Tener las manos frías, incluso cuando no se está en un ambiente frío, es común. A menudo, las manos frías son la respuesta natural del cuerpo para regular la temperatura corporal y no deberían ser un motivo para preocuparse.

Sin embargo, si tienes las manos frías de forma continua y, especialmente, si además experimentas cambios en el color de la piel, podría tratarse de una señal de alerta. Por ejemplo, las manos frías podrían indicar un problema nervioso o circulatorio, o un daño en el tejido de las manos o los dedos. Si te encuentras fuera, con una temperatura sumamente baja, y tienes las manos frías, deberías prestar atención a señales de alerta de congelación.

Otros signos y síntomas que debes observar cuando tienes las manos frías incluyen los siguientes:

  • Pies o dedos de los pies fríos
  • Cambios en el color de la piel de las manos, como piel azul o blanca
  • Entumecimiento u hormigueo
  • Llagas o ampollas
  • Piel tirante o endurecida

Si bien una persona puede tener las manos frías sencillamente por encontrarse en un ambiente frío o por ser la respuesta natural del cuerpo para mantener su temperatura normal, tener las manos frías de forma continua puede deberse a diversas causas. Tener las manos frías puede indicar un problema con la circulación de la sangre o los vasos sanguíneos en las manos.

Pide una consulta con el médico si te preocupa tener las manos frías en forma continua. El médico puede determinar si tienes las manos frías por un problema con la circulación de la sangre o los nervios. El tratamiento está dirigido a la causa oculta de las manos frías. Según el trastorno que tengas, el médico puede recomendar cambios en el estilo de vida para ayudar a mejorar los síntomas.

Nov. 30, 2018