El trasplante facial es una opción de tratamiento para algunas personas con desfiguración facial grave. Un trasplante facial reemplaza total o parcialmente el rostro de una persona con el tejido de un donante que ha fallecido.

El trasplante facial es una operación compleja que lleva meses de planificación y múltiples equipos de cirugía. El procedimiento se realiza solo en algunos centros de trasplante en todo el mundo. Cada candidato para un trasplante facial se evalúa atentamente para ayudar a garantizar los mejores resultados posibles en términos de aspecto y funciones.

Un trasplante facial puede mejorar tu vida; sin embargo, es un procedimiento de alto riesgo. Tú y tu equipo de trasplante no pueden predecir exactamente qué aspecto tendrás ni y cómo responderá tu sistema inmunitario al nuevo rostro. Necesitarás tomar medicamentos especiales (inmunodepresores) durante el resto de tu vida para reducir el riesgo de que tu cuerpo rechace el rostro trasplantado.

Sept. 26, 2014