás estar en ayunas, no comer ni beber nada, durante las horas previas a la cirugía. Sigue la recomendación del médico sobre la cantidad de horas específica.

Si estás tomando medicamentos, consulta al médico si debes cambiar tu rutina de medicamentos habituales los días previos a la cirugía. Informa al médico si estás tomando medicamentos de venta libre, vitaminas u otros suplementos dietéticos.

Consulta con el médico el tipo de anestesia que te pueden administrar:

  • Anestesia general: estás dormida durante la cirugía y se utiliza para miomectomías abdominales, laparoscópicas, robóticas y para algunas histeroscópicas
  • Anestesia intradural: se inyecta un medicamento en el canal espinal para adormecer los nervios de la mitad inferior del cuerpo y se utiliza para determinadas miomectomías histeroscópicas

Por último, habla con el médico acerca de los analgésicos y de cómo probablemente te los darán.

Otros preparativos

Si te tienes que quedar en el hospital parte del día o durante toda la noche depende del tipo de procedimiento al que te sometes. Por lo general, se necesita una estancia hospitalaria de dos a tres días luego de someterse a una miomectomía (abierta) abdominal. En la mayoría de los casos, solo es necesario quedarse en el hospital una noche luego de una miomectomía robótica o laparoscópica. Generalmente, no es necesario quedarse en el hospital durante la noche luego de una miomectomía histeroscópica.

El centro donde te atiendes podría requerir que alguien te acompañe el día de la cirugía. Asegúrate de tener a disposición a alguien para que te ayude con el transporte y te brinde su apoyo.

Lo que puedes esperar

Según el tamaño, la cantidad y la ubicación de los fibromas, el cirujano puede elegir uno de tres enfoques quirúrgicos para la miomectomía.

Miomectomía abdominal

En una miomectomía abdominal (laparotomía), tu cirujano realiza una incisión abdominal para acceder al útero y extirpar los fibromas. Tu cirujano ingresa a la cavidad pélvica por alguna de las dos incisiones:

  • Una incisión horizontal por la línea de la bikini, que se encuentra a aproximadamente una pulgada (aproximadamente 2,5 centímetros) por encima del hueso púbico. Esta incisión sigue las líneas naturales del cuerpo, por lo que quedará una cicatriz delgada, y causará menos dolor que en una incisión vertical. Será de 3 a 4 pulgadas (8 a 10 centímetros), pero podría ser mucho más larga.

    Dado que limita el acceso del cirujano a la cavidad pélvica, una incisión por la línea de la bikini no sería apropiada si tienes un fibroma grande.

  • Una incisión vertical que comienza en el medio del abdomen y se extiende desde justo debajo del ombligo hasta justo encima del pubis. Esto le da a tu cirujano un mayor acceso al útero que una incisión horizontal y reduce el sangrado. Raramente se la usa, al menos que el útero sea tan grande que se extienda hasta por encima de tu ombligo.

Miomectomía robótica o laparoscópica

En la miomectomía robótica o laparoscópica, que son procedimientos mínimamente invasivos, el cirujano accede a los fibromas y los extrae mediante varias incisiones abdominales pequeñas.

  • Miomectomía laparoscópica. El cirujano realiza una pequeña incisión en el ombligo o cerca de este. Luego, coloca un laparoscopio (un tubo fino equipado con una cámara) en el abdomen. El cirujano lleva a cabo la cirugía con instrumentos colocados a través de otras pequeñas incisiones en la pared del abdomen.
  • Miomectomía robótica. Los instrumentos se colocan a través de pequeñas incisiones similares a las de la miomectomía laparoscópica, y el cirujano controla el movimiento de los instrumentos desde una consola independiente.

A veces, se corta el fibroma en trozos y se retira a través de una incisión pequeña en la pared abdominal. Otras veces, se quita el fibroma a través de una incisión más grande en el abdomen de manera que se pueda extraer sin ser cortado en trozos. En raras ocasiones, es posible extraer el fibroma a través de una incisión en la vagina (colpotomía).

En la cirugía robótica o laparoscópica se emplean incisiones más pequeñas que en una miomectomía o laparotomía. Esto significa que tendrás menos dolor, perderás menos sangre y volverás a las actividades normales más rápido que con una laparotomía.

Miomectomía histeroscópica

Es posible que el cirujano sugiera una miomectomía histeroscópica para tratar los fibromas que sobresalen significativamente en la cavidad uterina (fibromas submucosos). El cirujano accede y extrae los fibromas mediante instrumentos insertados a través de la vagina y el cuello uterino y llega hasta el útero.

En una miomectomía histeroscópica por lo general se sigue este proceso:

  • El cirujano coloca un instrumento pequeño e iluminado —llamado «resectoscopio» porque corta (extirpa) el tejido mediante electricidad o un rayo láser— a través de la vagina y el cuello uterino, y llega hasta el útero.
  • Se coloca un líquido transparente, por lo general una solución salina estéril, en el útero para expandir su cavidad y permitir el examen de las paredes del útero.
  • Mediante el uso del resectoscopio, el cirujano corta trozos del fibroma hasta que se alinea con la superficie de la cavidad del útero.
  • El tejido del fibroma extraído se elimina con el líquido transparente utilizado para expandir el útero durante el procedimiento.

En raras ocasiones, es posible que el cirujano utilice un laparoscopio colocado a través de una pequeña incisión en el abdomen para observar los órganos pélvicos y controlar la parte exterior del útero durante una miomectomía histeroscópica complicada.

Después del procedimiento

Al momento de recibir el alta del hospital, tu médico te receta analgésicos orales, te indica cómo cuidarte y analiza las restricciones en tu dieta y actividades. Puedes esperar que ocurran manchados o manchas vaginales durante unos días y por hasta seis semanas, según el tipo de procedimiento que hayas tenido.

Resultados

Los resultados de una miomectomía pueden comprender los siguientes:

  • Alivio de los síntomas. Luego de una miomectomía, la mayoría de las mujeres experimentan un alivio de signos y síntomas molestos, como sangrado menstrual excesivo, dolor pélvico y presión.
  • Mejora en la fertilidad. Quitar los fibromas submucosos mediante una miomectomía histeroscópica puede mejorar la fertilidad y los resultados del embarazo. Luego de una miomectomía, espera por lo menos tres meses antes de intentar quedar embarazada para que el útero tenga un tiempo de curación suficiente.

Los tumores pequeños (plántulas) que el médico no detecta durante la cirugía pueden crecer y provocar síntomas. También se pueden desarrollar nuevos fibromas que pueden o no necesitar tratamiento. Las mujeres que tuvieron un solo fibroma presentan un menor riesgo de necesitar tratamiento para fibromas adicionales, a menudo llamado «índice de recurrencia», que las mujeres con múltiples fibromas.