Los antidepresivos son fundamentales en el tratamiento del dolor crónico, incluso si la depresión no es un factor.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Algunos de los medicamentos más eficaces y frecuentemente utilizados para el dolor crónico son medicamentos que fueron creados para tratar otras afecciones. Si bien no fueron diseñados específicamente para tratar el dolor crónico, los antidepresivos son una parte fundamental del tratamiento de muchas afecciones que provocan dolor crónico, incluso cuando la depresión no se reconoce como uno de los factores.

Los antidepresivos parecen actuar mejor para el dolor causado por:

  • Artritis
  • Lesión a los nervios causada por la diabetes (neuropatía diabética)
  • Lesión a los nervios causada por el herpes zóster (neuralgia posherpética)
  • Dolor neural causado por otros trastornos (neuropatía periférica, lesión de la médula espinal, accidente cerebrovascular, radiculopatía)
  • Dolor de cabeza tensional
  • Migraña
  • Dolor facial
  • Fibromialgia
  • Lumbalgia
  • Dolor pélvico

Todavía no se comprende por completo el mecanismo analgésico de estos medicamentos. Los antidepresivos pueden aumentar los neurotransmisores de la médula espinal que reducen las señales de dolor. Sin embargo, no actúan de inmediato.

Puedes sentir algún alivio producido por un antidepresivo después de una semana aproximadamente, pero el alivio máximo puede tomar varias semanas. Por lo general, el alivio del dolor que brindan los antidepresivos es moderado.

Los medicamentos producidos a partir de otras clases de drogas con mecanismos de alivio del dolor definidos (como los anticonvulsivos) pueden utilizarse en combinación con medicamentos de la clase de los antidepresivos si el alivio del dolor con estos últimos es incompleto.

Los antidepresivos se clasifican según su estructura química y el modo en el que actúan. Uno de los grupos de antidepresivos más eficaces para el dolor se conoce como «tricíclicos».

Los antidepresivos tricíclicos son el tipo más frecuente de antidepresivos que se usan para el dolor. Algunos de ellos son:

  • Amitriptilina
  • Imipramina (Tofranil)
  • Clomipramina (Anafranil)
  • Doxepina
  • Nortriptilina (Pamelor)
  • Desipramina (Norpramin)

Los efectos secundarios de los antidepresivos tricíclicos pueden ser:

  • Visión borrosa
  • Somnolencia
  • Sequedad de la boca
  • Náuseas
  • Aturdimiento al ponerse de pie debido a un descenso de la presión arterial (hipotensión ortostática)
  • Aumento de peso
  • Dificultad para pensar con claridad
  • Estreñimiento
  • Dificultad para orinar
  • Problemas del ritmo cardíaco

Para reducir o prevenir los efectos secundarios, el médico posiblemente te indique que comiences con una dosis baja y que luego la aumentes lentamente. La mayoría de las personas pueden tomar antidepresivos tricíclicos, especialmente en dosis bajas, y tener únicamente efectos secundarios leves. Las dosis que son eficaces para el dolor suelen ser más bajas que las que se utilizan para la depresión.

Otras clases de antidepresivos se han vuelto más populares debido a que tienen menos efectos secundarios. Estos medicamentos también se podrían usar para aliviar el dolor crónico:

  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina. Algunos inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como la venlafaxina (Effexor XR), la duloxetina (Cymbalta) y el milnaciprán (Savella), pueden ayudar a aliviar el dolor crónico. Las personas con dolor crónico a menudo sufren depresión. La venlafaxina y la duloxetina ofrecen la ventaja de ser eficaces para la depresión y la ansiedad en las mismas dosis utilizadas para el tratamiento de dolor.

    La venlafaxina puede causar somnolencia, insomnio o aumento de la presión arterial, y podría empeorar los problemas cardíacos. La duloxetina puede provocar efectos secundarios, como somnolencia, insomnio, náuseas, sequedad de la boca, mareos, estreñimiento o sudoración excesiva.

    El milnaciprán se utiliza para aliviar el dolor de la fibromialgia y puede causar efectos secundarios, como náuseas y somnolencia. Sin embargo, solo ha demostrado eficacia limitada en el alivio de otros tipos de dolor.

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Los ISRS, que comprenden medicamentos como paroxetina (Paxil) y fluoxetina (Sarafem, Prozac), podrían aliviar ciertos tipos de dolor, pero no existe evidencia de que ayudan a aliviar la neuralgia. Sin embargo, la fluoxetina podría aumentar los efectos analgésicos de algunos antidepresivos tricíclicos.

    Por lo general, los ISRS no actúan tan bien como los antidepresivos tricíclicos para el dolor, pero a menudo provocan menos efectos secundarios. La fluoxetina puede causar efectos secundarios, como insomnio y mareos.

Es importante destacar que los medicamentos antidepresivos están asociados con un riesgo levemente mayor de pensamientos o acciones suicidas. Si te sientes deprimido o tienes pensamientos suicidas, habla con un médico o consejero de inmediato.

June 13, 2018