¿Tu bebé en período de dentición no te deja dormir por la noche? Aprende a aliviar las encías doloridas y cuidar los nuevos dientes del bebé.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

El babeo, el mal humor y las lágrimas pueden hacer que la dentición sea una dura experiencia tanto para los padres como para los bebés. A continuación, te ofrecemos ayuda para aliviar el dolor, tanto para ti como para el niño.

A pesar de que el plazo varía ampliamente, por lo general, los bebés comienzan el período de dentición a los 6 meses de vida aproximadamente. Normalmente, los primeros dientes en aparecer son los dos frontales de abajo (incisivos centrales inferiores) y los siguen los dos frontales de arriba (incisivos centrales superiores).

Los signos y síntomas clásicos de la dentición incluyen los siguientes:

  • Babeo
  • Mordisqueo de objetos
  • Irritabilidad
  • Encías doloridas o sensibles
  • Fiebre rectal baja de 99 °F (37,2 °C)

Muchos padres sospechan que la dentición causa fiebre alta o diarrea, pero los investigadores dicen que estos síntomas no son signos de dentición. Si tu bebé tiene una temperatura rectal de 100,4 °F (38 °C) o diarrea, consulta al médico.

Si tu bebé está en el período de dentición y parece molesto, ten en cuenta estos consejos simples:

  • Frota las encías de tu bebé. Frota las encías de tu bebé con un dedo limpio o una compresa de gasa húmeda. La presión puede aliviar las molestias del bebé.
  • Mantenlas frías. Una toallita, una cuchara o un mordedor fríos pueden calmar las encías del bebé. Sin embargo, no le des al bebé un mordedor congelado.
  • Prueba con alimentos duros. Si el bebé ya come alimentos sólidos, podrías ofrecerle algo comestible para que mordisquee, como un pepino o una zanahoria pelados y fríos. Sin embargo, controla de cerca al bebé. Cualquier pedazo que se desprenda podría representar un riesgo de atragantamiento.
  • Seca la saliva. El babeo excesivo es parte del proceso de dentición. Tener un mordedor, los dedos u otros objetos en la boca produce saliva. Para prevenir la irritación de la piel, ten a mano una toallita limpia para secar el mentón del bebé. Considera colocarle un hidratante, como una crema o una loción a base de agua.
  • Prueba con un medicamento de venta libre. Si el bebé está particularmente irritable, el paracetamol/acetaminofeno (Tylenol, otros) o el ibuprofeno (Advil, Motrin pediátrico y otros) podrían ser de ayuda.

Evita las tabletas homeopáticas y los medicamentos para la dentición que contengan el analgésico benzocaína o lidocaína. Pueden ser nocivos —o incluso mortales— para el bebé.

La dentición suele poder controlarse en el hogar. Comunícate con el médico si el bebé presenta fiebre, parece estar particularmente molesto o tiene otros signos y síntomas de alguna enfermedad que podría no estar relacionada con la dentición.

Idealmente, deberías pasar una toallita limpia y húmeda, o un cepillo suave para bebés, por las encías de tu bebé todos los días. Si aún no lo haces, este es un excelente momento para comenzar a hacerlo. La limpieza puede evitar que se acumulen bacterias en la boca de tu bebé.

Cuando le salga el primer diente, usa un cepillo pequeño con cerdas suaves. Hasta que el bebé aprenda a escupir (alrededor de los 3 años de edad) la cantidad de dentífrico con flúor que utilices no debe superar en tamaño a un grano de arroz. Cuando tenga alrededor de 2 o 3 años, usa una cantidad de dentífrico del tamaño de un guisante.

También es momento de considerar hacerle controles dentales regulares. La Asociación Dental Americana y la American Academy of Pediatric Dentistry (Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica) recomiendan hacer la primera consulta dental del niño después de que salga su primer diente y antes de que cumpla el primer año.

En los controles de salud del niño sano también examinarán los dientes y las encías del bebé. Recuerda: el cuidado dental regular durante la infancia ayuda preparar las bases para tener dientes y encías sanos toda la vida.

Nov. 20, 2018