¿Te preguntas si el parto en casa planificado es adecuado para ti? Infórmate sobre los posibles riesgos y sobre cómo prepararte para el gran día.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si estás considerando tener un parto planificado en casa, es probable que tengas algunas preguntas. ¿Es seguro? ¿Necesitarás una comadrona o doula? ¿Cómo puedes elaborar un plan de contingencia? Infórmate sobre qué implica este método de dar a luz y cómo decidir si es el mejor para ti.

Si vas a dar a luz en casa, la atención durante el parto puede ser diferente de la que recibirías en el hospital. Durante el parto en casa, tu proveedor de atención médica periódicamente — y no continuamente — va a vigilar tu temperatura, pulso, presión arterial, y el ritmo cardíaco del bebé.

Puede que quieras tener un parto planificado en casa por diversos motivos:

  • Deseo de dar a luz sin intervención médica, como analgésicos, aceleración del trabajo de parto, inducción del trabajo de parto o control de la frecuencia cardíaca fetal
  • Deseo de dar a luz en un lugar cómodo y conocido, rodeada de tu familia
  • Falta de satisfacción con la atención del hospital
  • Deseo de libertad y control durante el parto
  • Cuestiones culturales o religiosas
  • Falta de acceso a transporte
  • Menor costo

American College of Obstetricians and Gynecologists (el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) aconseja no tener un parto planificado en casa si:

  • Tienes un embarazo múltiple
  • Tu bebé no está colocado en posición de cabeza para el parto
  • Anteriormente te hicieron una cesárea

Durante un parto planificado en casa, es posible que tengan que trasladarte a un hospital para controlarte o tratarte si se presentan complicaciones. Tu proveedor de atención médica podría recomendar una transferencia al hospital si:

  • El trabajo de parto no avanza
  • El bebé presenta signos de sufrimiento fetal
  • El bebé no está colocado de cabeza
  • Necesitas aliviar el dolor
  • Tienes presión arterial alta
  • Tienes sangrado

Si bien la mayoría de las embarazadas que deciden tener un parto planificado en casa dan a luz sin complicaciones, las investigaciones demuestran que este tipo de partos está asociado con un mayor riesgo de que el bebé muera o tenga convulsiones que los partos planificados en el hospital.

Hay varios factores que pueden reducir el riesgo de estas complicaciones, incluyendo tener:

  • Asistencia de una enfermera obstétrica certificada
  • Acceso a un médico obstetra que ejerza
  • Un plan para transporte de emergencia al hospital más cercano

Puedes prepararte para un parto planificado en casa haciendo lo siguiente:

  • Elige proveedores de atención médica capacitados para asistirte. Elige una enfermera obstétrica certificada, una comadrona certificada, una partera cuya educación satisfaga estándares específicos o un médico obstetra que ejerza dentro de un sistema de salud integrado y regulado. Asegúrate de que este doctor pueda acceder a consultas con médicos o con especialistas en un hospital colaborador. Si te interesa recibir más apoyo, considera contratar una asistente profesional para el trabajo de parto (doula) American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomienda que esté presente al menos una persona entrenada cuya responsabilidad principal sea el cuidado del recién nacido.
  • Crea un plan para el parto. ¿Utilizarás algún método específico para enfrentar el dolor? ¿Quieres que el parto sea en la bañera? ¿Amamantarás a tu bebé inmediatamente después del parto? Analiza tu plan de parto con el proveedor de atención médica y pregúntale sobre los suministros que necesitarás, tales como recubrimientos protectores para el piso o para el colchón.
  • Prepárate para una transferencia al hospital. Analiza con el proveedor de atención médica los signos y síntomas que pueden hacer que tengas que ir a un hospital y de qué modo el traslado afectará tu plan para el parto. Lo ideal sería que tu casa u otra ubicación para el parto planificado esté a unos 15 minutos de un hospital con atención de maternidad las 24 horas. Asegúrate de tener acceso a transporte. Pide al proveedor de atención médica que haga arreglos con un hospital cercano para asegurarte de que puedan trasladarte y tratarte rápidamente, si es necesario.

Los hospitales o los centros de maternidad certificados son los entornos más seguros para el parto. Tú tienes derecho a tomar una decisión informada respecto al lugar en el que prefieres dar a luz. Pero ten en cuenta que, sin ninguna advertencia, se pueden presentar problemas que hagan peligrar la vida durante el trabajo de parto y el parto. En esos casos, la necesidad de trasladarlos a ti y a tu bebé a un hospital puede demorar la atención médica, lo que podría poner en peligro sus vidas. Antes de tomar una decisión acerca de dónde dar a luz, infórmate sobre cuáles son los riesgos y los beneficios de un parto en casa.

May 07, 2020