¿Te tienta probar los productos que afirman aumentar el tamaño del pene? Infórmate acerca de lo que pueden ofrecer las píldoras, las bombas de vacío, los ejercicios y las cirugías para mejorar el rendimiento del pene.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los anuncios de productos y procedimientos para el agrandamiento del pene están por todas partes. Se afirma que una gran variedad de bombas, píldoras, pesas, ejercicios y cirugías aumentan el largo y el ancho del pene.

Sin embargo, los métodos no quirúrgicos para el agrandamiento del pene cuentan con escaso respaldo científico. Además, ninguna organización médica reconocida respalda la cirugía de pene por razones puramente estéticas.

La mayoría de las técnicas que se anuncian no son eficaces, y algunas pueden dañar el pene. Piénsalo dos veces antes de probar cualquiera de ellas.

Es común temer que el tamaño de tu pene es (o parece ser) demasiado pequeño para satisfacer a tu pareja durante el acto sexual. Pero, según estudios, la mayoría de los hombres que se acompleja por el tamaño de su pene tiene un tamaño normal.

Del mismo modo, los estudios sugieren que muchos hombres tienen una idea exagerada de que lo significa un tamaño de pene «normal».

El largo del pene flácido no predice de manera confiable el largo que tendrá en estado de erección. Si tu pene tiene alrededor de 13 cm (5 pulgadas) o más en estado erecto, tiene un tamaño normal.

Se considera que el pene es anormalmente pequeño si mide menos de 3 pulgadas (unos 7,5 cm) cuando está erecto, una afección llamada «micropene».

Es probable que las publicidades te hayan hecho creer que a tu pareja le importa mucho el tamaño del pene. Si esto te preocupa, habla con tu pareja.

Ten en cuenta que es más probable que tus relaciones sexuales mejoren cuando comprendas las necesidades y los deseos de tu pareja, no al cambiar el tamaño del pene.

Las empresas ofrecen muchos tipos de tratamientos no quirúrgicos para el agrandamiento del pene y, con frecuencia, los promocionan con anuncios que parecen ser serios y contar con el aval de investigadores «científicos».

Si observas con detenimiento, podrás ver que las declaraciones de seguridad y efectividad no se han demostrado.

Los comerciantes usan testimonios, datos sesgados y fotografías cuestionables del antes y después. Los suplementos dietéticos no requieren la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos, de modo que los fabricantes no necesitan demostrar su seguridad o efectividad.

Los métodos para el agrandamiento del pene más publicitados no son eficaces, y algunos pueden causar daño permanente. A continuación se detallan algunos de los productos y técnicas más promocionados:

  • Píldoras y lociones. Por lo general, contienen vitaminas, minerales, hierbas u hormonas que, según afirman los fabricantes, agrandan el pene. Ninguno de estos productos ha demostrado actuar, y algunos pueden ser perjudiciales.
  • Bombas de vacío. Debido a que las bombas impulsan la sangre hacia el pene y hacen que se hinche, en ocasiones se usan para tratar la disfunción eréctil.

    El bombeo puede hacer que el pene parezca más grande por un período de tiempo transitorio. Pero usar la bomba de vacío demasiado a menudo o por mucho tiempo puede dañar el tejido elástico del pene y dar lugar a erecciones menos firmes.

  • Ejercicios. Estos ejercicios (a veces llamados «jelqing») se hacen con el movimiento de una mano por arriba de la otra para empujar la sangre desde la base a la cabeza del pene.

    Aunque esta técnica parece más segura que los otros métodos, no hay pruebas científicas que aseguren que funciona, y puede provocar la formación de cicatrices, dolor y desfiguramiento.

  • Estiramiento. El estiramiento implica adosar un dispositivo extensor —también llamado «dispositivo de tracción peniana»— al pene para ejercer tracción suave.

    Algunos estudios menores informaron aumentos de la longitud de media pulgada a casi 2 pulgadas (5 cm) con estos dispositivos.

    Se necesitan investigaciones más extensas y rigurosas para establecer la seguridad y la eficacia.

Los estudios sobre las técnicas quirúrgicas disponibles para alargar el pene han arrojado resultados contradictorios en cuanto a la seguridad, la eficacia y la satisfacción del paciente.

En el mejor de los casos, una cirugía como la de división del ligamento suspensorio puede agregar 1/2 pulgada (1 centímetro) al aspecto del pene en estado flácido, pero no cambia la longitud real del pene. En el peor de los casos, la cirugía puede generar complicaciones, como infecciones, cicatrices, y pérdida de la sensibilidad o del funcionamiento.

Es muy poco frecuente la necesidad de someterse a una cirugía de agrandamiento del pene. La cirugía suele reservarse para los hombres que presentan un funcionamiento anormal del pene debido a una lesión o un defecto congénito.

Aunque algunos cirujanos ofrecen la cirugía estética de agrandamiento del pene mediante diversas técnicas, se trata de un asunto controvertido y muchos consideran que la cirugía es innecesaria y, en algunos casos, perjudicial. Estas cirugías deberían considerarse experimentales. No hay suficientes estudios sobre las cirugías de agrandamiento del pene como para proporcionar una perspectiva precisa de los riesgos y los beneficios.

El procedimiento quirúrgico más utilizado para alargar el pene implica cortar el ligamento suspensorio que une el pene con el hueso púbico, y quitar piel del abdomen para colocarla en el cuerpo del pene. Cuando se corta este ligamento, el pene parece más largo porque una mayor parte de este queda fuera del cuerpo.

Pero cortar el ligamento suspensorio puede causar inestabilidad en el pene erecto. A veces, el corte del ligamento suspensorio se combina con otros procedimientos, como la eliminación del exceso de grasa sobre el hueso púbico.

Un procedimiento para aumentar el grosor del pene consiste en quitar grasa de una parte carnosa del cuerpo e inyectarla en el cuerpo del pene. Sin embargo, los resultados pueden ser desalentadores, ya que parte de la grasa inyectada puede reabsorberse. Esto puede provocar una curvatura o asimetría, y darle una forma irregular al pene.

Otra técnica para aumentar el grosor consiste en injertar tejido en el cuerpo del pene. No se demostró la seguridad ni la eficacia de estos procedimientos, que incluso podrían afectar la potencia y la capacidad de tener una erección.

Aunque no hay ninguna manera segura y eficaz de agrandar el pene, hay algunas cosas que puedes hacer si te preocupa el tamaño de tu pene.

  • Comunícate con tu pareja. Puede ser difícil romper viejos hábitos y hablar acerca de tus preferencias sexuales con tu pareja. Pero te alegrarás de haberlo hecho, y te sorprenderá la llama que puede encender en tu vida sexual.
  • Ponte en forma y elimina la grasa del abdomen. Si tienes obesidad o «panza de cerveza», el pene puede parecer más corto de lo que es.

    Hacer ejercicio de forma regular puede marcar una gran diferencia. Tener un mejor acondicionamiento físico no solo puede mejorar tu apariencia, también puede mejorar tu fuerza y tu resistencia en las relaciones sexuales.

  • Habla con tu médico o con un consejero. No estar conforme con el tamaño del pene es algo frecuente. Un consejero certificado, un psicólogo, un psiquiatra o el médico de familia pueden ayudarte.

Muchos hombres se sienten mejor al confirmar que son «normales» o al recibir consejos acerca de cómo pueden brindarle mayor satisfacción a su pareja sin tener que recurrir a una cirugía estética de agrandamiento de pene.

Muchos hombres creen que aumentar el tamaño del pene los hará mejores amantes o más atractivos. Pero lo más probable es que tu pene esté comprendido dentro del tamaño normal.

Aunque tengas un pene más pequeño que el promedio, podría no importarle a tu pareja. Además, no existe una manera comprobada de agrandar el pene.

La solución a tu preocupación con respecto al tamaño del pene podría ser tan fácil como hablar con tu pareja o ponerte en forma. Si esas medidas no dan resultado, prueba hablar con un consejero profesional sobre tus preocupaciones.

Nov. 20, 2018