Los fármacos de acción central son medicamentos que disminuyen la frecuencia cardíaca y reducen la presión arterial. Bloquean las señales del cerebro al sistema nervioso que aumentan la frecuencia cardíaca y estrechan los vasos sanguíneos. Como resultado, el corazón no bombea con tanta fuerza. La sangre fluye más fácilmente por las venas y arterias del cuerpo. Esto reduce la presión arterial.
También se denominan fármacos de acción central:
- Inhibidores adrenérgicos centrales.
- Agonistas alfa centrales.
- Agonistas centrales.
Algunos ejemplos de agentes de acción central
Existen varios agentes de acción central. El mejor para usted depende de su salud y de la afección que se esté tratando.
Algunos ejemplos de agentes de acción central son los siguientes:
- Clonidina (Kapvay, Nexiclon XR).
- Guanfacina (Intuniv).
- Metildopan.
Cuando se utilizan agentes de acción central
Los fármacos de acción central suelen recetarse en combinación con otros medicamentos si estos no han ayudado a reducir la presión arterial.
Los fármacos de acción central también pueden utilizarse para prevenir, tratar o mejorar los síntomas de otras enfermedades, como las siguientes:
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
- Abstinencia de fármacos, como los analgésicos opiáceos.
- Sofocos en la menopausia.
- Síndrome de Tourette.
Efectos secundarios
Los agentes de acción central pueden tener fuertes efectos secundarios. Los posibles efectos secundarios incluyen los siguientes:
- Frecuencia cardíaca baja.
- Estreñimiento.
- Mareos.
- Somnolencia extrema.
- Sequedad en la boca.
- Cansancio extremo.
- Fiebre.
- Dolor de cabeza.
- Problemas de erección, también llamados disfunción eréctil o impotencia.
Dejar de tomar repentinamente un agente de acción central puede causar un aumento peligroso de la presión arterial. No deje de tomar estos medicamentos sin consultar a un profesional de atención médica.
Hable con su equipo de atención médica si tiene alguna duda sobre los medicamentos que toma.