¿Es seguro comerse la placenta?

Respuesta de Mary Marnach, M.D.

Comer tu placenta después de dar a luz (placentofagia) puede ser perjudicial tanto para ti como para tu bebé.

La placenta es un órgano intrincado que nutre al feto en crecimiento mediante el intercambio de nutrientes y oxígeno y la filtración de productos de desecho a través del cordón umbilical. La preparación más común de la placenta (la creación de una cápsula) se realiza vaporizando y deshidratando la placenta o procesando la placenta cruda. También se sabe que algunas personas comen la placenta cruda, cocida o en batidos o extractos líquidos.

Estas preparaciones no eliminan por completo las bacterias y virus infecciosos que podría contener la placenta. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emitieron una advertencia en contra de tomar cápsulas de placenta debido a un caso en el cual un recién nacido presentó estreptococo del grupo B después de que la madre tomó píldoras de placenta que contenían estreptococo del grupo B y amamantó al bebé. Se cree que la leche materna estaba infectada por la bacteria estreptococo del grupo B que la madre adquirió al ingerir su placenta infectada. El estreptococo del grupo B puede causar enfermedades graves en los recién nacidos.

Aunque algunos afirman que la placentofagia puede prevenir la depresión postparto; reducir el sangrado postparto; mejorar el estado de ánimo, la energía y el suministro de leche; y proporcionar micronutrientes importantes, como el hierro, no hay pruebas de que comer la placenta aporte beneficios a la salud.

La placentofagia puede ser perjudicial para ti y tu bebé. Si estás buscando maneras de mejorar tu salud después del parto, habla con tu proveedor de atención médica sobre alternativas comprobadas.

With

Mary Marnach, M.D.

Dec. 14, 2019