¿Es seguro comerse la placenta?

Respuesta de Julie A. Lamppa, C.N.M., R.N.

Comerse la placenta después de dar a luz (placentofagia) puede perjudicarlos a ti y a tu bebé.

La placenta es un órgano complejo que alimenta al feto en desarrollo al intercambiar nutrientes y oxígeno, y al filtrar desechos a través del cordón umbilical. La preparación más frecuente (cápsula) se elabora mediante cocción al vapor y deshidratación, o mediante el procesamiento de la placenta cruda. Muchos también consumen la placenta cruda, cocida, en batidos o en extractos líquidos.

Estas preparaciones no destruyen completamente las bacterias y los virus infecciosos que pueden estar presentes en la placenta. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitieron una advertencia en contra del consumo de cápsulas de placenta debido a un caso en que un recién nacido contrajo estreptococo del grupo B después de que su madre tomó comprimidos de placenta contaminados con estreptococo del grupo B y le dio el pecho. Se cree que la leche materna estaba infectada con estreptococo del grupo B, una bacteria que la madre contrajo después de ingerir la placenta infectada. El estreptococo del grupo B puede causar enfermedades graves en los recién nacidos.

Si bien hay quienes afirman que la placentofagia puede prevenir la depresión posparto, reducir el sangrado posparto, mejorar el estado de ánimo, la energía y el suministro de leche, así como brindar micronutrientes importantes, como el hierro, no está demostrado que comerse la placenta brinde beneficios para la salud.

La placentofagia puede ser perjudicial para ti y para tu bebé. Habla con el proveedor de atención médica sobre alternativas eficaces si estás buscando formas de mejorar la salud después del parto.

June 13, 2018