Descripción general

La esponja anticonceptiva es un tipo de método anticonceptivo que impide que los espermatozoides ingresen en el útero. Es suave, tiene forma de disco y está hecha de espuma de poliuretano. La esponja anticonceptiva contiene espermicida, que bloquea o destruye los espermatozoides.

Antes de tener relaciones sexuales, introduce la esponja en el fondo de la vagina de manera que cubra el cuello uterino. Los músculos vaginales la sostienen en su lugar. La esponja anticonceptiva tiene una cinta en un lado para extraerla con mayor facilidad.

La esponja anticonceptiva puede prevenir el embarazo; sin embargo, no protege contra las infecciones de transmisión sexual.

Por qué se realiza

La esponja anticonceptiva está disponible para venta sin receta y:

  • No requiere una receta ni ajuste
  • Se puede insertar inmediatamente o hasta 24 horas antes de las relaciones sexuales
  • Proporciona protección contra el embarazo durante 24 horas
  • Se puede utilizar como un método anticonceptivo de refuerzo
  • No requiere la colaboración de la pareja

La esponja anticonceptiva no es adecuada para cualquiera. Existen varias opciones anticonceptivas y deberías hablar con tu médico si alguna de ellas es más adecuada para ti.

Tu profesional de salud podría no recomendarte la esponja anticonceptiva en los siguientes casos:

  • Si tienes sensibilidad o eres alérgica al espermicida o al poliuretano
  • Si tienes una anomalía vaginal que afecta la forma en que se ajusta la esponja anticonceptiva
  • Si tienes infecciones urinarias frecuentes
  • Si tienes antecedentes de síndrome de choque tóxico
  • Si recientemente diste a luz, tuviste un aborto espontáneo o programado
  • Si tienes un riesgo alto de contraer VIH o si tienes VIH o SIDA
  • Si tienes un alto riesgo de quedar embarazada, si tienes menos de 30 años, tienes relaciones sexuales tres o más veces por semana, si anteriormente los métodos anticonceptivos de barreras vaginales fracasaron o si es probable que no seas constante con el uso de la esponja anticonceptiva

Riesgos

Se estima que 12 de cada 100 mujeres que jamás dieron a luz quedarán embarazadas durante el primer año de uso habitual de la esponja anticonceptiva. Se estima que 24 de cada 100 mujeres que dieron a luz quedarán embarazadas durante el primer año de uso habitual de esponja anticonceptiva.

La esponja anticonceptiva no protege contra las infecciones de transmisión sexual.

La esponja anticonceptiva y el espermicida que libera pueden provocar:

  • Sequedad o irritación vaginal
  • Infección urinaria o vaginal
  • Un aumento del riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual
  • Síndrome de choque tóxico

Cómo te preparas

Antes de usar la esponja anticonceptiva, lee las instrucciones del producto atentamente o habla con tu profesional de salud. Es importante que utilices un método anticonceptivo de respaldo (como preservativos o anticonceptivos orales) cuando comiences a usar la esponja anticonceptiva. Esto mejora la eficacia de la anticoncepción.

Lo que puedes esperar

Para usar la esponja anticonceptiva:

  • Saca la esponja del paquete. Humedécela con aproximadamente 2 cucharadas (30 mililitros) de agua limpia y apriétala suavemente hasta que la esponja esté espumosa. El agua activa el espermicida adentro de la esponja anticonceptiva.
  • Inserta la esponja anticonceptiva. Ponte en una posición cómoda, por ejemplo agachada con las piernas levemente separadas. Separa los labios vaginales con una mano. Con la otra mano, sostén la esponja anticonceptiva con la cinta hacia abajo y el hoyuelo hacia arriba. Dobla los costados de la esponja anticonceptiva hacia arriba. Apunta la esponja anticonceptiva doblada hacia la vagina y usa uno o dos dedos para deslizar la esponja en la vagina lo más profundo que puedas. Ten cuidado de no empujar con las uñas a través de la esponja anticonceptiva mientras la introduces.
  • Comprueba la colocación de la esponja anticonceptiva. Desliza el dedo alrededor del borde de la esponja anticonceptiva para asegurarte de que el cuello uterino esté cubierto.
  • Deja la esponja anticonceptiva colocada durante al menos seis horas después de tener relaciones sexuales. Sin embargo, no la dejes más de 24 horas para disminuir el riesgo de sufrir una infección.
  • Retira la esponja anticonceptiva. Tira suavemente de la cinta. Si no puedes encontrar la cinta, puja o agarra la esponja anticonceptiva con el dedo pulgar e índice y tira. Si los músculos vaginales aún sostienen la esponja anticonceptiva firmemente, espera unos minutos y vuelve a intentarlo. Desliza un dedo entre la esponja anticonceptiva y el cuello uterino a un costado para romper la succión. Ten cuidado de no empujar con las uñas a través de la esponja anticonceptiva mientras la retiras. Comprueba que la esponja no tenga ningún desgarro. Si está desgarrada, introduce un dedo alrededor de la parte superior de la vagina para sacar cualquier parte remanente de la esponja.
  • Desecha la esponja utilizada. Coloca la esponja utilizada en la basura. No lo arrojes por el inodoro. Nunca reutilices una esponja anticonceptiva.

No utilices la esponja anticonceptiva durante tu período menstrual. No se recomiendan los lavados vaginales. Si usas lavado vaginal, espera hasta al menos seis horas después de tener relaciones sexuales para evitar limpiar el espermicida. No uses lavados vaginales mientras la esponja anticonceptiva se encuentra en la vagina.

Comunícate con tu profesional de salud si ocurre lo siguiente:

  • Tienes señales y síntomas de síndrome de choque tóxico, como fiebre elevada repentina, diarrea, mareos, vómitos, desmayo o erupción cutánea que parece quemadura de sol
  • Tienes problemas para retirar la esponja anticonceptiva o solamente puedes retirar una parte de esta