Los tejidos del cuerpo necesitan una provisión adecuada de oxígeno para funcionar. Cuando un tejido se lesiona, necesita incluso más oxígeno para sobrevivir. La oxigenoterapia hiperbárica aumenta la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar. Un aumento del oxígeno sanguíneo restaura transitoriamente los niveles normales de gases en la sangre y la función tisular, para promover la cicatrización y combatir las infecciones.

La oxigenoterapia hiperbárica se utiliza para tratar varias enfermedades. Y las instituciones médicas la utilizan de diferentes maneras. Tu médico podría sugerir oxigenoterapia hiperbárica si padeces uno de los siguientes trastornos:

  • Anemia grave
  • Absceso cerebral
  • Burbujas de aire en los vasos sanguíneos (embolia gaseosa arterial)
  • Quemadura
  • Enfermedad por descompresión
  • Intoxicación con monóxido de carbono
  • Lesión opresiva
  • Sordera súbita
  • Gangrena
  • Infección cutánea u ósea que produce muerte tisular
  • Heridas que no se curan, por ejemplo úlceras del pie diabético
  • Lesión por radiación
  • Injerto de piel o colgajos de piel con riesgo de muerte tisular
  • Pérdida de la visión, súbita e indolora

Las pruebas no son suficientes para apoyar la afirmación de que la oxigenoterapia hiperbárica puede tratar de manera eficaz los siguientes trastornos:

  • VIH/SIDA
  • Alergias
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Artritis
  • Asma
  • Autismo
  • Parálisis facial
  • Lesión cerebral
  • Cáncer
  • Parálisis cerebral
  • Síndrome de fatiga crónica
  • Cirrosis
  • Depresión
  • Fibromialgia
  • Úlceras gastroduodenales
  • Enfermedad cardíaca
  • Golpe de calor
  • Hepatitis
  • Migraña
  • Esclerosis múltiple
  • Enfermedad de Parkinson
  • Lesión de la médula espinal
  • Lesión deportiva
  • Accidente cerebrovascular
Nov. 25, 2014